
Es sabido por todo el mundo que la convivencia fraternal tiene ciertas caracterísictas peculiares: ¿quién no ha sentido alguna vez celos de algún hermano o ha pensado que le querían más a su hermano que a él? Si además existe algún tipo de discapacidad en alguno de los hermanos, estas características aumentan.
Cuando oímos hablar de un niño con discapacidad, en la mayoría de los casos se presta más atención a lo que sienten y piensan los padres pero, ¿qué ocurre con los hermanos del niño con discapacidad?. Puede ser que vea afectado su futuro por el deber de cuidar de su hermano, o bien que se creen diversas formas de culpa.
Por ello, se debe tener en cuenta que las consecuencias y repercusiones no sólo afectan a los padres: también afectan a los hermanos, y que éstas varían en función de si los hermanos nacen antes o después del hermano con discapacidad.









