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Cuéntanos tu historia: la pequeña Abby

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Siguiendo con nuestras historias de padres, hoy tenemos el relato de Maby, que cuenta cómo vino al mundo su pequeña Abby en un momento delicado de su vida personal pues, como ella misma dice, se convirtió en mamá soltera.

Recordamos tanto a papás como a mamás que quieran contarnos sus experiencias que pueden enviarnos su relato a historiasdepadres@bebesymas.com. Lamentablemente no podemos publicarlas todas, pero seleccionamos algunas para compartirlas con los demás lectores. Ésta es la historia que traemos hoy:

Hola, mi nombre es Amabilia, me llaman Maby y deseo compartir mi historia como mamá. El 5 de diciembre del 2006 descubrí que estaba embarazada, justo a los 25 días de haber terminado con mi pareja. Me asusté y lloré como loca, gracias a dios toda la familia lo tomó bien, excepto el papá, quien se molestó mucho y a las 24 horas de saber que íbamos a ser papás me hizo saber que no podía contar con él. Y así me convertí en mamá soltera. Tuve un embarazo de 8 meses maravillosos, llenos de amor, cuidados y protección, pero sola. Dolía, pero comprendía que a la fuerza nada sale bien, así que jamás volví a buscarlo.
Al cumplir el octavo mes mi pequeña decidió conocer el mundo exterior y nació, con ciertas complicaciones. Estuve en labor de parto una semana, ya que en el IGSS, Seguro Social en mi país, no me quisieron atender, pues apenas tenía 8 meses y luego de un cheque me enviaron a casa. A los 8 días de eso, el 21 de junio de 2007 en un hospital privado nació mi pequeña Abby. El 7 de diciembre de 2006 me realicé la primera ecografía y allí me enamoré. Cuando la vi aquella tarde por primera vez y descubrí entonces lo que es amor a primera vista, desde entonces hasta hoy le digo a diario que la amo y que es lo más bello e importante que me ha pasado en la vida. Es bella, inquieta, juguetona y muy tierna. El ser mamá soltera no es fácil, y debo confesar que hay días que me siento flaquear, pero al ver su sonrisa, cuando me da un beso y me llama "mamá", mis fuerzas renacen y comprendo que no hay nada imposible. Su fuerza me da fuerza y su amor me hace amar todo cuanto me rodea. Esta es mi hostoria, esa es la historia más llena de amor que conozco. Ella está a punto de cumplir un año y aunque no ha sido fácil, estamos bien y muy felices. Ella me hace saber que no hay nada que me sea imposible. Esta es nuestra aventura.
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