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Envolver al bebé, no inmovilizarlo

Envolver al bebé, no inmovilizarlo
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Envolver al bebé recién nacido para darle seguridad y calma es una práctica habitual desde hace siglos y en muchas culturas que llega hasta nuestros días. Otra cosa sería inmovilizar al bebé, lo cual puede ser perjudicial para su desarrollo.

Un reciente estudio señala que la técnica que mantiene las piernas del bebé estiradas restringiendo el movimiento puede alterar el desarrollo de la articulación de la cadera. Esta inmovilización no parece tener beneficios para la salud, pero sí conlleva un riesgo para el crecimiento de las caderas, inmaduras en el recién nacido.

El informe, titulado "Swaddling and hip dysplasia: an orthopaedic perspective" ("Envolver y la displasia de cadera: un punto de vista ortopédico" ha sido publicado en el último número de "Archives of Disease in Childhood" y realizado por especialistas del Hospital de la Universidad de Southampton, en Gran Bretaña.

Si pretendemos controlar el llanto, evitar los cólicos o favorecer el sueño del bebé, puede haber otras "soluciones" que no pongan en riesgo el desarrollo del bebé. No pasará nada si se trata de unos minutos, pero... ¿Y si el bebé pasa buena parte del día o de la noche envuelto de esta manera, con los brazos apretados sobre las caderas y las piernas estiradas?

Entonces es probable que la cadera sufra, porque para que se produzca el desarrollo natural de las articulaciones de la cadera las piernas deben ser capaces de doblarse hacia arriba y hacia fuera en las caderas.

Hace un tiempo os hablamos de la técnica del Tegmat, vendar e inmovilizar al bebé, y ya criticábamos esa inmovilización que en poco puede recordar al bebé al útero materno. Está claro que ese tipo de vendaje es una tortura, y ojo también a la hora de envolver al bebé más ampliamente.

Creo que la clave está en encontrar el punto medio entre arropar al bebé y cierta libertad de movimientos, que tenga espacio para mover las piernecitas o los brazos, aunque sienta la calidez de una manta. También tengamos en cuenta la temperatura: no abrigarlos demasiado es importante para evitar riesgos como la muerte súbita.

Es como si los arropáramos nosotros en brazos: se sienten seguros, calentitos, calmados, pero no están inmovilizados, y pueden mover las extremidades o girar la cadera en un momento dado. De este modo hay que envolver al bebé, no inmovilizarlo. Y si es en brazos, mejor, porque siempre será más parecido que estar en el vientre materno...

Foto | abardwell en Flickr-CC Más información | Archives of Disease in Childhood En Bebés y más | Cómo envolver al recién nacido, Envolver al bebé para darle seguridad, Baby gamy: envolver al bebé con técnicas de papiroflexia

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