Un estudio que aparece reseñado en la revista médica Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism señala que las niñas de alto peso al nacer son más propensas a desarrollar problemas metabólicos que los varones en similares condiciones.
El estudio ha relacionado el alto peso al nacer y la distribución de las grasas en la primera infancia con factores que predisponen a la obesidad, los problemas cardiovasculares, diabetes e hipertensión, encontrando que, en las niñas, el peso al nacer es un factor decisivo en el desarrollo de estos problemas metabólicos, cosa que no se constataba en los varones.
Seguro que nada más ver la portada de este cuaderno muchos niños lo mirarán con más interés… Y es que Pocoyó y Eli son un excelente reclamo para captar la atención de los más pequeños, y ellos nos invitan a conocer el cuaderno de actividades “Comemos todos, comemos bien”, pensado para trabajar en Educación Infantil.
No solo ellos protagonizan sus páginas, también aparecen Los Lunnis que nos enseñan a lavarnos las manos o a llevar una vida sana. Y todo organizado en torno a fechas claves del curso, como el Día Universal de los Derechos de la Infancia (20 de noviembre), el Día Mundial del agua (22 de marzo)…
¿Hacemos más caso a los médicos o a lo que nos anuncia la tele? No sé en qué medida el consejo de un profesional de la salud puede hacer cambiar los hábitos de las personas, pero sin duda son un referente y su opinión es importante. Por ello el hecho de que los médicos se posicionen públicamente contra la comida basura puede ser un paso más en la consecución de una población más saludable.
Cirujanos, psiquiatras, pediatras y médicos de todas las especialidades del Reino Unido han lanzado una campaña contra la obesidad, que afecta cada vez a más niños en todo el mundo, y han centrado sus críticas en las marcas de la llamada “comida basura” o “comida chatarra”.
La Guía de Práctica Clínica sobre la Prevención y el Tratamiento de la Obesidad Infantojuvenil es una recopilación para profesionales basada en la evidencia científica sobre este problema creciente de la obesidad infantil. Con el título de “Moviéndose… se crece saludablemente” se resumen los puntos más importantes de esta Guía, referidos a la actividad física y orientados a los padres.
Se comparten los consejos a los padres para poner freno a la obesidad e iniciarse en un estilo de vida más saludable, referidos a la adecuada práctica de ejercicio:
La obesidad infantil es un problema de salud creciente en el mundo, y la comida basura es una de las responsables de esta situación. En el vídeo de animación “Cerremos la puerta a la comida chatarra” vemos un ejemplo de cómo este tipo de alimentos nos rodean y cómo la publicidad tiene un papel importante en el hecho de que los niños coman (y los padres compren) comida basura.
Se trata de un vídeo sobre la educación para el consumo responsable de la organización Centro para la Defensa del Consumidor/a (CDC) de El Salvador. Los niños que van al cole se enfrentan con mucha publicidad y hasta un “monstruo” de comida basura que los persigue.
Pero ellos se escapan, llegan a su casa, con un huerto familiar, y les espera la mesa puesta con comida casera y saludable, y la presencia de abundante fruta y verdura. El vídeo termina con el mensaje claro: “Piensa, aliméntate de manera saludable, ignoremos el bombardeo publicitario”.
La publicidad de comida basura domina en las webs infantiles y en muchos otros espacios dirigidos a los niños, también en la televisión. Por ello es necesario regular desde las leyes (y sancionar a quienes las incumplan) este tipo de publicidad dirigida a niños, así como regular la producción de alimentos poco saludables con unos límites claros de componentes como azúcares, las grasas trans, la sal…
Por supuesto, la información (y el esfuerzo) de los padres también son importantes para que nuestros hijos no se habitúen a comer este tipo de alimentos poco saludables. El vídeo “Cerramos la puerta a la comida basura” nos lo recuerda y nos anima a seguir huyendo, en la medida de los posible, del “monstruo”.
La alimentación es básica para el correcto desarrollo del niño, y es en la infancia cuando se establecen las bases para una adecuada nutrición el resto de la vida. Aquí os presentamos algunos consejos para una alimentación infantil sana, pequeñas (o grandes) cosas que podemos hacer desde que son pequeños para comer saludablemente en familia.
