
Como sabréis, acaba de nacer en Sevilla el primer “bebé medicamento” de España concebido para curar a su hermano de seis años que padece anemia congénita severa.
Javier Mariscal, el bebé de la foto, ha sido concebido por medio del diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para impedir que el bebé naciera con la misma enfermedad que su hermano, y a la vez se ha conseguido un idéntico perfil de histocompatibilidad (HLA) para que las células madre de su cordón umbilical fueran compatibles para tratar a su hermano mayor, Andrés. Gracias a su pequeño hermano, Andrés tiene entre ahora entre un 70% y un 90 % de posibilidades de crecer sin la enfermedad con la que nació.
La polémica no ha tardado en desatarse. Hay quienes lo vemos como un gran hito científico, mientras que algunos sectores creen que al seleccionar y manipular un embrión para que fuera compatible con su hermano se desechan otros embriones (en este caso 16) que son tan hijos de la pareja como el hermano enfermo.


Hasta que salió a la luz que los Príncipes de Asturias lo hicieron al nacer su primera hija, muy pocos conocían la posibilidad de conservar células del cordón umbilical de sus bebés recién nacidos.


Desde hoy día 28 de diciembre y hasta el próximo 13 de enero de 2008, la sala 4 de las Cocheras del Palau Robert de Barcelona acogen una exposición que bajo su título lo dice todo: “El cordón umbilical: fuente de vida”.
El presidente del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) ha solicitado que todos los cordones umbilicales de los niños que nacen en España se conserven ya que son realmente valiosos y son 100% útiles. Las aplicaciones son múltiples, las células que contiene la sangre del cordón umbilical puede ser utilizada para tratar enfermedades congénitas, enfermedades de la médula ósea, para combatir las inmunodeficiencias o la temible leucemia aguda, etc. En el post
No es un descubrimiento reciente, pero sí un hallazgo muy importante para reseñar en el blog.