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Siguiendo en nuestro recorrido por el crecimiento del bebé, dejamos atrás el tercer mes y llegamos a los cuatro meses de edad, cuando el niño o niña son mucho más conscientes de lo que se va viendo y escuchando a su alrededor, así como de las personas cercanas que los rodean. El bebé sigue creciendo y aprendiendo sobre el mundo a gran velocidad, interesándose por todo y aprendiendo de cada detalle.

Su capacidad para moverse, expresarse y comunicarse van aumentando. Conozcamos en detalle las características de los bebés de cuatro meses, centrándonos en su alimentación, en el sueño, en las vacunas, en el crecimiento y desarrollo, la comunicación, la seguridad, la mejor estimulación.

Crecimiento y desarrollo del bebé de cuatro meses

Como siempre decimos al llegar a este punto, cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo, y las destrezas conseguidas pueden variar de unos niños a otros. En lo referido al peso y la talla, entre el tercero y sexto mes debería aumentar entre 500 a 600 gramos mensuales y unos 2 centímetros de altura.

En general éstos son los logros que los bebés suelen alcanzar alrededor de los cuatro meses de edad:

  • Sigue con la mirada objetos y personas en movimiento cada vez más rápido
  • Observa las caras con mucha atención, centrándose ya no sólo en los ojos
  • Cuando está tumbado sigue moviendo las piernas y los brazos, cada vez con más fuerza
  • Ya mantiene control estable de la cabeza en posición erecta
  • Ya es capaz de mantenerse incorporado más tiempo, porque los músculos de la espalda están más fuertes
  • Cuando se lo coloca boca abajo levanta la cabeza y la parte superior del pecho apoyándose en los brazos
  • Reconoce objetos y personas familiares desde lejos
  • Coordina un poco más las manos con los ojos
  • Controla algo más el movimiento de manos, las abre y cierra
  • Se empuja con las piernas apoyando los pies cuando se le coloca sobre una superficie firme
  • Se lleva la mano a la boca cada vez más conscientemente
  • Da manotazos a los objetos colgantes
  • Agarra y sacude juguetes de mano
  • El bebé empieza a distinguir entre él (lo propio) y lo que no es él (lo extraño).

La visión del bebé sigue desarrollándose, y si no se ha producido anteriormente, será a los cuatro meses cuando el aumento del control muscular del ojo le permite al bebé seguir objetos, y el incremento en la agudeza visual le permite discriminar los objetos a partir de fondos con un mínimo contraste. Entre los cuatro y seis meses la visión del color se desarrolla. Reconoce objetos y los busca con la mirada, es capaz de ver a más distancia.

Aunque probablemente aún no esté en edad de enseñarnos sus primeros dientes, sí que podrían darse muestras de su próxima aparición: incremento del babeo, necesidad de morder…

A partir de los cuatro meses el bebé nos dará muestras de haber entidido la relación de causa y efecto que le permite coordinar alguna acción con el resultado esperado. Ya es capaz de transmitir lo que quiere o necesita, aunque aún no tenga palabras, como veremos.

Alimentación y sueño a los cuatro meses

El bebé a los cuatro meses se alimenta exclusivamente de leche, ya sea materna o artificial. La inclusión de otros alimentos en la dieta del bebé no es necesaria a tan corta edad, ya que la leche les aporta todo lo necesario para seguir creciendo y desarrollándose normalmente, cubriendo todos los requerimientos de nutrición por sí sola. La alimentación complementaria puede esperar hasta los seis meses, tanto si el bebé se alimenta de leche materna como de fórmulas adaptadas.

Tal vez empiece a dormir más durante la noche. A los cuatro meses el bebé duerme entre unas 15 y 18 horas diarias. El bebé va consolidando sus ciclos de sueño-vigilia. Se puede acomodar el ambiente previo a la hora de dormir para establecer el sueño nocturno, con poca luz, tranquilidad, baño, música, alimento…

Sigue la recomendación de que el bebé duerma boca arriba y en la habitación de los padres para poder atenderlo cómodamente cuando sea necesario (intranquilidad, hambre…).

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Audición y lenguaje

La forma de comunicación de los bebés se va perfeccionando. Es muy importante que contestemos al bebé cuando éste balbucea. De esta manera lo animamos a seguir el ritmo de una conversación. No está listo para entender historias, pero disfrutará de cualquier conversación o de una canción. Balbucea mucho emitiendo cada vez más sonidos diferentes. Cuando hace sonidos está tratando de imitar las palabras que decimos.

