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PlayStation y televisión engordan un montón

PlayStation y televisión engordan un montón
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No es que estos dos aparatos engorden a los niños, es nuestra actitud la que los hace engordar en el momento en que no evitamos que se pasen varias horas jugando a la PlayStation o viendo la televisión. Tan sólo tenemos que ver que la obesidad infantil se ha disparado, claro, que no solamente intervienen estos aparatos, también la alimentación y es que en todo, pero todo, es nuestra actitud la que propicia la proliferación de la obesidad.

Ciertamente hemos hablado en varias ocasiones sobre el peligro que entraña una mala alimentación o el sedentarismo, pero está en nuestra mano evitar estos males, echarle la culpa al niño diciendo que no quiere comer esto o aquello, decir que la televisión es la causante del poco ejercicio que realiza, son meras excusas, la culpa es de los padres, pura y llanamente.

Alimentación y ejercicio físico son dos factores prioritarios que debemos moldear desde que nuestros hijos son pequeños, como un arbolito cuando crece, es fácilmente moldeable y si vemos que se va torciendo, podemos enderezarlo, cuanto más tardemos en marcarle el buen camino, más costoso resultará. Los hábitos alimenticios y saludables requieren nuestra completa atención. A muchos de los niños que sufren obesidad o sobrepeso, les bastaría con reducir a la mitad el tiempo que pasan frente al televisor para recuperar, aunque sea un poco, el peso adecuado. Hay especialistas que indican que incluso la televisión o la PlayStation engordan mucho más que la alimentación. Debemos disponer de todas las armas posibles para evitar este mal que está aquejando a muchos niños.

Es importante refrenar esas horas televisivas o de distracción con los juegos de consola, controlar la alimentación con una dieta adecuada (hay que tener en cuenta que dieta no quiere decir hacer régimen, la dieta implica lo que comemos independientemente de si se hace régimen o no, aunque con el tiempo este término se ha transformado en sinónimo de pasar hambre), hay que controlar que el sedentarismo no se adueñe del niño, nosotros somos quienes podemos cambiar todas esas contraindicaciones y garantizar un desarrollo adecuado.

Cometemos muchos errores sin darnos cuenta en cuanto a la alimentación se refiere, sea por falta de tiempo, por comodidad, por complacer al niño, etc., pero aportando un poco de nuestra parte todo esto puede cambiar y así podremos combatir ese mal que se está extendiendo alarmantemente por nuestro país. La obesidad infantil se ha disparado en España hasta adquirir tintes dramáticos, de eso no hay duda, todos los expertos coinciden. El artículo que referenciamos a continuación es interesante de leer, en él nos aleccionan sobre cómo debemos actuar los padres frente a algunos problemas que propician la obesidad infantil.

Más información | La voz de Asturias

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