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La paternidad según el lector Armandilio

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Armandilio es el seudónimo tras el que se esconde Armando: hombre, padre de Jon (el precioso bebé de la foto que ahora tiene 2 años), enfermero en un Centro De Atención Primaria en Cataluña, lector y comentarista asiduo e incisivo de este blog (muchas veces es el azote de las editoras y no nos pasa ni una), participante en foros de crianza y autor de su propio blog: "El mundo de Armandilio 2.0" de temas variados pero con importante presencia de la crianza con amor y apego y la lactancia materna, de la que está tan concienciado que hasta imparte sesiones para profesionales sanitarios.

¡Cómo está cambiando las cosas en nuestra sociedad para que tantos hombres ejerzan como misioneros de la lactancia con más fuerza y convicción que muchas mujeres¡

De su blog he obtenido esta interesante reflexión sobre la paternidad en un post donde narra, con mucho sarcasmo pero realismo, las aventuras y desventuras que tantos padres-madres primerizos vivimos cuando nuestros hijos no responden a ninguna de las falsas expectativas que la sociedad nos hace creer, y cuando seguimos los consejos (no sabios) sobre crianza que nos rodean. Estas son sus palabras:  

"Si quieres un niño que se porte bien, que no llore, que no haga ruido, que no moleste, que no...cómprate un muñeco. Los niños viven, comen, lloran, juegan, aman, saltan, corren, exploran, rompen, y todo eso lo hacen porque están aprendiendo a vivir y a conocer el mundo en que viven y a sus propios padres. Lo hacen porque son niños.

No hacen las cosas para molestar. No hacen las cosas para probar hasta donde puede llegar tu paciencia. Todo lo que hacen es porque están aprendiendo y para ello necesitan el apoyo de sus papás, para sentirse seguros en cada nuevo aprendizaje. Saben que solos estarían indefensos, por eso te llaman, por eso piden insistentemente si es preciso que estés con ellos, porque tú, papá o mamá, eres su alimento, eres sus pies, sus piernas, sus ojos, sus manos, eres su abrigo y eres su protector. Necesitan de ti para aprender qué es lo que le rodea hasta que crezca y lo pueda investigar por si mism@. No lloran por la noche para engañarte, llora porque te necesita, porque tiene miedo y se siente inseguro, porque está enfermo y necesita atención, porque tiene hambre y necesita alimento.

Si un niño llora porque tiene hambre, no tardas en darle su alimento. Si un niño llora porque tiene el pañal sucio, no tardas en cambiarlo. Si un niño llora porque tiene sueño, lo duermes. Si un niño llora porque está enfermo, lo cuidas. Si un niño llora porque necesita cariño y compañía, te está tomando el pelo.

No me cuesta entender el porqué de que se hayan multiplicado las consultas a los servicios de Salud Mental. En pleno s.XXI, cuando más importancia se le está dando a los factores psicológicos en la vida de los personas, cuando la Depresión, el Estrés y la Ansiedad son habituales compañeras de viaje en nuestras vidas o en las de algún familiar o amigo, me cuesta entender que se siga sin entender (valga la redundancia) que las necesidades de amor, de respeto y de cariño de un niño no sean subsanadas.

Al contrario de lo que muchos piensan (y nos quieren hacer creer) hacer pasar a un niño por situaciones de sufrimiento es contraproducente. La mente humana no es como un callo, que si sigues frotando se hace duro. La mente humana necesita unas bases adecuadas para poder afrontar en el futuro reacciones adversas. Si ya de pequeños basamos su crecimiento en sufrimientos (para que se acostumbre y se endurezca como persona) lo que estamos haciendo es permitir sufrimiento a una persona que no sabe gestionarlo, que no sabe huir de él y que piensa que eso es lo normal, sufrir, es decir: ha venido al mundo a sufrir."

Si os gusta su fuerza, crudeza, claridad y tono políticamente incorrecto aquí teneís otros posts dignos de leer:

Gracias Armando por tu paternidad consciente y activa y por tu esfuerzo para que los padres y madres modernos abramos los ojos. No estás solo en esta cruzada. El tsunami de la crianza natural está en marcha.

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