
Siguiendo con los consejos que harán que el ejercicio durante el embarazo nos proporcione todos los beneficios tanto a nosotras como a los bebés, nos detenemos en nuevas pautas generales para realizar la actividad física de la manera más adecuada.
Porque desde el plan de ejercicio hasta la ropa o el momento del día son importantes a la hora de extraer el mayor partido posible al ejercicio durante el embarazo. Sobre todo, pensemos que estamos ayudándonos a tener un embarazo, un parto y un bebé más saludables.
- Incluir el ejercicio en nuestra rutina diaria, asignándole un momento (o varios) específico del día: antes de comenzar la jornada o al final del día, a media tarde… Será una actividad más en nuestro horario habitual.
- La alimentación es importante especialmente si se hace ejercicio. Antes de su realización, hay que comer. No se debe hacer ejercicio con el estómago vacío, ya que nos faltarían energías, aunque tampoco inmediatamente después de haber ingerido alimentos (sobre todo en gran cantidad) ya que podría producirse un corte de digestión.


La cordocentesis o lo que es lo mismo, la funiculocentesis, es otra de las pruebas invasivas que se realizan en último lugar por su complejidad y riesgos, como la biopsia corial de la que hablamos anteriormente. Es la punción del cordón umbilical que une el feto con la madre para la obtención de muestra directa de sangre fetal para su análisis.
El triple screening o triple test es uno de los test fundamentales dentro de las pruebas prenatales que realiza el ginecólogo a la embarazada. Es simple, consiste en una análisis de sangre en el que se miden unos parámetros especiales que según se encuentren aumentados o disminuidos, pueden indicar si existe alguna alteración en el feto. 

Hemos comentado varias veces la importancia de practicar ejercicio durante el embarazo por las ventajas que ganan tanto la mamá como el bebé. Desde luego, no pueden ser ejercicios que requieran un esfuerzo físico extenuante, por eso el Método Pilates es una gimnasia ideal para estos meses.