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De excursión a la montaña con los niños: ¡deja que desarrollen sus propias ideas para pasarlo bien!

De excursión a la montaña con los niños: ¡deja que desarrollen sus propias ideas para pasarlo bien!
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Las excursiones en entornos naturales están entre nuestras actividades preferidas para pasar el tiempo libre con nuestros hijos. Ya sabéis que en Peques y Más prestamos mucha atención a todos los detalles que a los papás y mamás os puedan interesar: rutas (tenemos bastantes entradas al respecto), planificación y equipamiento, precauciones, etc.

En especial os podría recomendar revisar esta entrevista con Javier Zarzuela Aragón, autor de ‘Excursiones para niños por la Sierra de Madrid’, durante la que nos habla de las inmensas posibilidades que tiene el campo, la montaña, el bosque, … para los peques, y de lo mucho que se pueden divertir sin necesidad de llevar ningún entretenimiento de casa. Cualquiera que tenga una mínima experiencia llevando a sus hijos de excursión sabe perfectamente que a los niños se les ‘despierta’ la imaginación con una facilidad tremenda, y son capaces de ingeniárselas para descubrir nuevas vías de diversión, y vivir ‘mil y una’ aventuras’, y por lo general sin nuestra ayuda.

Eso sí, los padres debemos proporcionarles como mínimo tres condiciones:

  • La posibilidad de hacer una excursión con más niños. Al cumplir mi hijo mayor los nueve años descubrí que le gusta más (¡mucho más!) ir al campo en compañía de otros menores – y no sólo con sus padres -. De lo contrario dice que se aburre (más bien lo repite hasta la saciedad), y en caso de caminar junto a otros peques, sean amigos o no, es capaz de recorrer hasta 12 kilómetros.

  • La libertad de escoger actividades para divertirse y planificar su tiempo, y a la vez, la confianza de saber que ‘saben cuidarse’. Siempre dentro de unos mínimos (por ejemplo no dejemos que se pierdan de nuestra vista / oído en un lugar que no conocen). No es necesario tenerlos a nuestro lado, pero nadie que no sepa ‘orientación’ (adulto o niño) debería aventurarse fuera de caminos o lugares con los que estén familiarizados.

  • La seguridad de que tendrán nuestra colaboración si la necesitan, eso sí: seamos capaces de adaptarnos a sus expectativas.

Excursiones divertidas para niños… a la carta

Quiero aprovechar para recomendaros este post en Ebayers, titulado ‘Cómo planear un picnic con éxito y no morir en el intento’. En él, nuestra compañera Nuria Ovejero, hace un buen repaso de ideas exitosas para la comida en el campo: tanto la barbacoa como otras posibilidades culinarias.

También nos habla de actividades que pueden entretener a los niños y tienen relación con la observación de animales, y la experimentación directa de contenidos que los peques y a estudian en el cole pero sólo desde la teoría. La práctica se la proporcionamos nosotros, así el aprendizaje será más rico.

La aportación más importante que yo os puedo hacer hoy es la siguiente: deja que ellos inventen y desarrollen su imaginación en la montaña. Si lo hacemos así, y si los observamos con la ‘mirada infantil’ que aún conservamos, descubriremos la belleza de la iniciativa infantil, y la simplicidad de saber entretenerse sin demasiada planificación o accesorios.

Por ejemplo: es probable que cuando hay varios niños reunidos, no sirva de mucho todo ese equipamiento que hemos preparado para que estudien especies vegetales. Ya sabéis: un cuaderno de campo para cada uno, materiales para confeccionar un herbario, etc. ¿por qué?, pues porque serán más felices (y nosotros también al verlos), organizándose en la ladera de una colina para preparar una emboscada a los padres que aún no han llegado, retándoles a una guerra de piñas... No os preocupéis que ellos ya saben que sólo se cogen las que han caído al suelo (y no del árbol), y también que no se lanza a la cabeza del ‘enemigo’.

Y por supuesto preferirán imaginar que los arbustos son casas, antes que les digamos si juegan al escondite o al ‘corre que te pillo’

¿Y si nos dicen ‘nos aburrimos’?, les respondemos ¿a qué podríais jugar ahora?, ‘seguro que se os ocurre alguna cosa, ¡tenéis tanta imaginación’. Cuando nos pidan que juguemos con ellos, nos unimos al grupo ¿por qué no? Y nada de poner pegas si juegan a tirar piedras al arroyo salpicándose de agua… excepto si estamos en invierno y no llevamos ropa de repuesto.

Dejemos que los niños descubran las posibilidades de las excursiones por la montaña, siempre con sentido común, y sabiendo guiar (que no imponer) cuando lo necesiten.

Imagen | Tamas Ring Más información | ebayers En Peques y Más | Recuperar los juegos populares al aire libre

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