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El padre de este niño es instructor de armas, así que el pequeño '¿no corre riesgo por tener en las manos un rifle?'

El padre de este niño es instructor de armas, así que el pequeño '¿no corre riesgo por tener en las manos un rifle?'
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No sé en qué estaría pensando Shawn More cuando divulgó en las redes sociales la foto de su hijo quien, con tan solo 10 años, exhibe sonriente un rifle de asalto que le habían regalado por su próximo cumpleaños. Pero la cuestión es que un equipo SWAT de la policía y los Servicios Sociales se personaron en su casa tras una llamada anónima que advertía del peligro de que un menor tuviera acceso a un arma.

¿Qué os parece?, los días previos al suceso debieron ser algo así como ‘papá ¿me compras una pistola por mi cumple?’, ‘¡claro hijo!, es más, te voy a comprar un rifle para que veas lo mucho que te quiero’. Así, donde estén las armas que se quiten las bicicletas, los juegos de mesa o electrónicos, la ropa deportiva o las visitas a los museos. Es ironía claro, no vayáis pensar. Pero veréis, resulta, que – según nos contaban hace un tiempo nuestros compañeros de Bebés y Más – como consecuencia de la proliferación de armas en los hogares estadounidenses, 60 niños mueren al año por incidentes con armas de fuego.

No voy a juzgar esta tendencia, pero tengo claro que cualquiera no puede tener un artefacto de estas características en casa sin riesgos para los demás. Ellos alegan que deben protegerse de eventuales atracos o actos violentos, pero a causa de esta presencia indiscriminada de armas en las casas, se producen trágicos sucesos como el protagonizado por Adam Lanza en Connecticut, con el resultado de varios niños y adultos muertos tras un escalofriante tiroteo.

Pero sigamos con nuestra historia de hoy, las autoridades no pudieron acceder al domicilio, porque no tenían orden de registro. Al parecer tanto Shawn More como su abogado se sintieron incómodos por el hecho de que los funcionarios de Servicios Sociales y la policía no hubieran llamado antes de acudir al domicilio.

Es decir, la familia se sintió intimidada porque todo este revuelo podía haber ensuciado la imagen de buen padre que la comunidad tiene de este hombre. Y pretenden suavizar el embrollo afirmando que Josh (que así se llama el pequeño) dispara desde los cinco años y tiene licencia de caza, además su padre es instructor, por lo tanto no existía riesgo para el niño. Es para lo que sirven las armas, para ejercer la violencia contra las personas o contra animales inocentes.

El resultado es que no se han presentado cargos como Shawn, en defensa del derecho de poseer armas de fuego. Y Josh seguirá con sus juguetitos, entiendo la afirmación de que es un tirador experimentado, y por eso posa con el dedo fuera del gatillo, pero sigo sin ver conveniente ni educativo que un niño reciba un objeto que sirve para matar de verdad, ni siquiera si pretenden presentar la caza como un deporte.

Vía | Huffingtonpost En Peques y Más | En Colombia 14.000 menores participan en el conflicto armado interno. Este es el relato de supervivencia de Elisa

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