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El papel de la familia y el colegio en la escolarización segura de los niños alérgicos

El papel de la familia y el colegio en la escolarización segura de los niños alérgicos
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Los niños que tienen alergias a alimentos o látex deben disfrutar de un entorno seguro en la escuela, para que sea posible su participación en todas las actividades programadas (es decir, que no se vea excluido), y a la vez su salud no sea puesta en riesgo. Ya hemos visto que los derechos de los alérgicos desde la escuela debe integrarse como parte de la atención que reciben.

Para ello la familia y el centro educativo deben colaborar estrechamente, sólo así los niños con alergias podrán desarrollar su vida escolar con normalidad y seguridad. La familia es - a priori - la que más conoce la alergia del niño, y las medidas a poner en marcha para evitar los alérgenos; los profesionales de la educación, por su parte, tienen cada vez más información, y se preocupan por recoger todos los datos que faciliten la seguridad de los niños.

El papel de la familia

Es mejor que - desde que son pequeños - los niños reciban formación sobre autocuidados, siempre adecuando esta a su edad y madurez. Además de esto, el colegio debe tener un informe médico completo dónde se detalle la alergia del niño, las vías de reacción (inhalación, ingestión y / o contacto), los alértenos a evitar, y el protocolo de actuación ante una reacción de entrada. Desde la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex, aconsejan presentar la información por escrito y con registro de entrada para evitar confusiones a posteriori.

Pero además, debe producirse una comunicación personal tanto con el tutor como con el director, que incluya el protocolo de Actuación frente a alergias de AEPNAA. El colegio debe tener en su poder un listado de productos que puedan contener el alérgeno de forma oculta, los teléfonos de emergencias, y la inclusión en programas de Alerta (de Andalucía o Galicia). Los tutores pueden contar con la colaboración de la familia para adaptar las actividades complementarias y extraescolares.

Cuando el niño acude al comedor, es conveniente también hablar con el responsable del mismo, así como con el cocinero y monitores, y asegurarse de que todo el personal de cocina tiene acceso a la medicación de rescate. Por supuesto que los padres deben tener con antelación toda la información relacionada con los menús

La intervención del colegio

Actualmente, el profesor encuentra en clase a un grupo de alumnos con diferentes características personales que hacen necesario atender, no sólo a aspectos académicos o educativos, sino también a las condiciones de salud de su alumnado. Entre estas condiciones personales se encuentra la alergia a alimentos y/o al látex que requiere, por parte del profesorado, la adopción de medidas dirigidas a la escolarización segura de este alumnado.

Para hacer frente a esta situación el profesor debe tener información y formación sobre la alergia, conocer las situaciones de riesgo que se dan en el ámbito educativo y las actuaciones que se deben realizar para la creación de entornos seguros, libres de alérgenos; y además, debe saber reconocer los síntomas iniciales de una reacción alérgica y cómo actuar cuando se ha producido.

La atención del niño con alergia en la escuela debe atender a dos premisas, igualmente importantes, su seguridad física y su bienestar emocional. Esto implica que el centro educativo deberá poner en marcha una serie de actuaciones dirigidas a la creación de entornos seguros que garanticen la inclusión del niño en todas las actividades contribuyendo así, su adecuado desarrollo global atendiendo, de forma especial, a su desarrollo emocional.

  • Se evitará que el niño entre en contacto con el alérgeno en el almuerzo de media mañana y en el comedor escolar, con medidas que no supongan la exclusión del niño (no apartarlo del grupo), facilitando el menú basal a los padres con suficiente antelación para que se pueda adaptar y cuidando que no se produzca una contaminación por una inadecuada manipulación de la comida del niño. Cuidar también que el niño no tenga acceso a la comida de sus compañeros, y que éstos no toquen su comida.

  • La medicación de rescate estará en un lugar accesible y conocido por todo el personal. En caso de reacción se seguirán los pasos del protocolo de actuación establecido por el médico. El personal del centro educativo deberá conocer dicho protocolo y tener formación sobre el reconocimiento de reacciones alérgicas y administración de esta medicación.

  • Se informará a los compañeros de la alergia del niño, enseñándoles cómo cuidarlo para no provocar una reacción, creando un clima de solidaridad y respeto. Se informará al resto de familias de la clase, siempre y cuando se cuente con la autorización de los padres.

  • Al finalizar el curso se realizará una evaluación para analizar las dificultades, tanto de profesores como de padres, y las posibles mejoras.

En todo este proceso estará presente la familia. Su participación asegurará alternativas seguras para el niño alérgico y podrá desarrollarse a través de reuniones con director, tutor, profesorado y personal de cocina y comedor
Comedor Escolar

Más pautas para la escolarización segura del niño con alergia a alimentos y/o al látex:

Tras la comunicación por parte de la familia, se revisarán todas aquellas situaciones que puedan suponer un riesgo para el niño por estar presente el alérgeno, muchas veces de forma oculta, planificándolas con antelación suficiente y con el objetivo de proponer alternativas seguras, que garanticen la participación de este alumnado, puesto que todas las actividades contribuyen a la consecución de los objetivos educativos.

Además del almuerzo y el comedor escolar, las situaciones de riesgo se presentan a lo largo de toda la jornada escolar. Se encuentran alimentos y látex que se utilizan como parte de las explicaciones o actividades del área (plantar legumbres, hacer disoluciones con leche y cacao, la castañada, experimentos con globos...), también en la realización de manualidades y talleres de cocina; incluso en el material escolar el alérgeno puede encontrarse de forma oculta (tizas con leche y maíz, gomas de borrar con látex).

Estas situaciones de riesgo se dan en todas las dependencias del centro educativo: el patio de recreo donde pueden quedar restos de alimentos y envases, en los productos de higiene de los aseos, en el material con látex existente en el gimnasio y en los laboratorios (especialmente en Educación Secundaria)

El centro educativo arbitrará medidas dirigidas a evitar las situaciones de riesgo, adaptando las distintas actividades y los espacios, de manera que el niño alérgico pueda participar en las mismas condiciones de seguridad que sus compañeros. Estas medidas se reflejarán en todos los documentos del centro (PEC, PGA y PC) y serán conocidas por todo el personal del centro educativo.

Antes de finalizar os facilito el decálogo de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergias Pediátricas, con una información tan breve como necesaria.

Imágenes | JaxStrong, Micah Sittig Fuente | AEPNAA familias, AEPNAA colegios SEICAP En Peques y Más | Silvia Díaz : me gustaría que las alergias alimentarias fueran integradas en la sociedad de forma natural y cotidiana, ¿Sabemos cómo se sienten los niños alérgicos a alimentos?

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