Publicidad

Senderismo con peques: repetimos la ruta desde el Puerto de Navacerrada hasta la Bola del Mundo

Senderismo con peques: repetimos la ruta desde el Puerto de Navacerrada hasta la Bola del Mundo
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Este verano hemos vuelto a repetir con la peque, con once años ya, y sus amigos, de doce años, la subida a la Bola del Mundo desde el Puerto de Navacerrada. Recuerdo que es una actividad de senderismo, recomendable para realizar con peques y con un grado de dificultad moderado. Se recorren unos seis kilómetros, ida y vuelta y se asciende desde los 1.836 metros del Puerto de Navacerrada hasta los 2.257 metros en los que se encuentra la Bola del Mundo. Durante el camino este año nos encontramos con varias familias con sus hijos y también otras personas que realizaban el paseo en solitario o en pareja. Además vimos a los ya habituales ciclistas que suben, unos haciendo molinillo y otros a un ritmo un poco superior por las empinadas cuestas de cemento.

Este año creo que madrugamos más y además fuimos mucho más rápido que el anterior. El conocer el camino nos aseguraba pocas sorpresas aunque este año al parar a comer la primera vez tuvimos que salir corriendo porque una vaca, que formaba parte de una amplia manada con terneros incluidos, se dedicó a acercarse a ver qué estábamos haciendo y decidimos marcharnos antes de que tomase una decisión peligrosa para nosotros. Más que una vaca parecía una cabra por lo bien que se movía entre las rocas. A las 11:45 llegamos a la Bola del Mundo y a las 12:30 salimos para llegar a las 13:30 a la mítica Venta Arias y tomarnos un buen y reparador refresco.

Este año también hicimos dos paradas para comer, aunque el refresco del final también iba acompañado de un pequeño aperitivo que los peques devoraron. Creo que los niños se lo pasaron muy bien y de nuevo asumieron el reto y respondieron consiguiendo una nota excelente. Lo que me dio la sensación es que el camino ya no tenía muchos estímulos ni suponía un desafío ni especial ni atractivo así que habrá que cambiar buscando un nuevo destino.

Lo mejor ha sido el tiempo que nos respetó sin viento, con mucho sol y sin nubes por lo que las gorras y la crema fueron fundamentales para protegerse del sol. Además los peques iban equipados con ropa térmica para evitar el fresco de la mañana aunque cuando el sol empezó a calentar se libraron de ellas.

Este año íbamos muy bien equipados con buenos bocadillos y abundante fruta. Los peques devoraron todo lo que pudieron en cada parada aunque en esta ocasión sí sobro un poco de comida y de bebida. El refresco de la Venta Arias, de esos de 350 mililitros cayó entero y tengo dudas de si hubiera caído más cantidad si nos la hubieran servido.

Ahora sólo nos queda buscar otro reto, que sea de altura, para que los peques se motiven e ilusionen. Por ahora ya se puede decir que son unos fenómenos excursionistas porque se portaron estupendamente, respetaron la montaña, se animaron entre ellos y alcanzaron, otra vez, lo más alto. Esperamos pronto volver a superar nuevos desafíos y contarlos para animar a otras familias que tengan ganas de completar estas extraordinarias aventuras.

En Peques y Más | Senderismo con peques: ruta desde el Puerto de Navacerrada hasta la Bola del Mundo, Excursiones para niños por la Sierra de Madrid, Javier Zarzuela Aragón: “los juguetes sofisticados son un auténtico fracaso en las excursiones al campo o la sierra”
Imagen | Marcos López

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir