
Por más que suene a inocentada, este espectáculo es real. Si cualquier forma de trabajo infantil resulta despreciable, este esperpéntico y peligroso show aún me lo parece más. En un pueblo de Tailandia los niños escenifican una lucha con serpientes como reclamo turístico, el plato fuerte del espectáculo.
La cobra y otras serpientes conviven con los habitantes de una pequeña aldea del noreste de Tailandia en la que los reptiles han sustituido al perro como principal mascota. Ban Kok Sanga es conocida por la “aldea de las cobras”, y ha encontrado en esta representación de los niños enfrentándose a las serpientes un motivo para atraer visitantes.
Tanto los niños como otros participantes en el “circo” han sufrido mordeuras de las cobras, aunque por fortuna los propios habitantes del pueblo conocen el antídoto, que elaboran ellos mismos desde hace años a base de una planta medicinal.






Como apuntaba Lola, hoy se celebra 
