Compartir
Publicidad

Ese hombre es tu papá

Ese hombre es tu papá
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

Parece una frase reveladora digna de culebrón venezolano, lo digo en broma, pero es que no hallamos la manera de que nuestro bebé entienda que ese señor que intenta dormirlo y calmarlo es su papá. Aunque mi bebé no tiene la ansiedad de separación como la beba de Dolores, en los momento en que Arturo está cansado, con sueño o enfadado, mi marido no logra calmarlo a pesar de haberlo intentado todo: canciones, mimos, juegos, caminatas del salón a la habitación…

En estos días me preparé para un relajante baño nocturno (porque es cuando tengo un tiempito), llené la bañera, le puse al agua esencias de lavanda, luz a medias, música… El baño prometía.

Mientras, Arturo quedaba luchando contra el sueño en brazos de su papá. A los minutos de meterme a la bañera los gritos de llanto inconsolable. Lo que iba a ser un baño relajante se convirtió en un rápido chapuzón.

Afuera mi marido ensayaba su última estrategia para calmarlo, salí medio mojada y al cogerlo y amamantarlo el llanto desapareció, no tenía hambre, pero quería su "chupito emocional materno". Su papá frustrado y tratando de encontrar la causa de lo sucedido para no sentirse un padre rechazado lo explica inculpando a su carencia biológica de unas buenas tetas, sí su pecho plano, -porque eso es lo único que me falta–concluye compungido.

Y es que cuando llora, llora de “verdad”, sólo en mis brazos consigue consuelo. Porque como dice Sergio Sinay un papá no es una mamá y una mamá no es un papá.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos