
Se ha publicado un interesante estudio que vincula la falta de apego con la madre en la infancia con un mayor riesgo de obesidad en la adolescencia, una relación que puede parecer un poco extraña pero tiene su fundamento, y por cierto muy relevante.
El tipo de relación que se establezca con el bebé tiene consecuencias en su salud, también a largo plazo. El apego de la madre con el bebé se mide en base a la capacidad y disposición de esta para atender las necesidades tanto físicas como emocionales del pequeño. Cuando sus necesidades básicas no son satisfechas, el niño desarrolla una respuesta al estrés que intenta calmar con la comida.
No hay duda de que en la obesidad hay un fuerte componente emocional, el cual podría tener su origen en la falta de apego con la madre en la infancia.









