
Aunque no se puedan ver puntas afiliadas o partes pequeñas, los disfraces infantiles también pueden suponer un riesgo para los más pequeños, por lo que a la hora de comprarlos conviene tener muy en cuenta la seguridad en los disfraces para niños.
La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) alerta de que el 90 por ciento (nada menos) de los disfraces que se venden para niños presentan problemas de seguridad. Tras un estudio de 29 disfraces y accesorios para carnaval como pelucas, maquillaje y caretas detectaron riesgos importantes como plásticos tóxicos o la presencia de plomo.
Solemos creer que la falta de seguridad viene relacionada al precio o al sitio donde compremos el disfraz, sin embargo un precio elevado ni una tienda de prestigio son garantía de nada, pues los disfraces analizados fueron adquiridos en diversos establecimientos desde jugueterías, tiendas de disfraces, grandes superficies y bazares hasta tiendas on line.










