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Varicela y embarazo: ¿qué pasa si me contagio estando embarazada?

Varicela y embarazo: ¿qué pasa si me contagio estando embarazada?
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La varicela es una enfermedad exantemática altamente contagiosa cuya gravedad aumenta con la edad. Este virus tiene una gran incidencia entre la población infantil, pero los adultos que no pasaron la enfermedad siendo niños ni tampoco fueron vacunados no son inmunes a ella, y en caso de contagio las complicaciones y morbilidad son mayores. Entre este grupo se encontrarían también las embarazas.

Aunque es poco frecuente contraer la varicela durante el embarazo - pues la mayoría de mujeres en edad fértil ya pasaron la enfermedad en su infancia o fueron vacunadas -, si se produjera el contagio podría ser muy grave para la madre y el bebé. Te lo explicamos con más detalle.

¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad infecciosa de origen vírico, que aunque en la infancia suele tener un curso benigno, las complicaciones aumentan con la edad, pudiendo llegar a ser especialmente grave si se contrae durante el embarazo.

La enfermedad está causada por el virus varicela-zóster (VVZ) y es muy contagiosa, tanto por aire como por contacto, haciendo que entre el 80 y 90 por ciento de las personas que están en contacto con un enfermo acaben contrayéndola también.

El periodo de incubación es de 14-16 días, pudiendo ser también de 10 a 21. Los síntomas iniciales son malestar y fiebre. Después aparecen las lesiones en forma de pequeñas ampollas o vesículas llenas de líquido, que suelen empezar por la cara, el tronco y el cuero cabelludo.

Tras la curación, el virus permanece latente en el organismo y en cualquier momento de la vida podría reactivarse y producir un herpes zoster (algo que ocurre entre un 15-30% de los casos), con lesiones vesiculosas agrupadas que provocan picor, escozor, dolor e incluso fiebre y malestar general.

La distribución del virus de la varicela es universal. En los países europeos y de América del Norte con clima templado su incidencia suele ser estacional, con picos al final del invierno y en primavera. En estos países el 90% de la población contrae la enfermedad antes de los 15 años. Pero en países tropicales la diseminación del virus se ve entorpecida por la inestabilidad que tiene frente al calor, por lo que allí la varicela suele presentarse a edades más tardías.

La vacunación es la forma más eficaz de protegerse frente a este virus. Por ello, se recomienda administrar una primera dosis de la vacuna contra la varicela entre los 12-15 meses de edad y una segunda dosis entre los tres y los cuatro años.

¿Cuál es la incidencia de la enfermedad en el embarazo?

embarazo y varicela

La infección durante la gestación es poco frecuente debido a que el 80-95% de las mujeres en edad fértil pasaron la varicela siendo niñas o bien fueron vacunadas. Se calcula que la incidencia global de la varicela durante la gestación es de 0,7-3 por 1.000 embarazos.

La incidencia de la varicela no es mayor en embarazadas que en el resto de la población adulta, sin embargo los síntomas que provoca pueden llegar a ser muy graves, tanto para la madre como para el bebé.

Complicaciones de la varicela durante el embarazo

bebé recién nacido

Si la madre contrae varicela durante el embarazo, el riesgo más frecuente para ella es la neumonía varicelosa, una complicación que aparece entre un 5-20% de los casos. Hasta en un 40% de las ocasiones la mujer va a necesitar ventilación mecánica.

El riesgo de sufrir esta neumonía aumenta con la edad gestacional debido a la inmunosupresión relativa materna y a que el útero presiona el diafragma. También hay otros factores de riesgo asociaciones a la neumonía varicelosa como el consumo de tabaco y el presentar más de 100 vesículas.

Pero además, la infección por el virus varicela-zóster durante el embarazo puede producir la transmisión vertical del virus a través de la placenta, provocando diversas afecciones en el recién nacido cuya gravedad dependerá del momento exacto de la gestación en que se produce la infección materna:

  • Síndrome de varicela fetal

Se trata de un grupo raro de defectos congénitos en el bebé. Un bebé que tiene el síndrome de varicela fetal puede desarrollar cicatrices en la piel y alteraciones en los ojos, el cerebro, el aparato digestivo, las extremidades (atrofia de un miembro), alteraciones musculares y esqueléticas, retraso en el desarrollo...

Es una forma clínica muy grave y con elevada morbimortalidad, aunque afortunadamente su incidencia es muy infrecuente, situándose en 0,06 casos por cada 100.000 nacidos vivos. Ocurre cuando la madre contrae la varicela en las 20 primeras semanas de embarazo, especialmente entre la semana 13 y 20.

  • Varicela neonatal precoz

Ocurre cuando la madre contrae la enfermedad entre 21 y cinco días antes del parto. Su incidencia es de 0,16 casos por cada 100.000 nacidos vivos; aproximadamente el 34% de los bebés que se infecta de varicela ocurre de esta forma.

En estos casos, el bebe suele presentar un cuadro de varicela precoz y generalmente leve, pues ha dado tiempo a que la madre pase anticuerpos de la enfermedad al bebé. Se caracteriza por aparición de exantema en la primera semana de vida, siendo frecuente también la aparición de herpes zoster en la infancia.

  • Varicela neonatal tardía

Esta infección sucede entre el 17-30% de los casos. Ocurre cuando la madre contrae la enfermedad entre cinco días antes del parto y 48 horas después del mismo. En estos casos, los síntomas de varicela en el bebé son graves y comienzan entre el quinto y el 15º día de vida. Pueden presentarse complicaciones pulmonares y mortalidad de hasta el 30%.

Por ello, si la madre se contagia de varicela al término de su embarazo, se debe procurar retrasar el parto al menos cinco días desde el comienzo de la enfermedad. Si no pudiera ser, el bebé debe recibir Inmunoglobulina específica varicela-zoster y ser monitorizado para detectar posibles signos de infección durante 14-16 días. En caso de que la infección se produzca, el bebé será tratado con aciclovir intravenoso.

Qué tratamiento recibe la embarazada que contrae varicela

Según leemos en este documento de la Biblioteca Virtual del Servicio Murciano de Salud, si una mujer contrae la varicela estando embarazada el tratamiento ofrecido será sintomático, siendo el paracetamol el analgésico de elección. En caso de que las lesiones cutáneas piquen podría utilizarse un antihistamínico oral compatible con el embarazo.

En las gestantes de más de 20 semanas de embarazo también podría recomendarse aciclovir oral en las 24 horas tras la aparición del sarpullido, pero si se presentaran complicaciones derivadas de la enfermedad, y con independencia de la edad gestacional, podría ser necesario iniciar un tratamiento con aciclovir intravenoso.

La embaraza con varicela debe recibir un exhaustivo control médico, especialmente si se presenta alguna de las siguientes circunstancias:

  • Síntomas respiratorios y/o neurológicos
  • Sangrado
  • Exantema intenso con o sin lesiones
  • Si la mujer presenta una enfermedad pulmonar crónica, está en tratamiento con corticoides, fuma o se encuentra en la recta final del embarazo, debería valorarse su ingreso hospitalario, incluso en ausencia de complicaciones

La vacuna frente a la varicela es la medida más eficaz para prevenir el contagio

La vacunación es la medida más eficaz para protegerse frente a la varicela, de ahí que sea una de las vacunas recomendadas en la infancia.

Los adolescentes mayores de 12 años y los adultos que no recibieron esta vacuna o no pasaron la enfermedad siendo niños tienen mayor riesgo de padecer una varicela grave, con tasas más elevadas de complicaciones, ingresos hospitalarios y letalidad.

Por tanto, si tu médico así lo considera y salvo excepciones en las cuales esta vacuna no estaría indicada, no solo puedes vacunarte en la etapa adulta sino que debes hacerlo, especialmente si formas parte de alguno de los grupos de riesgo contemplados en esta información de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

En lo que respecta a las mujeres en edad fértil que estén planeando embarazo es muy importante revisar el estado de la cartilla de vacunación para saber qué vacunas se recibieron durante la infancia. En caso de tener dudas o desconocer ese dato se deberá consultar con el médico, quien mediante un análisis serológico determinará si la mujer tiene anticuerpos frente la varicela, bien porque haya pasado la enfermedad o porque haya recibido la vacuna.

La vacuna de la varicela está contraindicada durante el embarazo. Igualmente, es importante saber que la mujer que se vacuna contra la varicela no debe quedarse embarazada durante los tres meses siguiente a haber sido vacunada, según leemos en la web Mayo Clinic.

Durante la lactancia sí podría administrarse esta vacuna (según leemos en la web de E-lactancia su riesgo es bajo), pero en raras ocasiones se asocia con la presencia de un exantema contagioso en la zona del pinchazo. Si esto ocurre, bastaría con cubrir la erupción con un apósito o con ropa para evitar el contacto directo con el bebé.

Estoy embarazada pero no he pasado la varicela ni estoy vacunada: ¿qué precauciones debo tomar?

varicela y embarazo

Si estás embarazada y mediante un análisis de sangre el médico determina que no hay presencia de anticuerpos frente al virus varicela-zoster, recibirás una serie de indicaciones para protegerte frente a esta enfermedad, muy especialmente si tienes niños pequeños o trabajas en contacto con ellos.

Las recomendaciones básicas -comunes a la hora de prevenir cualquier otra infección durante el embarazo- son el lavado frecuente de manos con agua y jabón y mantenerse alejada de aquellas personas con varicela o herpes zoster.

En caso de que se produzca un contacto significativo con una persona infectada (contacto en la misma habitación que el enfermo durante 15 minutos o más, contacto cara a cara o contactos dentro del hogar) podría ser necesario administrar a la embarazada inmunoglobulina varicela-zoster tan pronto como sea posible, teniendo en cuenta que este tratamiento es más efectivo en los primeros 10 días tras el contacto. El objetivo de recibir este tratamiento es disminuir el riesgo de infección materna y, en consecuencia, evitar también el riesgo de tener un bebé con síndrome de varicela congénita.

Por otro lado cabe mencionar que cuando se recibe la vacuna de la varicela, la persona vacunada puede contagiar la enfermedad durante un periodo de seis semanas, aunque el riesgo de transmisión del virus vacunal es remoto. En este sentido, si estás embarazada y convives con alguna persona que vaya a vacunarse frente a la varicela debes tener precaución especialmente si aparece exantema vacunal, ya que en ese caso el virus vacunal podría transmitirse a la embarazada y al feto.

Por este motivo, y aunque la frecuencia de este hecho es excepcional, la Asociación Española de Pediatría recomienda la separación del vacunado y de la embarazada hasta la curación de las lesiones.

Fotos | iStock

Vía | AEP, Mayo Clinic, Hospital Universitari Vall d´Hebron

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