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¿Gastroenteritis aguda? Aprende a reconocerla y actuar

¿Gastroenteritis aguda? Aprende a reconocerla y actuar
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La gastroenteritis puede estar causada por virus, bacterias o parásitos y por lo general uno de los síntomas más característicos de quien la sufre es la diarrea. La enfermedad consiste en una inflamación de estómago e intestinos, y como ya sabéis, muchas personas la denominan ‘gripe estomacal’.

Debemos tener claro que la mayoría de los virus y bacterias se transmiten entre las personas debido a la ausencia del hábito de lavarse las manos, aunque una proporción de casos se contagian por vía respiratoria. Así que en principio, una adecuada higiene tras estar en contacto con personas enfermas, antes y después de comer, y tras ir al baño, constituyen las principales medidas de prevención. También se recomienda tener cuidado al manipular alimentos: lavándolos y lavándonos las manos.

Entre las medidas de prevención se encuentra también la inmunización oral contra rotavirus (administrada en primera dosis entre las seis y las 12 semanas de vida, según podemos leer en el calendario de vacunaciones del Comité de Vacunas de la AEP).

Las gastroenteritis están mayormente causadas por los virus: norovirus (común entre niños en edad escolar), rotavirus (que puede infectar a niños y adultos en contacto con niños), astrovirus y adenovirus entérico
Su sintomatología suele aparecer entre cuatro y 48 horas después del contagio, y en el caso de gastroenteritis aguda como la que están padeciendo desde hace dos semanas la mayoría de los niños de nuestro entorno, remiten en pocos días. De hecho se debería autolimitar en siete jornadas, aunque muchos afectados se ponen buenos antes.

Reconocer la gastroenteritis

Los síntomas principales son náuseas y vómitos, dolor de barriga o diarrea (pueden aparecer combinados, pero no necesariamente a la vez). Por otra parte es frecuente que los niños presenten fiebre o dolores musculares, además de escalofríos y sudores. Puede ser que desaparezca el hambre por unas horas, y en consecuencia se producirá una pérdida de peso, pero lo más importante es procurar que no se deshidraten.

En ocasiones deberás visitar al médico

Si observas signos de deshidratación (ojos que parecen hundidos, boca claramente reseca, no hay lágrimas al llorar, fontanera hundida en bebés); o los líquidos no son retenidos por persistir el vómito. También si se observa sangre en las heces, o cuando la diarrea dura varios días.

Un niño confundido, con vértigo o sensación de desmayo también debe ser vigilado por un profesional

Hay casos especiales en los que no dudaremos ni un momento en llevar al peque al médico. Como ejemplos algunos estados de salud previos: diabetes, enfermedad renal o un estado previo de malnutrición.

¿Cómo actuar?

Si no vas a visitar al pediatra o el servicio de urgencias porque piensas que no es necesario, tampoco les puedes suministrar ningún tipo de antibiótico, ni siquiera antidiarreicos, los medicamentos los receta el médico.

Sobre todo debemos procurar que recuperen líquidos perdidos con la diarrea o los vómitos, no importa tanto que quieran comer (volverán a ingerir sólido en poco tiempo) como que estén bien hidratados. Los niños pequeños nunca deben utilizar bebidas para deportistas, de hecho es mejor que con menores de cualquier edad se compren soluciones de esas que venden en la farmacia, y están preparadas para reponer electrolitos y líquido.

Las bebidas que contienen azúcar empeoran la diarrea y no aportan minerales (zumos, refrescos, etc), así que no están recomendadas. Es muy probable que los niños solo quieran beber líquidos muy poco a poco, puesto que su estado no les permite hacerlo de otro modo, y si se ven forzados a acabarse el preparado de un tirón podrían vomitarlo.

Cuando vuelvan a tener ganas de comer… debemos ofrecerles alimentos para parar el ayuno, y hoy en día muchos pediatras ya no recomiendan la dieta blanda, ni suprimir la leche, sino ofrecer lo que el niño tenga costumbre de comer, excluyendo alimentos muy azucarados o grasos.

Por último, un niño afectado por gastroenteritis no debería volver a la escuela antes de encontrarse bien, eso incluye que la fiebre haya desaparecido, y que ya no presenten vómitos ni diarrea.

Imagen | Simon Bostock En Peques y Más | ¿Qué conocemos sobre la hepatitis viral? ¿sabes que los niños también pueden padecerla?

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