Y es que hay que procurar una buena nutrición incluso en crisis, estableciendo unos hábitos correctos con el día a día. Hay algunas cosas que podemos hacer para enseñarles a los niños cómo hacer elecciones saludables.
Aquí os ofrecemos el decálogo para una alimentación infantil sana, con los consejos que podemos seguir para que crezcan saludablemente al tiempo que conocerán más el entorno de la alimentación y les hará más autónomos y responsables ante la nutrición.
La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. México es el primer lugar a nivel mundial en casos de obesidad infantil, aún por encima de Estados Unidos, quien sigue siendo el primero en términos de obesidad en la población en general. En concreto, casi el 70% de los mexicanos tienen problemas de sobrepeso, y de estos, un 30% son obesos.
Tan sólo en México, la obesidad contribuye a un número cercano a 200.000 muertes por año, al ser un importante factor de riesgo para padecer enfermedades crónico-degenerativas, como son diabetes mellitus tipo dos, enfermedades isquémicas del corazón, cerebro-vasculares e hipertensión.
La OMS señala que la obesidad es un problema a nivel mundial, y en México es una enfermedad que ha alcanzado el grado de pandemia, siendo sus víctimas principales los niños.
Me ha llamado la atención un estudio que se ha publicado recientemente en la revista “Nutrición hospitalaria” y que ha analizado la “Influencia del entorno familiar en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad en una población de escolares de Granada”.
En él se pretendía, entre otras cuestiones, comprobar si existe una relación directa entre el estado nutricional de los hijos y quién es la persona que elabora el menú familiar.
Las noticias aparecidas en prensa hacen referencia a que si era la madre la que elaboraba el menú principal de los niños existían menos posibilidades de que los hijos sufrieran sobrepeso u obesidad, aunque no se especificaba respecto a qué otros responsables de preparar la comida.
Por ello he buscado el estudio, y en él he podido confirmar que en el caso de la variable de quién elabora el menú diario familiar, los resultados obtenidos conforman la existencia de una asociación estadísticamente significativa entre quién era la persona encargada de elaborar el menú principal del día y el estado nutricional de los hijos.
En los casos en los que las madres elaboran la comida principal, las puntuaciones en el índice de la masa corporal de sus hijos son muy inferiores a cuando es el padre el que confecciona el menú familiar. Es decir, que entre los estudiantes participantes en el estudio había más obesos y con sobrepeso si el padre era el encargado de elaborar la comida.
Se ha publicado un interesante estudio que vincula la falta de apego con la madre en la infancia con un mayor riesgo de obesidad en la adolescencia, una relación que puede parecer un poco extraña pero tiene su fundamento, y por cierto muy relevante.
El tipo de relación que se establezca con el bebé tiene consecuencias en su salud, también a largo plazo. El apego de la madre con el bebé se mide en base a la capacidad y disposición de esta para atender las necesidades tanto físicas como emocionales del pequeño. Cuando sus necesidades básicas no son satisfechas, el niño desarrolla una respuesta al estrés que intenta calmar con la comida.
No hay duda de que en la obesidad hay un fuerte componente emocional, el cual podría tener su origen en la falta de apego con la madre en la infancia.
Según datos de la American Academy of Pediatrics, los niños estadounidenses ven alrededor de 40.000 anuncios comerciales en televisión al año, unas cifras que no difieren mucho del resto de países desarrollados. La mayoría de ellos son de ‘snacks’, aperitivos o tentempiés altos en calorías y cereales azucarados, que son poco saludables.
Diversas investigaciones han demostrado que estos anuncios propician que los niños pidan más comida basura, algo que puede contribuir al hecho de que alrededor de un tercio de los niños de Estados Unidos sean considerados con sobrepeso o con obesidad.
Esta es una tasa se ha triplicado en las últimas tres décadas y que se aproxima a los datos del resto de países desarrollados, incluso con datos preocupantes como el de que la obesidad infantil ya afecta a los bebés.