Aunque siga usando el llanto, también ampliará su repertorio a la comunicación no verbal. El lenguaje corporal hace su aparición con fuerza y el niño lo usa para explicarnos claramente si quiere bajar de la silla, ser tomado en brazos o dejar de comer. Incluso nos apartará la mirada si quiere cambiar de actividad. Fruncirá el ceño por desconcierto, sorpresao o desagrado, pataleará o alargará los brazos si no quiere estar en la cuna o quiere que lo cojamos en brazos…

Cuando está contento, susurra, grita, balbucea, hace burbujitas, saca la lengua, sonríe y se ríe a carcajadas. El bebé a los cuatro meses sigue sonriendo cuando ve a sus papás y a las otras personas cercanas, a las que ya reconoce perfectamente. Quizás frunza el ceño cuando ve a personas desconocidas. Ante los juegos y carantoñas, el bebé nos recompensará con sonrisas, y otros balbuceos felices.

Está aprendiendo que todas las personas no son iguales, y reacciona de forma distinta ante los desconocidos (pueden llorar, callarse y observar, fruncir el ceño…). Es un comportamiento lógico ante lo que no conoce y absolutamente normal.

Estimulación para el bebé de cuatro meses

Cuanto más ayudemos a explorar al bebé, más aprenderá. Jugando con él, cantándole y hablándole disfrutarán y crecerán estimulando sus sentidos. Podemos hacer sonar junto a él campanas y cascabeles, sonajeros más ruidosos, música… Las salidas al exterior, con los paseos al aire libre (protegidos adecuadamente del sol) son un gran entretenimiento para ellos.

Ahora que los músculos de su espalda ya están más fuertes, se puede empezar a inclinar un poco el respaldo del coche de paseo. También podemos dejarlo boca abajo (en una superficie lisa, firme y amplia), para que el bebé siga ejercitando músculos de brazos, piernas, espalda y cuello al querer incorporarse.

Podemos colocarle a su alcance objetos que llamen su atención para que los coja. Mantenerlo en nuestro pecho o abdomen boca abajo, cogerlo de los brazos y estirar suavemente cuando está acostado… Cualquier juego en el que se sienta acompañado le hará disfrutar y aprender. Con su espalda algo más fortalecida, podemos colocarlo incorporado en una superficie segura entre cojines, o usar una hamaquita para que su perspectiva sea diferente, y no sólo vea el techo.

Las vacunas a los cuatro meses

Según el calendario vacunal de la Asociación Española de Pediatría, a los 4 meses se administra la segunda dosis de las vacunas contra diversas enfermedades (polio, hepatitis B, difteria, tétanos…). Hemos de tener en cuenta que las vacunas pueden dar reacción a los bebés (fiebre o molestias), por lo que conviene saber cómo actuar al respecto.

Es habitual realizar una revisión pediátrica a los cuatro meses para hacer el seguimiento de crecimiento al bebé. Es entonces cuando podemos plantearle al pediatra todas nuestras dudas y la conveniencia o no de administrar al bebé otras vacunas no incluidas en el calendario vacunal según comunidades.

Precauciones

A esta edad (y durante muchos meses) nos tenemos que asegurar de que no haya nada peligroso cerca de él, ya que empieza a alargar las manos y sujetar lo que le rodea, así como a tener más movilidad. Algunos consejos de seguridad para el bebé:

  • No permitir que el bebé juegue con cordeles, papeles o telas
  • Evitar juguetes de felpa o que desprendan pelo
  • Nunca hemos de dejarlo solo en la bañera o en superficies elevadas como el cambiador, la cama o el sofá
  • No lo dejemos a solas con un hermano pequeño o con una mascota
  • Utilizar siempre el sistema de retención adecuado para trayectos en coche
  • Seguir con la protección solar adecuada
  • Sujetar al bebé firmemente mientras lo vestimos, cambiamos o bañamos

El bebé sigue creciendo a buen ritmo, y tras este repaso al calendario de los cuatro meses de vida del bebé pronto volveremos con un pasito más en su desarrollo, hacia el quinto mes de vida.

Fotos | Flickr (peasap), Flickr (Jorgeravines)
En Bebés y más | Calendario del bebé

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