Cuéntanos tu historia: Feliz gracias a Pablito

Cuéntanos tu historia: Feliz gracias a Pablito
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HOY SE HABLA DE

Hoy tenemos en nuestra sección de historias sobre la paternidad, la preciosa experiencia de Susana. Nos cuenta llena de alegría, el optimismo y la vitalidad que le transmite día a día su hijo Pablo, que ha llenado su vida, y como hace que todo lo que ha pasado, haya merecido la pena.

Si tú, papá o mamá, también quieres contarnos como fue tu experiencia, escríbenos tu historia a historiasdepadres@bebesymas.com.

Soy Susana, les escribo desde Guatemala, diariamente recibo mails con información de su pagina, información que valoro y no dejo de leerlas día a día, ya que siempre encuentras algún tema interesante y te ayudan.

Quiero contarles la historia del nacimiento de mi bebe Pablito.

Pablito tiene ya 1 año un mes de haber llegado al mundo tras una cesárea.

Mi embarazo fue inesperado ya que soy madre soltera y Pablito es mi primer bebe. La noticia no fue agradable para mí ni para el papá pues no lo esperábamos, tan fuerte fue la sorpresa que el se alejó de mí y me quedé yo con la decisión de tenerlo o no, con todas las situaciones en mi contra puedo decirles que al enterarse mi familia de mi embarazo me brindaron todo el apoyo moral y su cariño que yo jamás hubiera esperado de ellos. Y así comenzó mi nueva etapa de la vida, con muchas incertidumbres de que pasaría ahora, del miedo que me daba el estar sola sin una pareja, de la depresión en la que caí por el abandono de mi novio en ese entonces y asustada de los muchos cambios que estaban ocurriendo en mi cuerpo día a día. La etapa que pasas de ser alguien soltero a una futura mamá puede resultar algo traumante para una primeriza, pero gracias a Dios y a la ayuda de mi madre que ha sido tan especial conmigo y ahora con mi hijo pude superar todo obstáculo y salir triunfante.

Tras pasar ya 40 semanas de un embarazo normal sin ninguna complicación, el 9 de abril del 2007 a las 4:30 a.m. rompí fuente, inmediatamente avisé a mi mamá lo que me había sucedido, pobrecita se puso muy nerviosa a lo cual yo resulté ser la más tranquila y darle serenidad a ella.

Me levanté de mi cama y tomé un baño, me puse ropa cómoda en lo que llegaban a traerme para llevarme al hospital, ingresé a las 5:00 a.m. tranquila sin dolores fuertes. Después de la revisión respectiva me trasladaron a la sala de partos, por supuesto después de la bendición recibida por mi mamá.

Las doctoras que me recibieron fueron muy amables, me conectaron un electro para ver la pulsaciones del corazoncito de mi bebé que siempre fue un bandido nunca se dejaba escuchar. Y así comenzaron a aparecer los dolores, cada vez un poco más fuertes, yo estaba muy tranquila sólo pedía a Dios que fuera rápido todo y que saliéramos bien de esta experiencia, moría de ganas de conocer a mi bebé y decirle cuanto lo amo.

A las 12:30, luego de una revisión me indicaron que tenían que realizarme una cesárea porque no estaba dilatando mucho y ya había perdido mucho líquido, me llevaron inmediatamente a prepararme al quirófano, experiencia que si fue un poco desagradable ya que los nervios me traicionaron y me asusté mucho pero los doctores me tranquilizaron y comenzó la cesárea. A las 12:45 nació mi hermoso bebé, no pude verlo inmediatamente ya que él venía enrollado en el cordón y nació azulito, se lo llevaron para revisarlo.

Estando ya en mi cama a las 4:00 p.m. me llevaron a mi hermoso bebé, la primera persona en verlo fue mi mamá, ella lo reviso y le dio su primera bendición.

De ahí en adelante puedo decirles con mucha felicidad, que mi hijo llegó a mi casa a darnos Luz y muchísimas alegrías, así como experiencias. Gracias a Dios y a mi familia he salido adelante con mi hijo, ahora mi vida es entorno a él, por él vivo, por el corro de mi trabajo a casa a verlo, cada vez que me asomo a la puerta corre a abrazarme y me recibe con la mejor sonrisa que pude haber tenido antes en mi vida.

Con respecto a su papá, ya no me hace falta y no sé si en un futuro le hará falta a él, lo que si puedo decirles es que mi amor, mi confianza y todo mi ser son ahora entorno a Pablito como cariñosamente le decimos.

Cada noche cuando jugamos antes de dormir (porque es muy hiperactivo) le digo cuanto lo amo y cuanto agradezco a Dios que él esté ahora conmigo, ya no me importa nada de lo que pudo pasarme anteriormente y ahora no me da miedo enfrentarme a la vida y sus adversidades, tengo a mi hijo a mi lado y por él y con él sé que voy a salir adelante y triunfante.

Pablito caminó a los 9 meses, y ahora me mira y me dice mamá, es inexplicable lo que siento cuando escucho su dulce voz llamándome. Me abraza y me dá besos, rezamos juntos todas las noches y cuanto terminamos la oración él siempre dice Amen.

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