Increíble, me he quedado con la boca abierta al ver estas imágenes. Elizabeth Barret es una niña estadounidense de 17 meses que a los 14 leyó la palabra ‘corn’ (maíz) en el supermercado, ante la sorpresa de sus padres. Ahora, cuando la pequeña aún camina sin demasiada seguridad, no es que lea novelas, pero sí que juega a ir leyendo palabras y frases que le muestran, y ¡de una manera tan natural!
Sus progenitores, que son pedagogos, no se explican esta habilidad tan precoz, ya que Elizabeth todavía es incapaz de pronunciar una frase completa con claridad. Tal vez tenga que ver el hecho de que ellos enseñaron a la niña el lenguaje de signos como entretenimiento, del mismo modo que le leen muchos cuentos.
Probablemente sean ese aprendizaje comunicativo y su inmersión temprana en destrezas lingüísticas lo que ha desarrollado en la niña la capacidad de leer tan pronto. Las imágenes muestran un breve reportaje sobre la vida de la niña con sus padres, y cómo juegan con ella a mostrarle frases escritas que ella descifra sin dificultad.

A veces los humanos nos creemos los únicos que hacemos ciertas cosas, y muchas veces los animales nos sorprenden con comportamientos muy propios a los nuestros. Según parece, el idioma del gu-gu-ta-ta tampoco es exclusividad de las personas.
De acuerdo a una noticia publicada en elmundo.es, un grupo de científicos en Canadá han realizado un estudio que llegó a la conclusión de que los bebés de cuatro a seis meses distinguen los idiomas por los gestos.