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Consejos para evitar la sobrecarga de los abuelos durante las vacaciones

Consejos para evitar la sobrecarga de los abuelos durante las vacaciones
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Los abuelos son un apoyo fundamental para muchas familias en las que los padres trabajan y tienen dificultades para atender correctamente a los niños. En Peques y Más hemos resaltado en ocasiones anteriores su papel proporcionando alimentación más saludable a los niños, o como transmisores de conocimiento y experiencia.

Sin embargo muchos también están sobrecargados, y se nota muchísimo que según la clase social de la familia, los más mayores pueden disfrutar de los nietos o ‘sentirse utilizados’ por sus hijos. Una parte de abuelas pertenecientes a generaciones que se dedicaron a criar a sus hijos e hijas, vuelven a estar activas cuidando a los nietos, y aunque no protestan se sienten cansadas.

Los papás y las mamás trabajan por dinero y también hay quien se siente realizado desempeñando determinadas actividades. Parece que la época en la que las mujeres no tenían muchas más opciones que cuidar de la casa y de los niños ya queda lejos, ¿pero es justo que a cambio las abuelas deban renunciar a sus propias actividades?

Cuando no se disponen de recursos económicos para abonar los costes de campamentos de verano, servicios especiales de cuidado de niños en vacaciones, o niñeras, lo lógico parece recurrir a los abuelos. No deberíamos olvidar algunos detalles para hacer que su trabajo sea más cómodo.

Estos son algunos consejos para evitar sobrecargar a los más mayores:

  • Si se van a ocupar de los niños desde las siete de la mañana hasta las tres de la tarde no les pidamos más. No vale irnos a casa a comer y descansar para después recoger a los peques, desde la hora en la que acabamos nuestra jornada laboral, los niños ya son cosa nuestra, y los abuelos se merecen una siesta y un paseo con sus amigos, o cualquier otra actividad que les plazca.

  • Dado que la sobrecarga puede ser física pero también psicológica, es conveniente hablar antes con los abuelos para disipar dudas e inquietudes. Muchas veces los abuelos se sienten inseguros en algún aspecto concreto y no se atreven a preguntarlo.

Situaciones como ‘cómo contestar si el niño hace preguntas que a ellos les puedan parecer comprometidas’, o qué hacer si su nieto les dice que no quiere jugar con un niño en el parque, son cuestiones que en ocasiones surgen si los más mayores tienen oportunidad de expresarlas.

  • Es lógico que si los peques están mucho tiempo con sus abuelos, también sean estos los que los eduquen durante este tiempo. Si el estilo educativo de padres y abuelos difiere, vale la pena dejar claros algunos puntos clave como el manejo de las peleas entre hermanos, o posibles conflictos con otros niños. Los abuelos deben saber que siempre pueden llamar por teléfono a sus hijos para comentarles algún problema concreto.

  • Cuando os niños van a estar parte del día con los abuelos, también debemos hablar con ellos y explicarles la situación. Además deben entender que los mayores son los responsables absolutos de su cuidado mientras no están los papás, por lo tanto son los que ponen las normas y los límites.

Siempre tendremos en cuenta la edad y las capacidades físicas y psicológicas de los abuelos, con el mismo amor por los nietos y la misma voluntad, no pueden desempeñar el mismo papel una persona recién jubilada que un abuelo de 78 años
  • Es muy importante que reciban las instrucciones correctas sobre la (posible) administración de algún tipo de medicamento, la sujeción de los peques en los sistemas de retención del coche, el tiempo máximo que los niños pueden estar viendo la tele, y ‘todos’ los teléfonos a los que llamar en caso de que sucedan imprevistos.

Lo demás ya lo saben hacer sin indicaciones: curar heridas, limpiar mocos, consolar lloros y contar historias fantásticas. Pero no olvidemos aportar toda la información que les permita sentirse más seguros.

  • Si los abuelos están cuidando de los nietos no están haciendo otras cosas, puesto que esta tarea exige una gran responsabilidad. Es por ello que hay padres que para recompensar de alguna manera el esfuerzo, ofrecen algún tipo de prestación a cambio.

No se trata de que medie ‘un sueldo’ como ocurre en Estados Unidos, puesto que nuestra tradición cultural acepta el cuidado de la familia de forma natural. Sin embargo a ninguna abuelo o abuela le viene mal que le ayuden a limpiar la cocina, que le lleven la comida de los niños preparada cuando los dejen por la mañana, o que le regalen unas entradas para el concierto que desea ver.

Una reflexión general a tener en cuenta es recordar que aunque la mayoría de abuelos pueden estar encantados de ayudar con el cuidado de los nietos, también debemos tener en cuenta sus propias necesidades. También es verano para ellos, ¿no os parece?

Imagen | jaaron en Flickr En Peques y Más | Los peques van más seguros cuando conducen los abuelos que cuando lo hacen los padres, ¿Son los abuelos los nuevos compañeros de juegos para los niños?

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