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¿Qué pensarías si alguien te contara que la fiebre puede ayudar a reducir los casos de gripe que se transmiten?

¿Qué pensarías si alguien te contara que la fiebre puede ayudar a reducir los casos de gripe que se transmiten?
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Tres investigadores de la Universidad MacMaster de Ontario (Canadá), han desarrollado un modelo matemático para calcular de qué forma el aumento en la cantidad de virus emitidos por una sola persona que toma antitérmicos durante un proceso gripal, podría aumentar el número total de casos.

Se trata de un estudio teórico que trata de rebatir una creencia popular basada en que a menos fiebre menor riesgo para los demás. Sin embargo, una de las advertencias de médicos de familia y pediatras, es precisamente reducir el exceso de confianza, y quedarse en casa hasta que la infección remita, y de hecho, en la práctica, no deberíamos llevar a los niños de nuevo a la escuela hasta que no estuvieran un mínimo de 24 horas sin fiebre.

Porque claro, ya hemos visto aquí que la fiebre es nuestra aliada, ¿recordáis?, ya que es la respuesta del organismo ante un microorganismo externo, al que se pretende destruir por medio del aumento de la temperatura

Los profesores Ben Bolker, David Earn and Paul Andrews, han publicado su estudio en Proceedins of the Royal Society B. Señalan que la fiebre en realidad puede ayudar a reducir la cantidad de virus en el cuerpo de una persona enferma, y la posibilidad de transmitir la enfermedad a otras personas. Por ello, al tomar medicamentos que reducen la fiebre puede aumentar la transmisión de virus o bacterias.

Es evidente que a nadie le gusta encontrarse mal, también lo es que para los adultos no es fácil guardar cama cuando estamos enfermos (aunque una gripe puede dificultar muchísimo llevar una vida normal). Pero el caso al tiempo que nos acostumbramos a tomar antitéticos o compuestos anti gripales, hacemos lo propio con nuestros hijos, aunque así no acabamos realmente con la enfermedad.

Estos investigadores han reunido información de muchas fuentes, y después han elaborado su modelo matemático. La conclusión es que la suprimir la fiebre aumenta el número de casos anuales por aproximadamente cinco por ciento, correspondiente a más de 1.000 muertes adicionales de gripe durante un año típico en América del norte.

Este estudio fue apoyado por instituciones como el Natural Sciences and Engineering Research Council of Canada y elMichael G. DeGroote Institute for Infectious Disease Research

Puede que en este tema lleguemos a un nivel de aceptación similar al que sucede con los antibióticos, respecto de los cuales la población ya se va dando cuenta (poco a poco, eso sí) de que tomarlos cuando no se necesitan, provoca que las bacterias se vuelvan resistentes.

Casos y casos

En la valoración de un niño con fiebre entran en juego muchos factores, no es tan fácil para muchos padres pensar que la fiebre ayuda, y además, en algunas ocasiones será imprescindible la consulta al médico:

  • Fiebre en un bebé de menos de 3 meses: aunque igual pueda tratarse de una causa banal, a esta corta edad los bebés no focalizan las infecciones como lo hace un bebé mayor. Además existe más riesgo de sepsis al tener un sistema inmunológico “más inmaduro” (por decirlo de alguna manera).

  • Mal estado general: un niño que aún cuando se le baje la temperatura, sigue muy decaído, apático o con llanto inconsolable. Mal color de la piel (palidez).

  • Aparición en la piel de manchas de color morado o violeta, o bien petequias (puntitos rojos en la piel, que al apretarlos no se “blanquean”).

  • Convulsiones.

  • Vómitos o diarrea intensos.

  • Dificultad para respirar.

No quiero finalizar esta entrada sin récordar estas recomendaciones sobre la fiebre (coincidentes con el artículo enlazado más arriba) de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Y el recordatorio de que no hay estudios que demuestren que la administración combinada de ibuprofeno y paracetamol, sea mejor que dar un sólo antitérmico, práctica que - además - puede originar efectos secundarios indeseables.

Imagen | Bob McGrath Vía | McMaster University En Peques y Más | Cuidados sin fármacos en niños febriles, un libro de Carlos de Vilanova y Susi Vilela

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