Embarazo mes a mes: tercer mes
El tercer mes de embarazo es una etapa especialmente sensible. Aunque el embarazo no sea todavía perceptible a primera vista algunas mujeres notan ya una leve forma en su vientre y sienten emociones muy intensas respecto al hijo que crece en su interior.
Aunque descienden las posibilidades de un aborto natural hay también una gran incertidumbre, pues las pruebas que se van a realizar determinan posibles problemas y en estos momentos la conexión con el hijo es muy intensa a la vez de causar miedo el conectar hasta no saber cual es su estado.
Cambios en el cuerpo de la madre y en sus emociones
A partir de la semana 11 el bebé crece rápidamente y el cuerpo femenino debe adaptarse a ello. El útero se encaja en la pelvis y aumenta de tamaño, tiene las dimensiones de un pomelo.
Aunque no se note el embarazo en el vientre abultado irá haciéndose patente a lo largo de este mes pero los senos si tienen más peso y volumen, aumentando la talla y haciéndose recomendable un sujetador adecuado. La aureola puede obscurecerse y verse también más marcadas las venas de los senos. Los pezones son sensibles.


La cordocentesis o lo que es lo mismo, la funiculocentesis, es otra de las pruebas invasivas que se realizan en último lugar por su complejidad y riesgos, como la biopsia corial de la que hablamos anteriormente. Es la punción del cordón umbilical que une el feto con la madre para la obtención de muestra directa de sangre fetal para su análisis.
El triple screening o triple test es uno de los test fundamentales dentro de las pruebas prenatales que realiza el ginecólogo a la embarazada. Es simple, consiste en una análisis de sangre en el que se miden unos parámetros especiales que según se encuentren aumentados o disminuidos, pueden indicar si existe alguna alteración en el feto. 


