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¿Y qué si de verdad fuera la niña más guapa? ¿a qué precio lo sería?

¿Y qué si de verdad fuera la niña más guapa? ¿a qué precio lo sería?
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De esta niña muchos dicen que está destinada a ser top model, y también que es la más guapa de todo el mundo. Y aunque a mí no me llama especialmente la noticia, o por lo menos no tanto como lo hacen esos niños que inventan o diseñan desde pequeños cosas que podrían llegar a ser útiles para los demás, me produce sorpresa que se realice tal afirmación con esa seguridad.

¿La más guapa? la más guapa según criterios subjetivos de diseñadores y caza talentos para el mundo de la moda; pero bueno, no quiero ser tan polémica (sólo un poco :) ), así que diré que hay personas, entre las que me encuentro, a las que nos importa bien poco que las fotos de pequeña Kristina Pimenova, de nacionalidad rusa y nueve años de edad, para más señas, estén corriendo por distintos medios de información y de redes sociales, con la etiqueta de “la más bonita”.

Ni siquiera me da pena que - quizás - no esté teniendo una infancia de inocencia, fantasía, juegos y despreocupaciones, en primer lugar porque ¿quién sabe si me equivoco?, y en segundo, los padres creen que están en el camino correcto, y si nadie del entorno les desmiente, no voy a ser yo la primera

Además ¿por qué no iban a estar haciendo lo correcto si - por ejemplo - lo que buscan es notoriedad y dinero a espuertas?

Lo que si que lamentaría es que su vida se convirtiera en un ejemplo para otros niños que no pueden acceder a esa notoriedad, o que hubiera niñas que pensaran “nunca podré ser tan guapa como Kristina”. Ya sabéis que en cuestión de estereotipos de belleza, en más de una ocasión, las niñas a partir de la pre adolescencia, se empiezan a topar con la idea (es una imposición pero ellas no lo saben) de que han de ser “imposiblemente bellas”.

Modelo desde pequeñita

Kristina ya tiene cierta práctica en esto, pues desde los tres añitos posa para fotógrafos, y a los siete aparecía en Vogue Bambini, pero antes diseñadores como Armani y Cavalli, se habían fijado en ella. En fin, que entiendo que para vender ropa y complementos de niños, deben existir niños y niñas modelos, lo que pasa es que esto se debería hacer con mucha cautela, y no sé hasta que punto convertir la imagen de tu hijo en un producto de deseo a nivel mundial, es un acto de irresponsabilidad.

Y cuando digo de deseo (no me malinterpretéis, por favor) me refiero a generar un movimiento basado en mamás que dicen “¡ay pero que monería!, ¡con lo guapos que son mis hijos también podrían ser modelos!”; o en esas niñas que les piden a sus papás: “Hazme una foto como Kristina, que quiero salir en los periódicos”.

Por cierto, que su madre nos convence de que gestiona muy bien las redes sociales de la niña, y que ella no produce contenido, lo cual es un alivio, porque tendríamos un nuevo mal ejemplo, porque se está moviendo en lugares que “en teoría” son para mayores de 14. Sin embargo, me producen cierta inquietud algunas poses que son sugerentes (por lo general la veo saliendo bastante natural, salvo ocasiones), y no solo lo pienso yo sino un agente de modelos británico que prefiere continuar en el anonimato. Y me inquieta por lo siguiente: a principios de año, participé en una acción para que Facebook cerrara una página en la que adultos intercambiaban fotos de niñas que habían encontrado en Internet, y no se escondían de manifestar su deseo sexual hacia ellas.

No tiene por qué ocurrir con Kristina, pero pienso un poco en ello. También es verdad que a veces se sacan las cosas de madre: por ejemplo aquel usuario varón que dijo “I like” refiriéndose a una imagen de la niña, quería decir exactamente lo que quiere decir esa expresión (que no es ni I love, ni I wish); no hay porque pensar mal en un principio. Tampoco apruebo ese otro papá (¿o mamá?) que se quejaba de los shorts tan cortos que lleva en una foto… a ver: son pantalones cortos, pero ya está, ¡es que mirar el mundo infantil con ojos maliciosos no es correcto, en mi opinión!

A mí es que a decir verdad, no me gustaría que mi hija por muy guapa que fuera, se convirtiera en una chica objeto, porque me parece muy pobre ir a parar ahí, cuando hay tantas posibilidades con las que explorar cuando se van haciendo grandes. Así que no le tengo ninguna envidia a Rusián y Gilkeriya (ex futbolista y ex modelo respectivamente), ni siquiera si supiera que ya no tendrán que trabajar más gracias a la niña.

Vía | Daily Mail, Tele Cinco
En Peques y Más | ¿Qué piensas de los centros de belleza infantiles que centran la atención en el aspecto físico de las niñas?, ¿De quien es responsabilidad que una niña de 14 años desfile en pasarelas internacionales?

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