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Historias de madres: "Un día junto a Emilia Violeta"

Historias de madres: "Un día junto a Emilia Violeta"
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Seguimos en nuestro recorrido por las historias de mamás que nos estáis enviando de cara al Día de la Madre, que se celebra en muchos países el próximo dos de mayo. Hoy le toca el turno a Erika, que nos cuenta cómo es un día junto a su pequeña Emilia Violeta.

La pequeña, a la que su mamá llama cariñosamente Violetita, cumplirá un año en junio. Los fines de semana los disfrutan juntas al máximo. Veamos cuál es su historia.

Un día junto a ti. Me despiertas a las 7.30, a veces cuando estas vaguita a las 8.00. Se acabaron para mí los fines de semana durmiendo a pierna suelta, se acabaron para mí las farras hasta las 4 de la mañana y se acabaron indudablemente las levantadas a las 10.30 para ver televisión hasta la hora de almuerzo. Porque ahora 7.30 máximo 8.00 un pequeño angelito sin alas se mueve a mi lado, se mueve como gusanito y pone su pierna, sus brazos, su cuerpo entero encima de mamá diciendo sin palabras "Buenos días, mamita, esperaba que llegara el finde para pasarlo junto a ti".
Y así, medio dormida medio despierta, te preparo tu tetita y tú abres tus bracitos y con señas me dices "Apúrate, mujer, que la panzita me habla". Y te doy la tetita para que la cojas como lo haces de lunes a viernes. Pero tú me dices: "No mamita, los finde me gusta que tú me des la tetita". Así que la botas a un lado y me miras y te ríes y luego me reclamas por qué no te mimo dándote yo el bibe. Luego a desayunar tus avenas de osito como en el cuento de Rizitos de Oro. Tu eres mi rizitos de color azabache. Y desayunamos juntas, a veces nos acompañan tu abue y tu tío, o si no sólo las dos y vemos “Friends” un ratito. Nos cambiamos de ropa, seguimos viendo tele y tu en el andador. Luego hora del jugo. "¿Qué quieres tomar hoy, mi princesa?, te digo yo. "Lo que sea, mami, pero 10.30 en punto por favor". Y en ese momento contigo en mis brazos ya no extraño dormir hasta las 10.30 de la mañana. Después viene la siesta y yo te canto y te cojo en mis brazos y te digo "Violetita, mi amor, si no duermes la mami no te puede hacer la sopa". Y duermes un poquito para yo experimentar contigo mis pocas habilidades culinarias. Cremita de habas, sopita de pollo, brócoli, coliflor, espinaca, zanahoria... con qué gusto comes, y yo busco recetas y me invento cosas, todo por ti. Luego el baño. Y a ti te encanta y no quieres salir y aplaudes y quieres coger el chorrito de agua y te ríes y gritas de felicidad y me mojas y reímos las dos. Y cada minuto contigo es una fiesta y cada momento contigo es de felicidad y amor. Después del baño otra vez tetita. Y ahora sí, a dormir. Un momento en la cuna pero solo quince minutos para que la mami pueda lavar los platos y arreglar un poco, y luego te despiertas y me dices sin hablar "Mami, quiero dormir contigo". Y ahí estoy yo, a veces en el mueble, a veces en la cama, con mi arañita de 74 centímetros que no me entra en el pecho, que se me desborda por todos lados. Pero ahí estas mi gusanita trepada encima de mamá, y yo te miro y te acaricio y aprovecho para cortar tus uñitas, para leer un libro, el diario o una revista, o para ver televisión. A veces duermo también, pero ya no es como antes porque ahora mi mayor tesoro está encima de mi. Ahora yo puedo poner mi pierna sobre la almohada, porque ahora yo soy tu almohada y tu piernita va sobre mí. Y luego te despiertas, me miras y con tu gran sonrisa y tus ojitos brillantes me agradeces y yo te miro y te beso en la frente y te agradezco a ti por haber venido a mi vida.
EmiliaVioleta
Después de la siesta jugamos, nos tomamos fotos, yo te enseño a caminar y tu prefieres correr porque caminar es muy lento y correr es mas divertido, ¿verdad que sí? Y bailamos cualquier cosa, boleros, salsa, merengues, y aplaudes y te ríes y yo no cambio por nada mis fines de semana. Porque no hay cine pero estas tú, no hay salidas al centro comercial pero estas tú. Y luego me dices "Mami, quiero fruta" y comemos las dos, una para ti y otra para mí. A veces una para el tío si es que no ha salido. Luego la tetita. Y después a seguir jugando, creciendo, viviendo tú y yo. Nos dan las 20.00 y tú quieres más juegos, más risas y sobre todo más caminatas. Para ese momento tu abuelita ya está en casa y juegas con ella. Cómo te diviertes con ella. ¡Mis géminis hermosas, cómo las amo! Hora del baño. Tetita. Y a jugar un poquito. Pero "Tranquilita (te digo) porque ya no podemos acalorarnos". Vemos tele. Vemos a "Doki" y cómo te encanta. Vemos el vídeo de la gallina Turuleca o nos ponemos en la ventana a ver los carros pasar. Y se acabó el día. Dan las 22.00 y tus angelitos te llaman a jugar en sueños. Dan las 22.00 y en otros tiempos yo estuviera alistándome para salir a farrear. Dan las 22.00 y no quiero ir a ningún lado. Porque he disfrutado todo el día junto a mi pedacito de cielo. Dan las 22.00 y busco mi pijama y me acuesto junto a ti. Dan las 22.00 y agradezco a Dios y soy feliz. Porque mis días junto a ti no los cambio por nada. Emilia Violeta llegaste a mi vida el 11 de Junio del 2009 con 50 centímetros y 3000 gramos. Emilia Violeta eres un terremotito, eres mi princesa, eres mi preciosa, eres la alegría de mi vida, eres mi inspiración, eres mi fuerza, eres mi motivación, eres la mejor de las mejores hijas de este mundo, ¡eres lo mejor que me pudo haber pasado jamás!

Agradecemos a Erika que nos haya dejado vivir con ellas uno de sus días y que nos haya mostrado su cariño y amor hacia su linda pequeña.

Recordamos a nuestras lectoras que pueden hacernos llegar las historias, de entre cinco y ocho párrafos preferentemente y acompañadas de fotos (mín. 500 px de ancho) vuestras y de vuestros hijos para que podamos publicarlas con el relato. Mandadnos vuestras vivencias a historiasdepadres@bebesymas.com.

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