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Los flotadores hinchables no son seguros, ¿qué otras opciones tenemos?

Los flotadores hinchables no son seguros, ¿qué otras opciones tenemos?
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Como ya hemos mencionado, entre las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, está la evitación de flotadores hinchables cuando los niños no saben nadar.

Tampoco confiaremos en los manguitos, porque unos y otros pueden constituir un peligro para los más pequeños. Según los expertos no son opciones seguras, y además no resultan útiles para uno de los objetivos que se pretenden: aprender a nadar. En su lugar debemos promover la utilización de ‘churros’ de corcho, que permiten mucha movilidad, y ayudan a que el niño se desenvuelva en el agua. Este sistema permite que los extremos sean unidos mediante un conector, así se forma un círculo que facilita la colocación de niños pequeños.

Flotadores Churro

También nos ayudarían los cinturones con tablitas, corchos y chalecos salvavidas que permiten la flotación y también posibilitan una gran amplitud de movimientos porque facilitan el equilibrio.

Existen otras formas de garantizar un soporte seguro dentro del agua, aunque quizás no tan conocidas:

  • Bañadores con flotadores integrados, que permiten añadir y quitar corchos según la evolución de la capacidad de nadar de nuestros hijos.

  • Manguitos de poliestireno con varios discos, estos no se pinchan, y la dificultad se puede graduar añadiendo o quitándolos.

Por qué no son seguros manguitos y flotadores

Flotadores hinchables

En primer lugar porque la sensación de ‘falsa seguridad’ que generan (en los padres), pueden llevar a descuidos, y estos a distracciones que llevan a no darnos cuenta de una situación de peligro como la que se ocasiona al darse el flotador la vuelta y quedar el niño sumergido boca abajo.

Ni flotadores ni manguitos son seguros porque pueden pincharse con facilidad. Y si queremos otra buena razón para no fiarnos de ellos, limitan mucho el movimiento de brazos de los niños, y no facilitan el aprendizaje de natación.

Recordemos por último que los niños aunque lleven puesto un sistema de flotación que consideramos óptimo, o aunque sepan nadar, no deberían quedarse sin vigilancia cuando se bañan en la piscina o en la playa.

Imágenes | Gail Frederick, Mark Hillary, Joe Mazzola, Vía | FAROS del Hospitan Sant Joan de Déu En Peques y Más | Puddle Jumper es un avance en flotadores para niños

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