Compartir
Publicidad

¿Cómo afecta la crisis a las familias?

¿Cómo afecta la crisis a las familias?
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Lamentablemente cada vez más familias están sufriendo los efectos de la crisis económica que está adquiriendo unos matices marcados de desigualdad social. Si las familias con hijos son colectivos especialmente vulnerables a esta situación es porque en algunos casos peligra una adecuada atención a los más pequeños. Y también porque obviamente los recortes en materias de salud, educación y otros servicios, así como las subidas de los impuestos indirectos (por no hablar de otra serie de medidas que pueden afectar negativamente),tendrán consecuencias difíciles de evaluar aún, haciendo que se resientan las pequeñas economías familiares.

No interesa ahora tanto hablar de estadísticas, como de las consecuencias directas en la calidad de vida de los niños y de las niñas. Está claro que todos podemos dejar de consumir bienes y servicios prescindibles, y que es posible llevar un estilo de vida más ‘sencillo’ sin que por ello nos debamos sentir infelices.

Sin embargo nos debería preocupar saber que la crisis limita la capacidad de desarrollarse física, psicológica y socialmente de los pequeños. Tristemente siempre ha habido niños pobres, pero ahora ha aumentado el número de familias con escasos recursos para atender las necesidades de los pequeños. Ya os hablábamos hace unas semanas de que según un informe de UNICEF, los niños son, en la actualidad, el colectivo más pobre. Y parece que lo peor está por llegar porque se nota en general una despreocupación por las problemáticas que genera la crisis en los niños. Si no se cuida las familias el mensaje que recibimos es que ‘los niños no se encuentran entre las prioridades’ de nuestra nación.

¿Con qué problemáticas concretas se encuentran las familias afectadas por la crisis?

  • Alimentación de menor calidad, es obvio que disponiendo de menos presupuesto no se pueden adquirir productos frescos.

  • Inexistencia de recursos para hacer frente a la adquisición de libros de texto, puesto que ya se están retirando las ayudas autonómicas para tal fin. Inequidad en el acceso de los servicios de comedor escolar puesto que necesitando igualmente el servicio, el próximo curso muchas familias no dispondrán de becas y deberán afrontar el pago con una economía precaria (como ha venido sucediendo).

  • Menor rendimiento escolar: no hace falta ser un experto para darse cuenta que si se suman los recortes en la educación a a la no disponibilidad de los padres para ayudar en casa a los niños (porque deben trabajar más horas, porque sufren trastornos de salud mental, o por cualquier otra razón vinculada a la inestabilidad laboral)… está claro que con bastante probabilidad los resultados académicos se verán afectados. Pero de ello también depende el futuro de los niños de hoy, ¿con qué se encontrarán dentro de 15 o 20 años?

  • Desatención de los hijos: la incertidumbre que provocan situaciones como el desempleo de ‘larguísima duración’, o la dedicación de muchas horas a buscar un trabajo, generan preocupaciones ‘extra’ que mantienen la cabeza de los padres muy ocupadas, y esto va en detrimento de la relación familiar.

  • Aparición de conductas adictivas (sobre todo abuso de alcohol) y aumento de la frecuencia de trastornos mentales, entre progenitores que se ven ‘ahogados’ por las deudas, y además no tienen posibilidad de cubrir adecuadamente las necesidades primarias de los niños.

  • Atención de mala calidad en algunos centros sanitarios debido a los recortes de los que ya no se habla tanto (ahora estamos con el copago farmacéutico y con el fútbol), pero que continúan.

Sin contar con que ya muchas familias no pueden disfrutar del ocio tal y como lo entendemos hoy en día: pagar unas entradas al cine, salir a cenar y (por supuesto) pasar unos días de vacaciones, son un lujo inaccesible para muchos

Situaciones como las que he descrito las podemos encontrar al diario, yo al menos, y también puedo constatar la poca sensibilidad de la sociedad y las instituciones ante el desarrollo saludable de la infancia, voy a ahorrarme los ejemplos para abreviar, pero seguro que vosotros también os habréis percatado.

En una sociedad que apueste por el futuro, el capital humano debería ser cuidado con mucho esmero, más aún tratándose de niños. Las personas tenemos recursos muy valiosos, y las comunidades nos pueden ayudar a desarrollarlos, por lo tanto más allá de la institucionalización de las respuestas a los problemas, puede ser el momento de activar las redes sociales que nos permitan ayudarnos entre nosotros. Desde luego fácil no es, y entiendo que a muchas familias les parezca casi imposible, pero entre todos deberíamos encontrar la manera de recobrar la esperanza.

Imagen | Christiaan Briggs En Peques y Más | ¿Qué posibilidades tenemos de ahorrar con la compra y la comida?, Mensajeros de la Paz habilita sus despachos para ofrecer meriendas y cenas a los niños sin recursos

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos