Eloísa López: "No hace falta ser Superwoman para usar pañales de tela"

Eloísa López: "No hace falta ser Superwoman para usar pañales de tela"
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Hace unas semanas publicamos las conclusiones de un estudio que afirmaba que utilizar pañales de tela hace que contaminemos lo mismo que si se utilizan pañales desechables. Tras explicar que según cómo se laven y se utilicen la huella medioambiental de los pañales de tela puede ser mucho mayor de lo explicada o mucho menor, hemos querido entrevistar a una experta en pañales de tela para que nos de su visión acerca de dicho estudio y para que nos comente más cosas relacionadas con estos pañales.

Eloisa López está al frente de Culitos de tela, junto con Elena López, y es además una mamá bloguera de la que hemos hablado más de una vez en nuestro repaso semanal de blogs, por sus interesantes entradas en Una maternidad diferente.

¿Qué piensas del estudio que comentamos en el que se dice que se contamina lo mismo con los pañales de tela que con los desechables?

Creo que es un estudio que tiene muchos fallos en las hipótesis de partida, con lo cual, las conclusiones no son las más acertadas. En primer lugar, presupone que los pañales de tela son todos de algodón, y además del peor cultivado, con pesticidas y abonos químicos. No tiene en cuenta que un número cada día mayor de pañales de tela se realiza con fibras mucho más ecológicas y sostenibles como el algodón orgánico, el bambú, el cáñamo o el tencel. Además, un gran porcentaje de pañales de tela presentes en el mercado se realizan con microfibra, que tiene un origen completamente diferente.

El estudio presupone que los pañales se compran nuevos, en packs de pañales y que son pañales por tallas. Cuando esto es un escenario muy genérico y que responde poco a la realidad. La mayoría de las madres que conocemos en la tienda prefieren comprar los pañales poco a poco e irlos probando para ver cuál se adapta mejor a sus necesidades, y normalmente optan por sistemas de talla única. Desde nuestra perspectiva, el 90% de las ventas de pañales de tela (si no más) corresponden a pañales de talla única, con lo cual tiene poco sentido analizar pañales por tallas o extrapolar esos resultados a la realidad española.

Muchas madres, además, comienzan probando uno o dos pañales que les han prestado o dejado y luego muchas familias optan por comprar pañales en parte nuevos y en parte de segunda mano.

Obviamente, lo que no hace ninguna familia al final de la etapa de pañales de su hijo, es tirar los pañales a la basura… ¡¡¡Faltaría más!!! Yo, personalmente, tengo pañales de tela que han pasado por mi hijo mayor, algún primo, un amigo de la familia y luego los ha usado mi hija, y ahora que mi hija ya no los usa, los están usando otros niños. Y yo todavía los podría usar para un tercer hijo. Se pueden prestar, vender, regalar, pero realmente el que aprecia y usa los pañales de tela yo creo que prefiere regalar un pañal en buen estado antes que tirarlo a la basura… Y los pañales, cuando se los trata bien, tienen una vida útil mucho más amplia de la que les presupone el estudio.

En el estudio, por ejemplo, afirman que la vida útil de los cobertores es menor que la de otras partes del pañal. Obviamente, en un escenario en el que se lava a 60 o a 90 ºC y se seca en lavadora todos los días, los cobertores duran menos… ¡¡¡Pero es que ese uso contraviene las instrucciones de prácticamente todos los fabricantes!!! Ahora entramos en el lavado, que a mí me parece una de las partes más conflictivas, porque presupone lavado a 60ºC o a 90ºC, con prelavado en algunos casos, y además secado en secadora. Esto es completamente inútil y un desperdicio de energía. Los pañales se lavan perfectamente a temperaturas mucho inferiores y nosotros recomendamos, ocasionalmente, un lavado a 60ºC. Ocasionalmente significa cada 5 o 6 meses. Es decir, cuatro o cinco veces a lo largo de la vida útil de los pañales.

Tampoco tiene en cuenta lo que cuesta gestionar los pañales al final de su vida útil. Los pañales desechables tardan entre 400 y 500 años en degradarse y eso supone una cantidad que crece exponencialmente de residuos en vertederos. Yendo más allá, otros estudios demuestran que entre el 2 y el 4% de los residuos urbanos son pañales desechables ¿Cuál es el coste proporcional de gasto en camiones de basura, en mantenimiento de contenedores, en gasolina y en gestión de vertederos? Y todo eso a lo largo de 500 años. La comparativa se sitúa, en este caso, abrumadoramente a favor de la tela. De hecho, muchos ayuntamientos británicos (país de donde procede el estudio) financian la primera compra de pañales de tela a las familias precisamente por evitarse este coste. Es triste, pero cierto, pensar que los ayuntamientos destinan dinero buscando beneficio a corto plazo y, en este caso, lo obtienen con las ayudas a pañales de tela, por la reducción en la cantidad de residuos urbanos. Desde luego, y aunque me gustaría porque sería una política mucho más coherente y eficaz a largo plazo, no lo hacen por evitar el impacto medioambiental o reducir la huella de carbono, lo hacen por ahorrarse dinero.

Finalmente, tampoco tienen en cuenta el impacto que tiene en los hábitos de las familias y de los más pequeños. Realmente, las claves para disminuir el impacto en el medio ambiente son “reducir, reutilizar y reciclar”. Y, obviamente, con los pañales de tela se cumplen las tres erres: reducen el uso de materias primas, suponen reutilizar y además muchas madres se fabrican sus propios pañales reciclando camisetas o toallas viejas. Desde luego, si aplicamos estos principios desde el comienzo de la vida de nuestros hijos, será mucho más sencillos seguirlos aplicando en otros ámbitos de la vida.

En tiempos de crisis como estamos ahora, ¿es más económico utilizar pañales de tela?

Siempre es más económico usar pañales de tela, tanto en época de crisis como en épocas de bonanza económica y financiera. La diferencia es que hoy en día la gente está más dispuesta a escuchar alternativas diferentes que les supongan un ahorro económico. Es decir, hace cinco años la mayoría de la gente se “escandalizaba” al oír hablar de pañales de tela y automáticamente pensaba que era un atraso o una vuelta al pasado que solo aumentaba la carga de trabajo de las familia. Sin embargo, hoy en día la mayoría de las personas tienen una actitud más abierta, sobre todo los futuros padres que tratan de ajustar al máximo posible los gastos derivados de la llegada de un nuevo hijo a la familia. En nuestra tienda, en Madrid, damos charlas gratuitas para los padres que se quieren informar sobre esta opción y cada vez acuden más familias con su segundo hijo que sabiendo el dinero que cuesta usar pañales desechables, buscan información sobre los pañales de tela para plantearse al menos esta posibilidad con su segundo hijo.

También es cierto que cada día hay más información, más madres blogueras que usan pañales de tela y que difunden en sus blogs o en las redes sociales su experiencia con ellos, lo que contribuye a mejorar la imagen social de los pañales de tela. Cada vez más gente hoy en día entiende que los pañales de tela son una opción moderna, saludable, económica y ecológica, que son una alternativa real, práctica y sencilla a los pañales desechables y, por eso, está aumentando el número de personas que se acercan a esta opción.

Volviendo al tema del coste, los pañales de tela cuestan más o menos igual ahora que hace unos años. Obviamente, con la subida del IVA ha subido ligeramente el precio. También sube la luz y el agua y eso influye también en el coste final del uso de los pañales de tela, pero la diferencia no es tan significativa. Además, hoy en día hay una mayor opción y variedad en la oferta de pañales y eso permite que las familias puedan decantarse por un mayor número de posibilidades y para todos los bolsillos.

Además, con los pañales de tela siempre tienes la opción del “hazlo tu mismo” (el do it yourself –diy- que dicen los ingleses). Muchas madres cogen toallas viejas o camisetas usadas y se cosen sus pañales de tela. En estos casos el gasto es prácticamente nulo económicamente y puede resultar un proceso muy satisfactorio.

Para hacer un cálculo económico nosotros tomamos como media que cada niño usa 7 pañales al día (una media entre los 10 o 12 que usan los recién nacidos y los 5 o 6 diarios que usa un niño ya mayorcito) y que los usará durante dos años y medio (un cálculo mínimo que nos permite estimar que los niños usarán pañales durante unos 1.000 días). Con este cálculo nos sale que cada niño usará un mínimo de 7.000 pañales hasta que controle el esfínter por completo. En cuanto al precio, tomamos una referencia de 20 céntimos por pañal. Los hay más baratos y los hay más caros. Los de tallas pequeñas son más baratos que los de tallas más grandes, pero hacemos esta media. El cálculo resultante es que cada familia invierte al menos 1.400 euros en comprar pañales y tirarlos a la basura.

En cambio, con pañales de tela se pueden usar sistemas de talla única que rondan entre los 300 y los 400 euros, dependiendo de las opciones elegidas. Estoy hablando de 20 pañales de talla única (sistema de una pieza o de dos piezas) que se pueden usar desde el nacimiento (o a los dos meses en niños que nacen más pequeñitos) hasta el final de la época de pañales.

Si tenemos en cuenta que para lavar pañales se usa muy poco detergente (a mi me ha llegado a durar casi 9 meses un bote que me costó siete euros) y lo que se puede gastar en luz y agua, yo añado unos 100 euros más a este gasto, haciendo un total de 400 o 500 euros en pañales de tela. En resumen, una diferencia de al menos 900 o 1.000 euros.

Obviamente, todo este gasto es para el primer hijo. Por ejemplo, si se aprovechan para un segundo hijo, el cálculo económico se sitúa abismalmente a favor de la tela. O si se compran los pañales de segunda mano, o se venden al final de su uso, o nos los presta una prima, hermana o vecina, o si te los has cosido tu misma.

