Compartir
Publicidad
Publicidad

Alimentación complementaria: ¿Cuándo empezar? (II)

Alimentación complementaria: ¿Cuándo empezar? (II)
Guardar
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hace un par de días explicamos cuándo consideran adecuado empezar a ofrecer la alimentación complementaria los máximos organismos en términos de salud infantil. Tal y como dijimos, la mayoría determinan que lo recomendable es empezar hacia los seis meses de edad.

Hoy quiero responder algunas posibles preguntas que pudieran surgir de lo explicado en la anterior entrada.

¿Y si la madre empieza a trabajar a las 16 semanas?

Por desgracia en España (y otros países) no se tienen en cuenta las recomendaciones internacionales de salud para los bebés y la baja maternal se termina cuando el bebé tiene 3 meses y medio.

La recomendación en estos casos sigue siendo la misma, leche de manera exclusiva hasta los seis meses. Para las madres que den el pecho la recomendación de cara a la salud del bebé es la de ofrecer leche materna extraída. En Bebés y más hemos dado ya algunas recomendaciones sobre cómo hacerlo.

Algunas madres deciden destetar al niño en este momento, sin embargo supone sumar dos “separaciones”. Una, la separación de la madre que va a trabajar y dos la separación del pecho, que además de alimento es consuelo y cariño. Lo ideal para la salud emocional del bebé (y para la física también, por supuesto) es seguir amamantándole.

¿Y si la madre no quiere o no puede extraerse la leche, se le da leche artificial cuando ella no esté?

Hay madres que no quieren extraerse la leche o que no tienen tiempo material para hacerlo.

En estos casos muchos profesionales recomiendan leche artificial para las tomas en que la madre no esté con el bebé, sin embargo, dado que la leche artificial proviene de la leche de vaca y tiene un alto potencial alergénico (la leche es la primera causa de alergia en los niños) es preferible seguir sólo con leche materna hasta los cuatro meses y a partir de entonces ofrecer otros alimentos como fruta o cereales sin gluten, que pueden prepararse con agua (puede sonar extraño, pero los cereales sin gluten son el arroz y el maíz y el arroz, por ejemplo, se cocina con agua).

Muchos niños, sabedores que mamá volverá pasadas unas horas, esperan para comer (rechazando los alimentos que se le ofrecen) hasta el momento en que regresa su madre. En ese instante se enganchan al pecho y recuperan todo el tiempo perdido, tanto a nivel alimenticio como a nivel emocional.

¿Y si el niño toma leche artificial?

La recomendación es la misma: leche hasta los seis meses, de manera exclusiva y a demanda y a partir de entonces empezar a complementar con otros alimentos.

Hay literatura y profesionales que en este caso sí “permiten” que se les empiece a dar fruta o cereales. Personalmente sigo pensando que la leche es nutricionalmente más completa que esos alimentos y por lo tanto seguiría hasta los seis meses, momento en que además el niño estará más preparado empezar a aceptar la cuchara.

¿Hay que ir reduciendo tomas a medida que se ofrecen nuevos alimentos?

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, la leche debe seguir siendo el alimento fundamental hasta el año de vida. Esto quiere decir que la alimentación complementaria debe complementar, pero no sustituir.

Los niños a estas edades deben tomar alrededor de 500 ml de leche. En caso de que el bebé sea alimentado con leche materna el orden correcto es primero leche materna y después el alimento que complementa. Ahora explico por qué:

Los niños que toman biberón pueden obtener esos 500 ml con dos biberones de 250 ml (o con tres de 170 ml, o con cuatro de…), pero los que toman leche materna necesitan varias tomas al día para llegar a esa cantidad.

Pretender que un niño mame 250 ml en una toma y 250 ml doce horas después es poco creíble (no por la cantidad, que es posible, sino porque las molestias para la madre estando 12 horas sin amamantar serían evidentes, por no hablar del riesgo de ingurgitación y mastitis).

La leche materna es además nutricionalmente más completa que cualquier otro alimento. Si se llena el estómago de verdura y carne (por ejemplo), y se pierde una toma de leche, está cambiando la leche por un alimento con menos calorías y de peor calidad.

Si además esto sucede varias veces (una toma con la verdura, otra con la fruta, otra…), son demasiados momentos del día sin tomar el pecho y se dificulta el llegar a esos 500 ml que se recomiendan.

Si toma leche de fórmula la “regla”, como ya he comentado, es la misma, que se le ofrezcan 500 ml de leche al día. Las comidas en estos niños pueden ser tanto de leche sola, como de leche y alimento o de sólo alimento.

¿Y a los seis meses, cuando ya ha acabado la lactancia materna exclusiva, se cambia a leche de continuación?

Hay profesionales que a los seis meses dicen: “Ahora ya tiene seis meses, pues fuera teta y empezamos con la leche de continuación en biberón y para los cereales”.

Esta recomendación se basa en aquel mito que dice que a partir de los seis meses la leche materna no alimenta. Ya comenté lo irreal de esta creencia y la recomendación por parte de los organismos sanitarios es clara: lo mejor, la lactancia materna prolongada.

Por otra parte, dar biberón a niños que nunca lo han utilizado es bastante complicado. La manera de comer con biberón es diferente a la succión del pecho y muchos se atragantan y no aceptan este medio de alimentación.

No hay mayor problema porque no es necesario (de hecho no tiene mucho sentido) enseñar a un niño a utilizar un elemento que deberá eliminar enseguida. Los adultos bebemos en vaso y comemos con cubiertos, éstos sí son los elementos que debería utilizar.

Otra diferencia es el sabor de las leches. A menudo bebés que aceptan el biberón sólo aceptan que vayan llenos de leche materna.

También se da la situación, menos drástica, de que la madre siga dando el pecho y se le recomiende que para hacer los cereales, si la madre decide utilizar cereales desecados en polvo, utilice leche artificial.

Como ya he comentado, los cereales pueden hacerse con leche materna o con agua e incluso con caldo de verdura si el niño ya la ha probado, por lo que no es necesario dar leche artificial.

Además no tiene sentido que a una madre que decide dar el pecho se le sugiera leche artificial para hacer los cereales como no tiene sentido que a una madre que da leche artificial se le diga que tiene que hacer los cereales con leche materna.

Más información | AEPAP, OMS
Fotos | Flickr (john_worsley_uk), Flickr (roxeteer)
En Bebés y más | Alimentación complementaria: ¿Cuándo empezar? (I), Alimentación complementaria: ¿Qué es?, Por qué se aconseja lactancia materna exclusiva hasta los seis meses (I) y (II)

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos