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Las vacunas también son fundamentales en la adolescencia: cuáles son y cuándo se administran

Las vacunas también son fundamentales en la adolescencia: cuáles son y cuándo se administran
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A pesar de que asociamos vacunación con la infancia, también son necesarias medidas de prevención en la adolescencia, especialmente vulnerables a algunas infecciones como el virus del papiloma humano (VPH) o las meningitis.

Así lo aseguró el Dr. Ignacio Salamanca, coordinador de la Unidad de Investigación en el Instituto Hispalense de Pediatría y moderador de una nueva sesión de VAC Talks ‘Hablemos de prevención’ organizada por la compañía farmacéutica GSK.

Para el Dr. Salamanca, la adolescencia es una etapa que requiere especial atención, ya que es en ese periodo cuando se pueden iniciar conductas de riesgo sobre las que se debe poner el foco e informar:

“Supone un grupo de edad con especial susceptibilidad para algunas infecciones prevenibles mediante la vacunación, como son el virus del papiloma humano (VPH), en los dos sexos, y las meningitis”.

Además, indica que a la hora de ofrecer información y recomendar vacunas, los profesionales sanitarios tienen que contar con los adolescentes y sus padres.

Este es el cuadro de vacunación recomendado por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y que puede variar según la Comunidad Autónoma donde residamos.

Calendario Vacunas Aep

Meningitis

Vacunando a un niño

“Las meningitis son enfermedades sobre las que la población está muy sensibilizada y preocupada, al igual que los profesionales sanitarios. El hecho de que pueda afectar a cualquier persona y a cualquier edad, lo súbito de la aparición de sus síntomas y su rápida progresión a gravedad, junto con el fracaso del tratamiento antibiótico —en un alto porcentaje no consigue evitar la muerte o secuelas graves— justifican esta preocupación”.

Así de contundente se muestra el Dr. Salamanca al hablar de una infección muy grave causada por una bacteria (meningococo) que afecta a la sangre. Reconoce que es vital que los médicos las resuelvan y den a conocer las distintas posibilidades de vacunación disponibles, tanto dentro del calendario sistemático como de vacunas no financiadas.

Actualmente hay dos vacunas disponibles: Bexsero (se puede poner desde los dos meses) y Trumenba, a partir de los 10 años de edad.

La vacunación no está financiada por el Sistema Nacional de Salud, salvo para algunas personas inmunodeprimidas, también para quienes hayan padecido una enfermedad meningocócica anteriormente y en caso de brotes. Se pueden adquirir con receta médica en las farmacias.

  • Contra Meningococos ACWY (MenACWY). Cubre cuatro clases de meningitis (A, C, W e Y), y aunque no está financiada por la Sanidad pública, la AEP recomienda su administración en determinados viajes internacionales y en la adolescencia, especialmente a partir de los 14 años. Y también si el niño va a residir en países en los que la vacuna está indicada (EE. UU., Canadá, RU, Austria, Grecia e Italia).

Se puede comprar en al farmacia, con la receta correspondiente.

Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)

Se administra a todas las niñas, preferentemente a los 12 años, para prevenir el cáncer cervical, anal y las lesiones precancerosas del tracto genital en la mujer.

La vacunación es eficaz especialmente si no se ha producido la infección y esto solo puede asegurarse cuando aún no se han iniciado las relaciones sexuales. De ahí que se vacune a preadolescentes y adolescentes.

Pero, aunque no esté incluido en el calendario gratuito obligatorio, la AEP también la recomienda para los niños, a quienes también afecta. La vacuna es esencial porque:

  • El virus del papiloma humano (VPH), también llamado papilomavirus, afecta a más de la mitad de las personas que mantienen relaciones sexuales, pero la mayor parte de las veces se combate sin siquiera notarlo.

  • Pueden provocar cáncer de cuello de útero o cérvix uterino y o tumores faríngeos (más frecuentes en hombres que en mujeres).

  • También pueden aparecer verrugas genitales en hombres y mujeres, benignas pero muy molestas.

  • Los hombres transmiten el virus a las mujeres, pudiendo terminar en cáncer de útero.