La OCU analizó hace un tiempo varias marcas de pañales desechables y en la comparativa introdujo dos modelos de tela, que no quedaron demasiado bien posicionados. ¿Funcionan realmente peor los pañales de tela?

El estudio que hizo hace años la OCU en una comparativa entre pañales de tela y pañales desechables estaba hecho desde una profunda ignorancia de cómo se usan los pañales de tela, con lo cual, desde mi punto de vista, las conclusiones no eran válidas. En primer lugar, comparaban un pañal de tela de talla única (un solo pañal que va creciendo según crece el bebé) con pañales por talla desechables (talla 1, 2, 3, 4, 5, etc.) y eso, desde mi punto de vista, es comparar cosas que no son comparables. Obviamente, una prenda de talla única va a ajustar peor a cualquier persona que una prenda de su talla. Pues igual ocurre con los pañales de tela, no se pueden comparar aspectos como el ajuste o el volumen de los pañales cuando por un lado tienes un pañal de talla única y por otro un sistema por tallas.

Por otro lado, los pañales de tela y, en general, todas las fibras naturales absorben más cuantos más lavados llevan. Al leer su estudio me surgió la “duda razonable” de saber si realmente habían lavado varias veces los pañales antes de usarlos o si los habían usado tal cual.

Finalmente, y es algo que explicamos siempre a las madres, los pañales de tela se ajustan de manera distinta a los desechables. Los desechables se suelen ajustar al muslo, mientras que los de tela se tienen que ajustar a la ingle. Si no se ajustan bien, el rendimiento de los pañales no es el mismo… Y, obviamente, la comodidad para el bebé tampoco.

Es mucha la gente que desconoce el funcionamiento de los pañales de tela y que enseguida los rechaza por eso de "tendré que limpiarlos". ¿Cuáles son las principales barreras que pone la gente ante este tipo de pañales y cómo respondéis a ellas?

La mayoría de las dudas que surgen sobre los pañales de tela proceden, como tú bien dices, de un profundo desconocimiento de cómo son los pañales de tela “modernos”. La imagen que mucha gente tiene de los pañales de tela procede de hace 40 o 50 años, cuando los pañales se lavaban a mano y había que hervirlos para “higienizarlos”. Además, los cobertores eran como de hule y no transpiraban. Desde luego, daban mucho trabajo.

Pero, parece que la gente se olvida, al hacerse esta imagen, de que hoy en día hay lavadoras. Ya nadie lava los pañales de tela a mano, los lava la lavadora. Claro que hay que limpiarlos, igual que hay que limpiar el culete a nuestros hijos, pero no por eso dejamos de quererlos. Los adultos tampoco renunciamos a la comodidad de la ropa interior de tela porque haya que lavarla, incluso aunque de vez en cuando tengamos que frotar una mancha de nuestras braguitas o calzoncillos favoritos. O no renunciamos a usar con ellos ropa suave de algodón porque haya que lavarla. Todavía a nadie se le ha ocurrido vendernos ropa para bebé de “usar y tirar”, pero todo se andará.

La mayor barrera es el desconocimiento y el mejor antídoto es la información. Te diré que, desde nuestra perspectiva, hemos percibido que cada día hay más información sobre los pañales de tela ¡¡¡Incluso se habla de ellos en los grandes medios de comunicación de masas!!! Y por eso cada día más gente se lo plantea como una alternativa real a los pañales desechables.

Otra pega que suele poner la gentes es lo de qué hacer con las cacas. Nosotros siempre decimos que hay dos opciones:

  1. Se pueden usar unos forros desechables. Son finitos, como papel de arroz, biodegradables y se pueden desechar en el váter ya que son solubles al agua. Los pasos son los siguientes:
  • Se saca el forro de la caja.
  • Se pone sobre el pañal.
  • Se pone el pañal en el culo del niño.
  • Se quita el pañal: Si tiene pis se puede lavar (aguantan dos o tres lavados), si el forro tiene caca, se coge, se cierra sobre sí mismo, se echa al váter y se tira de la cadena
  • El pañal sucio va al cubo de los pañales.
  1. Se puede prescindir de los forros desechables. Entonces lo que hacemos cuando hay “premio” en el pañal es:
  • Lo sujetamos de tal modo que quede en su mayor parte en la taza del váter.
  • Usamos ese otro gran invento de la humanidad, que es la ducha, para ir despegando con el chorro de agua los restos de las deposiciones sólidas.
  • Echamos el pañal al cubo.

Como escribía yo en un post hace tiempo, no hace falta ser ni superman ni superwoman para decidirse a usar pañales de tela.

Agradecemos a Eloísa que nos haya cedido su tiempo y sus conocimientos para poder ofrecer de este modo mucha información a nuestros lectores de Bebés y más.

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