
La episiotomía es el corte que se realiza en el periné al momento del parto para agrandar el orificio de la vagina y permitir el paso de la cabeza del bebé.
La mujer que va a dar a luz puede disminuir el riesgo de episiotomía. Además de tener el derecho a pedir expresamente por escrito en un plan de parto que no se nos practique si ese nuestro deseo, también podemos recurrir a algunos ejercicios para fortalecer la elasticidad del suelo pélvico y reducir las probabilidades de un corte seguro.
Asimismo, la practica regular de ciertos ejercicios durante el embarazo, como por ejemplo los de Kegel, facilitan luego del parto la recuperación de la zona donde se ha practicado la episiotomía. Esos mismos ejercicios pueden retomarse después del parto para ir poco a poco recuperando los músculos de la zona.
Lo más recomendable para el cuidado de los puntos es ser minuciosa con el lavado y sobre todo, con el secado de la zona después de hacer pis. Para secar la cicatriz, es preferible el uso de un secador de pelo con aire frío. Nunca frotar.

El aceite de rosa mosqueta se ha convertido en un gran aliado de la cosmética gracias a que contiene altos niveles de ácidos grasos esenciales poliinsaturados (linoleico, oleico y linolénico) con un importante poder para regenerar los tejidos de la piel.
Hace pocos días una lectora nos consultaba si la episiotomía es necesaria en todos los partos. La respuesta es: desde luego que no.
La asociación
Es mucha la información que nos indica los beneficios que se adquieren al realizar un masaje perineal, gracias a este masaje se consigue una mayor elasticidad que servirá para que cuando llegue el feliz acontecimiento, se pueda evitar la episiotomía y diversos problemas originados tras el parto.