'Podemos cambiar nuestro estilo de vida si nos lo planteamos, dándoles a los niños una vida sana'. Entrevista con Soledad Román

'Podemos cambiar nuestro estilo de vida si nos lo planteamos, dándoles a los niños una vida sana'. Entrevista con Soledad Román
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Tal y como ayer os prometimos, hoy presentamos la segunda parte de la entrevista a Soledad Román, que como sabéis es directora general de la Fundación Roger Torné. Reflexionaremos acerca de la desconexión de los niños con la naturalaleza, y de los problemas (además de las enfermedades respiratorias) que ello podría originar.

Os invito a seguir leyendo, porque es un tema muy interesante del que todos podemos aprender. Ayer lo dejamos contando que para los niños no es saludable crecer en un ambiente contaminado, y hablando de la creciente incidencia de enfermedades respiratorias y alergias en la infancia... Peques y Más .- Me pregunto si la desconexión que actualmente tenemos con la Naturaleza es parte del problema, y si los padres deberíamos intentar un acercamiento.

Soledad Román.- En primer lugar cabe distinguir la desconexión con la Naturaleza de las ciudades poco saludables; porque no podemos considerar la Naturaleza como el ‘paraíso perdido’. En nuestro siglo más del 50 % de la población mundial vive en ciudades, por lo tanto a lo que tenemos que aspirar es a una ciudad saludable.

¿Qué es una ciudad saludable? un lugar con espacios naturales, parques, plazas con tierra y árboles. Es evidente que con nuestro estilo de vida, no siempre es posible ir a la Naturaleza a vivirla, pero de lo que se trata es de que los niños tengan acceso a espacios dónde jugar, correr y respirar aire puro, sin que estén rodeados de coches.

Y por otra parte es muy importante para los niños estar en contacto con la Naturaleza una o dos veces al mes. De esa forma aprenden en directo sobre los cambios de la Naturaleza, y se les permite la experimentación.

Una cosa es el Déficit de Naturaleza, y otra cosa son las ciudades en las que la Naturaleza no tiene cabida. Lo deseable sería conseguir que las ciudades fueran ‘verdes’, por lo tanto no debemos plantear esta cuestión como una dicotomía. Una ciudad debe ser también ‘naturaleza’, porque la Naturaleza salvaje es difícilmente compatible con la vida diaria de muchas personas.

El doctor en psicología ambiental José Antonio Corraliza realizó un estudio en escuelas de Madrid, para demostrar que los niños que acuden a colegios con patios ‘verdes’ (más amables por tanto), aguantan mayor el estrés a todos los niveles; y emocionalmente están mejor preparados que aquellos que se desarrollan en un entorno ‘duro’.

Una ciudad debe ser también ‘naturaleza’, porque la Naturaleza salvaje es difícilmente compatible con la vida diaria de muchas personas

P y M.- ¿Qué otros problemas podrían derivarse de la falta de contacto con la Naturaleza o de la falta de ‘naturaleza’ dentro de las ciudades?

S.R.- Ya hemos mencionado el estrés, y también se puede hablar de que los adolescentes tienen una menor percepción subjetiva de bienestar si no cuentan con este acercamiento. También podemos hablar de una menor capacidad creativa, y de la ausencia de curiosidad en los niños, que sienten más deseo de explorar en contacto con diferentes elementos y fenómenos naturales.

Como otro problema derivado del Déficit de Naturaleza, el doctor Corraliza señala la falta de implicación en las relaciones sociales de intensidad. Sin contar con que la Naturaleza invita al ejercicio físico por las posibilidades que ofrece, y se puede afirmar que uno de los factores que influyen en las tasas de sobrepeso y obesidad de los niños, es precisamente que realizan menos de una hora diaria de actividad física.

