
El móvil se ha convertido en un elemento de primera necesidad para los adultos y poco a poco se está convirtiendo en un regalo habitual para niños y adolescentes.
Este hecho crea mucha controversia ya que un acceso temprano a ellos podría ser perjudicial para los niños afectando a su salud, a sus relaciones sociales y a su educación.
Francia tiene previsto prohibir la publicidad de los terminales a niños menores de 12 años y su venta a los que tengan menos de 6.
Una de las causas de estas medidas son las radiaciones electromagnéticas. No está claro que afecten a la salud y, hasta que se conozcan las posibles repercusiones, han preferido evitar que los niños los utilicen y obligarán a los fabricantes a incluir auriculares en todos los terminales.

Hace escasas semanas conocimos una acción del Ministerio de Sanidad francés que advertía sobre