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Los que no sean niños de pequeños, ¿lo serán de mayores?

Los que no sean niños de pequeños, ¿lo serán de mayores?
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Hace un par de días Faro nos dejaba esta viñeta como reflexión de la vida llena de horarios que tenemos prevista para nuestros hijos. Levantarse pronto para ir al cole, algunos incluso antes de que empiecen las clases. Quedarse todo el día allí por un tema de incompatibilidad de horarios con los padres. Salir del colegio e ir directos a las extraescolares de idioma, música, deporte y lo que se tercie. Hacer los deberes y repasar lo que han hecho durante el día, o lo que les han dicho que repasen, sin tiempo para hacer las cosas que hacen los niños.

Algo así como empezar desde pequeños a prepararse para, en el futuro, tener un currículum más que completo, a riesgo de echar a perder sus infancias. Como reflexión es muy válida y útil, porque muchos niños tienen peor horario que sus propios padres, con más actividades dirigidas y menos tiempo libre. Yo quiero ir un poco más allá, porque el padre responde al hijo que para ser niño "siempre hay tiempo" y ese es precisamente uno de los síntomas que pueden padecer los niños que de pequeños no pudieron serlo, que se comporten como tal cuando ya son mayores, cuando ya no toca.

La niñez, esa época en la que...

La niñez es esa época en la que los niños tienen que jugar, tienen que correr, tienen que inventar, tienen que tener tiempo para practicar su creatividad, para soñar, para creer en cosas imposibles y descubrir por ellos mismos por qué lo son e incluso para creer que pueden conseguir cosas que nosotros, por ser adultos, jamás creeríamos. La niñez es esa época en la que uno hace locuras, que a los niños no les parecen tales, seguramente, y que por ser ellos se les pueden quizás permitir (de las que nos enteremos, porque otras locuras las conoceremos cuando las cuenten de mayores) y es la época para tratar de ser felices, para vivir con alegría y despreocupación, sin responsabilidades y sin nada que les evite poder dormir a pierna suelta.

Seguro que me habré dejado muchas cosas y que podréis ayudarme a definir mejor qué es la niñez, pero así, en resumen, creo que queda más o menos patente que es algo un poco alejado de lo que he explicado párrafos más arriba, con esos horarios terribles y ese montón de actividades que poco tiempo libre dejan para ser, en definitiva, niños libres.

Si no eres niño cuando toca, lo serás cuando no toca

Entonces puede pasar, y creo que ya está pasando, que los niños que no pueden serlo cuando toca, los niños que no sienten la libertad cuando deben sentirla, los que no han podido explorar el mundo y la vida con una relativa autonomía porque siempre han estado haciendo lo que los demás han marcado en su agenda, tratan de recuperar el tiempo perdido cuando no toca. Algo así como tratar de quemar, en la edad adulta, las etapas que no pudieron quemar cuando debían mostrarse rebeldes, caprichosos y desobedientes.

No sé vosotros, pero yo conozco casos de niños y adolescentes avergonzados porque sus padres se dedican a vivir la vida de discoteca en discoteca, volviendo a las tantas (a veces más tarde que sus hijos), gastando dinero que tienen o no tienen y comportándose de un modo demasiado caprichoso para una edad en la que se presupone un "haber sentado la cabeza". Algo así como si todo aquello que no se maduró de pequeño deba madurarse de mayor, con la dificultad que supone hacerlo cuando ya no eres niño y a riesgo de, realmente, no llegar a hacerlo.

Ya, lo sé, no puedo generalizar porque no todo el mundo se comportará del mismo modo, pero tengo esta hipótesis, tengo esta sensación y la tengo porque ciertamente la sociedad está avanzando hacia un punto en que cada vez se es joven por más tiempo, cada vez se "sienta la cabeza" más tarde, cada vez se asumen responsabilidades con mayor edad y aunque en cierto modo el "Carpe diem" y el vivir la vida nos ofrece más tiempo de diversión y una sensación de libertad que quizás no tuvimos de pequeños, nuestros hijos necesitan adultos, padres adultos, figuras en las que fijarse, ejemplos de cordura.

Hay un tiempo para todo, y cuando uno es padre y adulto, ese es el momento entonces de buscar cómo vivir de manera consciente, buscando ratitos de libertad o ratazos del libertad, que alternativas hay, porque uno puede sentirse libre sin necesidad de trasnochar y sin necesidad de gastar demasiado dinero, pero sin olvidar que somos padres y que nuestros hijos y su bienestar dependen de nosotros.

No sé, quizás me esté convirtiendo en un carca, ¿qué opináis vosotros?

Imagen | E-faro En Bebés y más | ¿Y no le crearemos un trauma?: los niños necesitan padres, Los niños “malos” necesitan padres “buenos”, ¿Tienen tiempo libre los niños?, ¿Dejamos a los niños ser niños?

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