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Tecnología al servicio de las personas: de cómo Paul fabricó una mano para su hijo porque quería verle feliz

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Leon McCarthy nació hace 12 años en Marblehead (Massachusetts) sin los dedos de una de sus manos, y durante mucho tiempo estuvo acostumbrándose a utilizarla, adquiriendo habilidades adaptadas a sus posibilidades. Sin embargo, su padre se propuso hace dos años encontrar la manera de que el niño tuviera una prótesis para ampliar sus movimientos, y hacer cosas que hasta el momento le resultaban imposibles.

Pero claro, comprar una prótesis les hubiera costado entre 20.000 y 30.000 dólares americanos, dinero que no se podían permitir. ¿Pensáis que esto frenó la iniciativa del padre?, pues no, más bien al contrario, ya que estaba muy decidido, porque sabía que poder agarrar el manillar de una bici, o coger el lápiz con la mano izquierda haría feliz a su hijo.

Así que se puso a buscar respuestas y soluciones por Internet. ¿Y sabéis que encontró?, unas instrucciones que el inventor Ivan Owen (de Washington) había publicado, referentes al diseño de una mano que podía ser ‘fabricada’ por una impresora de tres dimensiones, el invento se llama Robohand. A Ivan le había ayudado un colega desde Sudáfrica, y Paul McCarthy contó con la ayuda de un amigo que le posibilitó utilizar una de estas impresoras

Después de varias semanas de trabajo, y un coste de entre cinco y 10 dólares, León tenía su mano, aunque él mismo duda en afirmar que llegó a creer que era una ‘idea de locos’ cuando su padre se la expuso. Durante la entrevista con la periodista, el niño muestra su vena más ingeniosa al contar que se ve como un cíborg, y que no es diferente de los demás, sino muy especial. ¡bien por él!

Cuando León se la probó por primera vez le resultó asombroso levantar una botella de agua, es un detalle importante para los que tenemos todos los dedos de las manos, porque nos ayuda a ponernos en la piel de este niño, que por otra parte tiene una actitud muy positiva hacia la vida, aunque teniendo en cuenta la determinación del padre no me sorprende en absoluto.

Por otra parte el bajo coste del invento, les permite a él y a su padre cambiar de diseño, y por supuesto, cuando crezca, sabrá construirse manos más grandes, adecuadas para un adolescente, o adulto

La tecnología al servicio de las personas, con este ejemplo brillante de cómo las ideas se pueden imprimir, y sobre todo, están al alcance de todo el que las busque, porque no todas las familias en esta situación pueden aspirar a comprar prótesis.

En este enlace, tenéis el vídeo subtitulado.

Vídeo Encabezado | CBS News en YouTube Vía | Upsocl en Vimeo Más información | Daily Mail En Peques y Más | Otostick es un corrector estético de orejas despegadas premiado por la Obra Social “la Caixa”

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