  • Los varones que tienen relaciones sexuales con otros hombres son un grupo de especial riesgo para padecer la infección y los tumores secundarios al VPH.

La vacuna se administra a través de una inyección en el hombro a todas las niñas de entre 11 a 14 años, según los calendarios vacunales oficiales de la Comunidad Autónoma. La pauta completa consta de 2 o 3 dosis, en 6 meses.

Vacuna antihepatitis B (HB)

Esta vacuna, que forma parte del calendario oficial de vacunación, se administra en diferentes dosis a lo largo del primer año del bebé. Pero la AEP recomienda inmunizar a los los niños y adolescentes no vacunados, a cualquier edad. Se administran tres dosis de vacuna monocomponente o combinada con hepatitis A, con la pauta 0, 1 y 6 meses.

El virus de la hepatitis B produce una inflamación del hígado y diversos síntomas, como inapetencia, fatiga, febrícula, dolores musculares y articulares, náuseas y vómitos, piel amarilla y orina turbia. En ocasiones, el virus queda en el cuerpo provocando una hepatitis B crónica.

Vacuna trivalente frente a la difteria, el tétanos y la tosferina (Tdpa)

Se administra en cinco dosis a lo largo de toda la infancia: 2 dosis (a los 2 y 4 meses); tercera dosis de refuerzo a los 11-12 meses; una cuarta a los seis años y la última entre los 12 y 18 años (preferiblemente entre los 12 y los 14).

  • La difteria es una enfermedad respiratoria contagiosa que se contrae por la infección de la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Afecta a las vías respiratorias y se disemina a órganos como el corazón y el cerebro, pudiendo causar un daño irreparable o incluso la muerte.

  • El tétanos es una enfermedad muy grave que se produce cuando las heridas se contaminan con la toxina de la bacteria 'clostridium tetánico'.

Afecta al sistema nervioso central, causando rigidez muscular generalizada, espasmos dolorosos, dificultad para respirar y tragar y convulsiones.

  • La tosferina es una infección provocada por la bacteria Bordetella pertussis, se contagia por el contacto con objetos contaminados por las manos.

Al principio parece un resfriado, pero después continúa con ataques de tos persistente durante varias semanas, que casi no dejan ni respirar, y que suelen terminar con vómitos.

Afecta a los adultos, y muy peligrosa en los bebés. De hecho, puede causar su ingreso en una unidad de vigilancia intensiva (UVI) por insuficiencia respiratoria.

La importancia de la inmunización

Adolescente hablando con una doctora

Tenemos que ser conscientes de que las vacunas son la mejor forma de proteger a nuestros hijos de enfermedades peligrosas y que parecían estar erradicadas.

La disminución de las coberturas vacunales en algunos países ponen en peligro a todos los niños, tal y como explica el Dr. Salamanca al hablar del brote de sarampión que se ha producido en Europa este año:

“Supone un riesgo para la población que no esté vacunada porque, por ejemplo, no tienen la edad para hacerlo o para aquellas personas que padezcan enfermedades crónicas o graves que les hacen más susceptibles a padecer enfermedades infecciosas".

"Es absolutamente necesario mantener coberturas de vacunación altas para, no solo evitar individualmente las enfermedades prevenibles mediante la vacunación, sino también para proteger a las personas más débiles y susceptibles”.

Las coberturas de vacunación sistemática en España son altas, en comparación con otros países de nuestro entorno. No obstante, "el descenso de las coberturas ha supuesto la vuelta de infecciones que estaban superadas e, incluso, olvidadas", explica el coordinador de la Unidad de Investigación en el Instituto Hispalense de Pediatría, el doctor Ignacio Salamanca, que puntualiza:

“es en estos países donde surgen iniciativas de obligatoriedad de vacunación para intentar controlar la reemergencia de enfermedades infecciosas”. 

Y nos quedamos con su recomendación a modo de conclusión:

“El conocimiento por parte del paciente, fruto de la información y recomendación, es el factor más importante para que estos sigan una de las medidas preventivas más segura, eficaz y efectiva, como es la vacunación”.

Vía | GSK y Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría

Fotos | iStock

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