Mi hijo no juega con nadie en el colegio: a qué se debe y cómo puedo ayudarle

Mi hijo no juega con nadie en el colegio: a qué se debe y cómo puedo ayudarle
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¿Tu hijo te dice que no juega con nadie en el patio? ¿Has paseado alguna vez por delante del colegio en tiempo de recreo y les has visto solo?

Estas situaciones, relativamente frecuente entre los niños (especialmente en el caso de los más pequeños), hacen saltar las alarmas de los padres y es normal que nos preocupemos y nos preguntemos qué puede estar ocurriendo.

Aunque en la mayoría de las ocasiones suele tratarse de un hecho puntual sin mayores consecuencias, debemos estar pendientes para averiguar cuál puede ser la causa y así ayudar a nuestro hijo.

¿Por qué mi hijo no juega con nadie en el colegio?

Nuevo colegio

colegio

Si tu hijo acaba de llegar nuevo al colegio, es normal que los primeros días se sienta desubicado, especialmente a medida que avanza la etapa de Primaria y los grupos de amigos están más consolidados. Si además, el cambio de colegio ha venido acompañado de una mudanza, la sensación de soledad podría ser mayor.

El paso a Secundaria también puede ser un momento muy delicado. A los cambios propios de la etapa adolescente que comienza (y que llegan acompañados de incertidumbre, dudas, sensación de “estar perdidos” o solos...) se suma el cambio importante que supone en muchos casos abandonar la seguridad del colegio y pasar al instituto.

Uso abusivo de la tecnología

tecnología

Desgraciadamente, cada vez hay más niños y preadolescentes dependientes de la tecnología que se encierran en sí mismos y no muestran interés en relacionarse con los demás. Por este motivo -entre otros-, son muchos los colegios e institutos que han prohibido el uso de los teléfonos móviles dentro de sus instalaciones.

Falta de habilidades sociales

También es importante analizar si nuestro hijo tiene conductas que puedan propiciar su rechazo por parte de otros niños. En este sentido, si tiene una personalidad muy dominante u orgullosa, si agrede física o verbalmente, si es poco empático o sensible, o si molesta de algún modo a los demás es lógico que otros no quieran pasar tiempo con él/ella.

No obstante, en estos casos es probable que los padres ya hayan detectado el problema hace tiempo, pues la dificultad para hacer amigos suele extenderse más allá del ámbito escolar.

Otras cuestiones relativas a su forma de ser

jugar

Aunque es normal que los padres nos preocupemos si nuestro hijo nos dice que juega solo en el colegio, debemos tener en cuenta que la falta de amistades no siempre afecta al niño como pensamos los adultos.

Por ejemplo:

  • Algunos niños son más hábiles socialmente que otros. Si tu hijo pertenece al segundo grupo, respeta su forma de ser. No hay nada malo en ello siempre que para él/ella no suponga un problema.
  • ¿Tu hijo tiene amigos fuera del entorno escolar? Si es así no debes preocuparte, pues todos nos sentimos más cómodos relacionándonos en unos ambientes antes que en otros. Quizá tu hijo esté tardando más en conectar con los compañeros del colegio y prefiera jugar en solitario hasta que vaya ganando confianza.
  • Algunos niños son especialmente selectivos a la hora de escoger a sus amigos, y se sienten más cómodos jugando exclusivamente con uno o dos niños, antes que formar parte de un grupo más grande.

Las amistades en la infancia

También hay que tener en cuenta cómo evoluciona las amistades en la infancia. Así, es normal que durante la etapa de infantil los niños jueguen en solitario, y que en los primeros cursos de Primaria cambien de amigos con gran facilidad. Se trata de algo completamente natural que  forma parte de su desarrollo social.

Bullying o acoso escolar

acoso escolar

Cuando un niño está sufriendo acoso escolar, su autoestima y confianza en los demás se ve tan dañada que puede influir a la hora de relacionarse con otros compañeros. Por eso es fundamental estar atentos a las señales que podrían indicarnos que nuestro hijo está siendo víctima de bullying.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Una vez hayamos averiguado el motivo por el que nuestro hijo afirma sentirse solo en el colegio, los padres debemos actuar facilitándole una serie de herramientas que le ayuden a mejorar la situación.

1) No restes importancia a lo que tu hijo te cuenta

crianza

En primer lugar, jamás debemos restar importancia a lo que nuestro hijo nos cuenta. Los seres humanos somos sociables por naturaleza, y en concreto en la infancia, las amistades y las relaciones con los iguales adquieren una gran importancia. Tanto es así, que si el niño percibe soledad, rechazo o aislamiento puede llegar a sufrir profundamente, afectando su autoestima y su estado de ánimo.

Por ello, nunca tenemos que menospreciar los problemas de nuestro hijo, "abandonarlo" a su suerte pensando que la situación "se solucionará sola", ni por supuesto echar la culpa a los demás niños, criticándolos o juzgándolos por no querer jugar con el nuestro.

Nuestro hijo necesita que le escuchemos de forma activa, nos interesemos por sus sentimientos, le apoyemos y le demos las herramientas necesarias para afrontar una situación que podría estar siendo difícil para él/ella.

2) Organiza una merienda en casa

Si tu hijo acaba de llegar nuevo al cole o es tímido y le cuesta hacer amigos, puedes echarle una mano organizando una merienda con sus compañeros de clase. Ofrecer a todos los niños la posibilidad de jugar y relacionarse fuera del entorno escolar puede ser de gran ayuda en estos casos.

También ayuda llevarle diariamente a jugar al parque, propiciar su participación en actividades infantiles, así como corresponder a las invitaciones grupales de cumpleaños que reciba, si es el caso.

3) Apunta a tu hijo a alguna actividad extraescolar

actividades extraescolares

Muchos padres también recurren a las actividades extraescolares para fomentar la socialización de sus hijos.

Siempre que el niño pueda elegirlas libremente y no sobrecarguemos su agenda, este tipo de actividades no solo permiten al niño potenciar sus habilidades y talentos, sino también abrir su círculo de amistades y conocer a otros niños que comparten sus mismos gustos e intereses.

4) Limita/evita el uso de la tecnología

Si consideras que los problemas de socialización de tu hijo pueden venir derivados de un uso abusivo de las pantallas, es necesario tomar medidas o buscar ayudar profesional.

5) Pide ayuda al colegio

socializar

En muchos casos es aconsejable pedir ayuda al colegio, especialmente si nuestro hijo es nuevo y le está costando socializar, o si detectamos una falta de habilidades sociales. Para ayudar en estas situaciones, los profesores se encargan de desarrollar actividades grupales que fomenten la integración de todos los niños, así como de trabajar desde el aula aspectos relacionados con la convivencia, los límites y el respeto a los demás.

Por supuesto, también en caso de sospechar que nuestro hijo pueda estar sufriendo acoso escolar, la comunicación con el centro es primordial.

6) Consulta con un profesional

Si el problema se nos va de las manos, detectamos que nuestro hijo está sufriendo especialmente, creemos que pueda tener un trastorno de conducta, o su falta de amistades se extiende más allá del ámbito escolar, es necesario pedir ayuda profesional.

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