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Primera vez en el cole: los sentimientos de una madre ante el inicio del curso

Primera vez en el cole: los sentimientos de una madre ante el inicio del curso
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La vuelta al cole está próxima, y aunque en ocasiones a los niños se les hace largo el verano y para los padres supone un rompecabezas encajar los horarios laborales con las vacaciones escolares, también es frecuente que llegadas estas fechas sintamos melancolía o pena ante el inicio de curso.

Separarnos de nuestros hijos después de tanto tiempo disfrutando en familia no es fácil, pero si además nuestros peques empiezan el cole por primera vez, los sentimientos de angustia y duda que podemos llegar a experimentar pueden ser notables. Dentro de unos días mi hija mediana comenzará el colegio por primera vez, y hoy quiero compartir como me siento...

Foto-personal

"Mi niña, pronto empezarás el cole por primera vez y son tantas las cosas que siento y que quiero decirte, que no sé por donde empezar. Parece que fue ayer cuando te sostenía contra mi pecho y cuando tu pausado respirar sobre mí acompañaba nuestras noches de desvelo, de lactancia y cólicos.

Parece que fue ayer cuando comenzaste a esbozar tus primeras sonrisas desdentadas y a pronunciar tus primeras palabras que, aunque ininteligibles para muchos, para mí lo significaban todo.

Han sido tres años de unión, de crianza en casa y de una conexión tan brutal que cuesta soltar lazos. Cuesta preparar tu mochila, tu baby y todo lo que vas a necesitar para empezar el "cole de mayores" sin sentir una presión en el pecho difícil de describir.

Atrás quedarán tus despertares sin prisa y nuestras conversaciones mañaneras sobre tu cama, decidiendo cómo íbamos a planear el día juntas y acabando con una dosis de cosquillas y achuchones.

Foto-personal

Ahora, mi pequeña, me tocará despedirme de tí en la puerta del colegio y dejarte allí durante horas; aprendiendo, disfrutando, divirtiéndote... Porque no me cabe duda de que lo harás, pero yo me quedaré tan vacía sin tu presencia...

Es frecuente en estos días escuchar hablar a otras familias sobre la vuelta al cole. Muchos desean que las clases empiecen ya y hay quien ve el inicio como una liberación. Cualquier opinión es respetable pero a mí, conforme se acerca el día, más me cuesta hablar de ello sin que la voz se me quiebre.

"Al no haber ido a la guardería lleva demasiado tiempo contigo. ¡Ya verás qué bien le viene empezar el cole y despegarse un poco de ti!" - me dice la gente convencida.

Y en el fondo no lo dudo, porque si hay algo que te gusta hacer es aprender y disfrutar de las experiencias, y se que en el cole lo harás. Pero ¡ay que ver cómo duele! Cómo duele no poder hablar libremente sin que te miren con extrañeza o sin que algún desconocido, familiar o amigo, te diga sin ningún tacto:

"¡No seas exagerada, que tanto mimo tampoco es bueno!"

"¡Con tres años ya es hora de que empiece el cole! ¡La mayoría están con cuatro meses en la guardería!" - exclaman como si eso te fuera a consolar.

¡Qué difícil es ir a contracorriente en esto del inicio de curso!, cuando parece que lo socialmente aceptable es mostrar las ganas desenfrenadas de que las clases comiencen y soltar a diestro y siniestro aquéllo de "¡BENDITO COLEGIO!"
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Pero, ¿sabes qué, mi niña? Voy a confesarte algo: Mamá tiene miedo. Mucho miedo... No temo la adaptación, pues sé que por tu carácter encajarás perfectamente y que te lo pasarás en grande con tus compañeros y profesores.

Temo que tu "nueva vida" te haga olvidar los momentos tan especiales y maravillosos que hemos vivido juntas. Temo que las agotadoras rutinas nos transformen y no nos dejen tiempo para esos besos tempraneros y sin prisas. Y temo ese momento en el que me digas adiós con la manita mientras te alejas sonriendo con tu mochila en la espalda.

Porque ese preciso momento me hará darme cuenta de que ya no hay vuelta atrás, de que estás creciendo y de que una etapa se cierra para dar paso a otra en la que disfrutarás de una independencia sin mí.

Pero te puedo asegurar que aunque me duela el alma, aquí estaré siempre, por y para tí. Te agarraré con fuerza la mano y juntas afrontaremos este inicio de curso con una sonrisa, que aunque esconda lágrimas, mostrará el orgullo tan grande que me provoca verte crecer y superar etapas.

Sé feliz, mi niña, y disfruta de tu primer año en el "cole de mayores". Mamá te esperará a la salida con los brazos abiertos, el corazón espectante y todos los besos guardados que no podré darte durante la jornada.

¡Feliz inicio de curso, mi pequeña!... Y, por favor, no crezcas tan deprisa...

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