¡Que el tiempo de pantallas no se descontrole en verano!: claves para un uso responsable durante las vacaciones

¡Que el tiempo de pantallas no se descontrole en verano!: claves para un uso responsable durante las vacaciones
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Las vacaciones escolares acaban de comenzar y en la mente de muchos padres está el temor de que sus hijos acaben enganchados a las pantallas este verano. Y es que entramos en una época del año especialmente sensible para que esto suceda, pues al tener más tiempo libre es más fácil que los niños recurran a este tipo de entretenimiento sin límite de horarios ni control de contenidos.

Por eso, te ofrecemos una serie de pautas que pueden ayudaros a prevenir un abuso de las pantallas durante las vacaciones de verano.

¿Por qué en verano aumenta el tiempo de pantallas entre los niños?

pantallas en verano

Los móviles, ordenadores, tablets y videoconsolas son fuente de entretenimiento, por lo que cuando los niños acceden a ellos por primera vez y descubren todo lo que pueden aportar, es lógico que quieran recurrir a estas herramientas para divertirse. Cuando las pantallas se utilizan de forma controlada, educativa y segura, no solo divierten sino que pueden suponer un importante aprendizaje.

Sin embargo, cuando el tiempo de pantallas se descontrola y/o los contenidos que consumen los niños no son los adecuados, nos encontramos ante un grave problema que puede interferir de forma muy negativa en su desarrollo y en su salud física y mental.

Durante el confinamiento del años pasado, los expertos alertaron de que el uso de pantallas se había disparado por parte de niños y adolescentes. Obviamente, las clases online jugaron un importante papel, pero también el aumento del tiempo libre y la permisividad de los padres.

En verano suele ocurrir algo similar, pues los padres no solo tendemos a ser más flexibles con el uso que nuestros hijos hacen de móviles, tablets y consolas, sino que en muchas ocasiones nos quedamos sin recursos para entretenerles mientras trabajamos, por lo que poner en sus manos una pantalla se convierte en una alternativa fácil y rápida para que el niño se distraiga.

Claves para evitar que nuestros hijos se "enganchen" a las pantallas en verano

Así pues, con el fin de evitar que la llegada de las vacaciones de verano provoquen un uso descontrolado de las pantallas por parte de los niños que luego lamentemos, os compartimos algunas ideas y sugerencias que podrían ayudaros:

El ordenador siempre en una zona común

uso de pantallas en verano

Un consejo clásico que siempre ofrecen los expertos es colocar el ordenador y/o la videoconsola en un espacio común de la casa, de manera que los padres controlemos en todo momento el tiempo que nuestros hijos permanecen frente a la pantalla.

Asimismo, si los niños hacen uso del móvil o la tablet, tendrán que hacerlo es sitios comunes como el salón de casa, la cocina o la zona de estar de la familia. Y es que si utilizan estos dispositivos en sus dormitorios, los padres no solo perdemos el control del tiempo de uso que hace de él, sino también de los contenidos que consumen.

Aunque sean vacaciones, el tiempo de pantallas no debería descontrolarse

Aunque en verano seamos más flexibles en cuanto al tiempo que los niños utilizan las pantallas (en general, es algo que sucede siempre en vacaciones con cualquier otra rutina, y es algo completamente lógico y normal), en ningún caso su uso debería descontrolarse, pues no solo es perjudicial para el niño, sino que de cara a la vuelta al cole en septiembre podría ser complicado "desengancharse".

Por eso, es recomendable tener siempre presentes los consejos de los expertos con respecto a un tiempo de uso seguro según su edad. De este modo, recordamos que los menores de dos años no deberían tener acceso a las pantallas, de los dos a los seis años su uso debería ser muy restrictivo, y a partir de los ocho años no deberían superar las dos horas al día.

Optar por contenidos de calidad

contenidos de calidad

Pero para los expertos, el tiempo no es tan importante como la calidad de los contenidos que consumen nuestros hijos. En este sentido, es sumamente importante que los padres conozcamos lo que nuestros hijos ven o hacen en Internet, con el objetivo de establecer límites y controles parentales que ayuden a prevenir riesgos.

En el caso de los adolescentes es fundamental hablar con ellos sobre las implicaciones que tiene el uso de las redes sociales y cómo hacer un buen uso de ellas, tanto por su salud física y mental, como por su seguridad y la de otros compañeros o amigos.

Con respeto a los contenidos, debemos apostar por vídeos y juegos educativos (por ejemplo, los puzzles y juegos de construcción online, juegos que fomenten la creatividad, juegos de palabras, vídeos y actividades para aprender un segundo idioma, juegos que estimulen el desarrollo viso-espacial, juegos que fomentan la actividad física en casa...) y por supuesto por videollamadas con familiares y amigos, siempre que el contacto físico o cara a cara no sea posible.

Hacer una lista de actividades lejos de las pantallas

manualidades

Muchas veces, más que controlar el tiempo que nuestros hijos están delante de las pantallas funciona mejor ofrecerles alternativas de ocio alejados de las mismas. En este sentido, os aconsejamos realizar una junta de familia para planificar entre todos los miembros de la casa qué actividades podemos hacer durante las vacaciones de verano que no impliquen el uso de móviles o tablets.

Os dejamos algunas ideas: preparar una selección de lecturas para el verano, jugar a juegos de mesa, practicar deporte en familia, hacer actividades divertidas al aire libre, proponerles manualidades típicas de esta época del año, ir a la piscina y hacer juegos de agua, hacer pasatiempos o crucigramas...

De este modo, si a lo largo del verano nuestro hijo se aburre y en ese momento no se nos ocurre de qué forma podría entretenerse, podemos consultar esta lista de actividades previamente elaborada por toda la familia y así evitar caer en la tentación de poner un móvil en sus manos para que se distraiga.

Establecer momentos en los que las pantallas no tengan cabida

Al hilo del punto anterior, otra buena opción para que el tiempo de pantalla no se descontrole es establecer entre todos una serie de momentos al día en los que el uso del móvil, la tablet o el ordenador no estará permitido.

Por ejemplo: en las comidas y cenas familias no habrá televisión ni pantalla de por medio, cuando juguemos en familia o hagamos alguna actividad quedará prohibido mirar el teléfono, las pantallas se apagarán un rato antes de ir a la cama, si estamos al aire libre nos centraremos en disfrutar de lo que la naturaleza nos aporta dejando a un lado el teléfono, siempre que sea posible, primarán las relaciones en persona antes que a través de una pantalla...

Ni qué decir tiene que nuestro ejemplo como padres es fundamental.

Tiempo de pantalla en familia

Cuando nuestros hijos vayan a hacer uso de las pantallas, podemos aprovechar la oportunidad para compartir momentos de ocio digital con ellos y establecer así un punto de conexión. Esto puede ser especialmente positivo en la adolescencia, cuando suele ser habitual que padres e hijos vivan un ligero distanciamiento.

Además, se ha demostrado que jugar a videojuegos en familia ayuda a fortalecer los vínculos, fomenta la capacidad de concentración y aprendizaje, mejora las habilidades motores y contribuye a desarrollar la creatividad.

Fotos | iStock

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