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Ceremonia civil de imposición de nombre

Ceremonia civil de imposición de nombre
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También conocido como “bautizo civil”, se ha celebrado la segunda Ceremonia civil de imposición de nombre en una localidad madrileña, la primera se celebró en 2004 en Igualada (Barcelona).

Esta tendencia laica parece que va a despegar despacio, pues aunque lo describen como un evento para dar la “bienvenida democrática” al recién nacido bajo los principios de libertad, igualdad y respeto, no deja de ser un festín innecesario, en nuestra humilde opinión igual que el bautizo religioso, pues para ser ciudadano basta con el registro civil obligatorio, pero respetamos los deseos de los papás que eligen a un cura o a un alcalde para que dé la bienvenida a su retoño.

El desarrollo de la Ceremonia civil de imposición de nombre es bien sencillo y breve, en la primera celebración de esta índole se leyeron dos fragmentos de la carta de los Derechos Humanos de los niños en la ONU, un capítulo sobre la educación de la Constitución española y una intervención de la madre en la que agradece la bienvenida democrática que otorgan a su hijo, así como el compromiso de los padres y del Ayuntamiento de velar por los derechos del niño. En la segunda ceremonia celebrada en nuestro país, se leyeron también los dos artículos de la Convención de los Derechos del Niño, en este caso fue el abuelo paterno el que dedicó unas palabras, posteriormente se firmó la Carta Municipal de Ciudadanía y finalmente el ayuntamiento entregó un obsequio al niño.

El “bautismo civil” es una vieja tradición republicana francesa, la primera vez que se llevó a cabo fue en Estrasburgo en 1790, en tiempos de la Primera República. También se viene celebrando en Inglaterra o Gales, ¿crees que en España se convertirá en una tradición?

Más información | El País Más información | Convención de los Derechos del Niño

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