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La teoría de la mente: saber lo que saben los demás

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Seguramente en alguna ocasión hemos podido comprobar como nuestro pequeño al ver a otro niño llorar junto a un globo pinchado nos dice algo parecido a: "el nene está triste porque se ha roto el globo...". Algo que para nosotros es tan sencillo y obvio es, en realidad, un proceso mucho más complejo y elaborado de lo que parece.

Nosotros, de forma innata, podemos interpretar situaciones determinadas y atribuir las intenciones, los deseos o las emociones de alguien. O incluso podemos suponer qué sabe o qué piensa esa persona, pudiendo descubrir que no corresponde a lo mismo que nosotros.

A saber lo que saben los demás se le llama Teoría de la Mente, y hoy vamos a conocer un poco más en qué consiste este proceso que tan elaborado y que, en determinadas situaciones, puede llegar a verse alterada.

Teoría de la Mente: qué es

Cuando nuestro hijo entiende que alguien está triste en una determinada situación y sabe el motivo, o cuando sabe que la persona que conduce no ve lo mismo que él desde su sillita, está empleando aspectos que se englobarían dentro de la llamada "Teoría de la Mente"

De una forma técnica, podemos decir que la Teoría de la Mente es la capacidad de percibir que las otras personas poseen un estado interno igual que el nuestro pero, a la vez, diferente de él. Un ejemplo clásico para comprender mejor la Teoría de la Mente (y a la vez, evaluar la capacidad de cada niño) es la historia de Sally y Anne.

En esta historia estamos en la habitación de la pequeña Sally, quien tiene una cesta, y de la pequeña Anne, quien tiene una caja. Sally guarda una bolita dentro de su cesta y después sale de la habitación pero Anne, que es muy traviesa, se la quita y la guarda dentro de su caja.

Ante esta situación, la pregunta que nos hacemos es: "¿dónde irá a buscar Sally su bola: en la cesta o en la caja?". Es una pregunta más difícil de lo que parece en un principio, ya que es necesario cierto nivel de abstracción para que los pequeños reconozcan que Sally, que ha salido de la habitación, no sabe que el objeto se mueve (y por consiguiente, buscará la bolita en su cesta).

La mayoría de niños de entre cuatro y cinco años respondían incorrectamente. Contestaban que Sally miraría en la caja, porque les costaba de comprender el pensamiento lógico de Sally; es decir, contestaban que miraría en la caja porque, como ellos lo sabían, Sally también debe saberlo).

La Teoría de la Mente se desarrolla entre los tres y los siete años de edad, y se pueden diferenciar dos etapas: entre los tres y los cuatro años se pueden entender las tareas de falsa creencia (la historia de Sally y Anne), mientras que entre los seis y los siete años ya es posible entender las representaciones mentales de otras personas (por ejemplo: "mi hermano piensa que mamá cree no ha hecho la tarea).

Según van creciendo y se van desarrollando sus diferentes aptitudes, los niños aprenden a seguir la mirada de otro, participar en juegos de "como si...", a entender que otra persona puede pensar de otra forma diferente a la propia, a comprender bromas y la ironía.

TEA, Síndrome de Asperger y Teoría de la Mente

Puede ocurrir que existan problemas a la hora de darse cuenta de lo que piensan los demás o lo que cree una persona, como puede ser el caso de niños y niñas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) o Síndrome de Asperger.

Para la psicóloga Alemana Uta Frith, los niños con TEA muestran serias dificultades para diferenciar lo que hay en su mente y lo que hay en el de los demás. Cuando alguien no se puede ponerse en el lugar de otra persona, lo que ésta puede hacer resulta algo imprevisible, carente de sentido y difícil de comprender (por ejemplo, no se podría asociar la muerte de un ser querido con el sentimiento tristeza).

Esta dificultad en la Teoría de la Mente puede ayudar a comprender mejor las dificultades de las personas con TEA o Síndrome de Asperger en el área social, siendo algunas de las consecuencias de este déficit la dificultad para predecir lo que va a hacer alguien, la dificultad para darse cuenta de las intenciones de los demás, la dificultad para entender las emociones ajenas o, al ofrecer cualquier tipo de información, no tener en cuenta el nivel de conocimiento de la persona con la que está hablando (por ejemplo, hablar con los padres de lo que se ha hecho en el colegio como si también estuvieran presentes).

La Teoría de la Mente, o saber lo que saben los demás, es algo que hay que tener muy en cuenta en el desarrollo de nuestros hijos, ya que el ser humano, al ser social por naturaleza, necesita tener ciertos recursos para poder entender diferentes situaciones que se pueden plantear a lo largo de toda una vida.

Foto | champusuicida en Flickr En Bebés y más | Día Mundial para la Conciencia del Autismo 2012, Juguete diseñado para niños con Trastorno del Espectro Autista.

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