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Yo tuve un aborto espontáneo

Yo tuve un aborto espontáneo
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Cuando te pasa se te cae el mundo encima y crees que eres la única mujer en el mundo a la que le sucede algo tan triste, pero pronto te das cuenta que no es así.

El aborto espontáneo es mucho más habitual y común de lo que pensamos. Atención al dato: más del 50% de las gestaciones no llegan a término. Esto lo supe cuando me sucedió, lo cual me tranquilizó un poco.

Es cierto que el es una experiencia muy desagradable, pero al menos mi consuelo fue aceptar que la ciencia y el cuerpo son sabios y que si así sucedió por algo habrá sido.

Las causas pueden ser muchas, pero evidentemente si el embrión no ha podido seguir creciendo es porque tendría algún defecto incompatible con la vida. El cuerpo no es una máquina del todo perfecta, sino no sucederían este tipo de cosas. Por suerte en mi caso el aborto fue tan temprano (a la 7ma semana) que no fue necesario un legrado, lo cual agradezco porque ya es bastante traumática la situación como para encima pasar por quirófano previa anestesia total.

No se si por eso, o por mi buen estado de ánimo en ese momento, lo acepté bastante bien a pesar de ser mi primer embarazo.

Según mi madre (que casi siempre tiene razón) en su época no sucedía tanto. No es cierto: sí pasaba pero algunas mujeres ni llegaban a enterarse. La cuestión es que hoy con los tests caseros podemos saber a la 4ta semana si estamos embarazadas, en cambio antes no. Posiblemente, si yo no me hubiese hecho el test unos pocos días antes ni me hubiese enterado.

Por eso, el único consejo que puedo ofrecer es tomarlo con la mayor sensatez posible (sé que no es fácil) y sobrellevarlo con naturalidad, sin dramatismos ni culpas.

Por si a alguien alienta, una vez transcurridos los tres meses de descanso recomendados por mi médico, al poco tiempo quedé embarazada nuevamente de mi primera hija que ya tiene casi 20 meses. Y felizmente ahora estoy embarazada de 12 semanas del segundo.

Siempre pienso algo que me consuela: si aquello no me hubiese sucedido, hoy mi hija no existiría. Exactamente la combinación genética de óvulo y espermatozoide que dio origen a mi hija cinco meses después del aborto no se hubiese dado. Y eso sí que no lo cambio por nada.

Más información | lalecheleague.org | nacersano.org

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