El Déficit de Naturaleza tiene efectos psicológicos y físicos

En nuestros programas estimulamos a los niños a que utilicen continuamente sus sentidos, procuramos sobre todo que realicen trabajo manual, porque sabemos que esto activa áreas del cerebro que no pueden ser activadas por un dispositivo tecnológico. En general los niños están sobreestimulados y reciben continuamente informaciones que no pocas veces se solapan entre sí, pero tienen pocas posibilidades de ejercitar los sentidos de forma natural. Además en nuestro país estamos superando largamente la recomendación diaria de dos horas diarias frente a una pantalla. Esto también podría ser una consecuencia, aunque sea indirecta de la 'falta de Naturaleza'.

La mayor parte de las enfermedades comunes en los niños son consecuencia de nuestro estilo de vida. Podemos cambiar nuestro estilo de vida si nos lo planteamos, dándoles a los niños una vida sana

PyM.- ¿Cree que la situación ambiental actual se puede revertir? Si la respuesta es sí ¿Qué parte de responsabilidad se atribuye a la población?

S.R.- Es una pregunta muy compleja de responder. Por los expertos con los que nos relacionamos, y según lo que he podido leer, hay aspectos relacionados con el cambio climático (en concreto puedo citar al doctor Bernstein), que ya no son recuperables, pero otros sí. Si nuestro planteamiento es optimista, estaremos preparados para buscar soluciones.

Las personas tenemos mucha responsabilidad individual, y debemos asumirla, y eso se notará mucho en la salud ambiental, y en consecuencia en la salud infantil. Las familias, los padres debemos entender que modificar la situación actual también depende de nosotros. Si como individuos, como sociedad civil actuamos, eso repercutirá en una exigencia a las autoridades para que se tomen medidas.

Un ejemplo de ello es el tráfico, el 80 por ciento de la contaminación en las ciudades se debe al tráfico rodado, el planteamiento no debe ser esperar una regulación, o llegar al límite de un ambiente insostenible. ¿Es necesario trasladarse siempre en coche a todos los lados?

La mayor parte de las enfermedades comunes en los niños son consecuencia de nuestro estilo de vida. Podemos cambiar nuestro estilo de vida si nos lo planteamos, dándoles a los niños una vida sana. Además si les enseñamos hábitos saludables, estos hábitos perdurarán; y ellos también podrán a su vez transmitirlos, de forma que la Tierra podría ser un lugar más habitable. En este sentido no hacer nada sería la peor opción.

Además del contenido de la entrevista, me gustaría añadir una cuestión que apuntó Soledad durante nuestra conversación telefónica. Preguntándole si poder disfrutar de la Naturaleza es una cuestión de Derechos para los niños, me contestó que sí, indicando además que los adultos no solemos plantearnos la convivencia en las ciudades desde las necesidades de los niños, porque hay situaciones concretas que no nos afectan. Puso el ejemplo de un padre / madre llevando al bebé en sillita, mientras este recibe directamente el humo procedente de los tubos de escape de los coches, puesto que está a otra altura que su progenitor. Sirve el ejemplo para ilustrar que quizás si los mayores nos pusiéramos en el lugar de los niños, seríamos más capaces de reclamar, pedir cambios, presionar para que los peques tengan más parques de tierra, o hayan más zonas peatonales, etc.

Ya lo dije ayer, pero debo nuevamente agradecer a Soledad su colaboración y su implicación en las labores de la Fundación. Gracias también a Marta Roses, y a Isabel Sánchez, que nos ha facilitado mucho el trabajo, y además me mantiene informada de las actividades.

Espero que vosotros también hayáis disfrutado, y sobre todo que estas reflexiones nos sirvan para plantearnos nuestro papel y nuestra responsabilidad como adultos en la salud de los niños.

Más información | Fundacion Roger Torné En Peques y Más | La exposición a contaminantes ambientales se relaciona con un incremento de afecciones respiratorias. Entrevista con Soledad Román, No dejes que tus hijos vivan una infancia desnaturalizada: ¡curales del Déficit de Naturaleza!

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