Cuándo y cómo tener con tus hijos la charla sobre Papá Noel y los Reyes Magos

Cuándo y cómo tener con tus hijos la charla sobre Papá Noel y los Reyes Magos
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¿Tus hijos creen en Papá Noel y los Reyes Magos? ¿A qué edad es "normal" que dejen de creer en ellos? ¿Es bueno que les digamos que no existen, o debemos esperar a que lo descubran por ellos mismos? Tal vez te hayas hecho alguna de estas preguntas en alguna ocasión; y la verdad es que no hay una respuesta universal para todas.

Pero hay algunas consideraciones que te pueden ayudar a la hora de enfocar este tema. Hablamos sobre cuándo y cómo tener esta conversación con nuestros hijos.

Cada niño, un mundo

Seguramente lo has visto en la clase de tus hijos; el hecho de que hay niños mayores que todavía creen, aún cuando toda la clase sabe que Papá Noel y los Reyes Magos, no existen. En cambio, hay muchos otros que lo saben desde bien pequeños.

El contexto social, la familia, los amigos, lo que escuchan o ven (en clase, en la televisión...), la personalidad de cada niño... todo esto influye mucho en cuándo y cómo dejan de creer. Entonces, entendamos que cada niño es un mundo y que no todos necesitarán esta conversación a la misma edad, o de la misma forma. Eso sí, hay algunas consideraciones generales que podemos ofrecer.

Cuándo explicar que Papá Noel y los Reyes Magos no existen

Como decíamos, no hay un momento concreto en que debamos, sí o sí, tener esta conversación. Además, muchas veces la conversación llega de forma progresiva, es decir, cuando los niños ya tienen sospechas, no es algo que debamos enfocar "de sopetón" (o que a ellos les pille 100% por sorpresa).

Eso sí, podemos ofrecer ciertas orientaciones genéricas y aspectos a tener en cuenta a la hora de saber cuándo y cómo decírselo:

1. Si han empezado a preguntar...

Si los niños empiezan a preguntar sobre este asunto, o a tener sospechas de que Papá Noel y los Reyes no existen, es importante que evitemos hacer caso omiso a sus preguntas. Los niños son curiosos, necesitan saciar esa curiosidad y debemos responder a ello.

Y el hecho de que pregunten y tengan dudas ya es un indicativo de que quizás, esta charla esté más cerca de lo que pensemos. Sin embargo, no es lo mismo que pregunten con seis años que con once, por ejemplo. Deberemos adaptar esta decisión a su edad.

2. Hay una edad a la que pueden entenderlo

Aunque insistimos en no generalizar, sí nos puede ayudar saber que hay una franja de edad a la que los niños, por norma general, pueden ya entender este tipo de explicaciones.

  • Distinguir realidad de fantasía

En un artículo anterior sobre cuándo los niños empiezan a distinguir la realidad de la fantasía, explicamos cómo la profesora Jacqueline Woolley del Departamento de Psicología de la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos, se encargó de estudiar el pensamiento de los niños y su capacidad para distinguir entre la fantasía y la realidad.

Jacqueline encontró que, a la edad de dos años y medio, los niños entienden las categorías de lo que es real y lo que no lo es, y que con el paso del tiempo, utilizan señales para adaptar cosas como unicornios, fantasmas y Santa Claus a lo que es real y a lo que no lo es.

Pero una cosa es que distingan las categorías y la otra es que puedan identificar cuándo las cosas son reales y cuándo no; en este sentido, según la investigadora, hacia los 12 años los niños pueden tener ya una buena capacidad para diferenciar la fantasía de la realidad, y hacerlo igual que lo harían los adultos.

Hacia los 12 años los niños pueden tener ya una buena capacidad para diferenciar la fantasía de la realidad, y hacerlo igual que lo harían los adultos.
  • Pensamiento racional, lógico y abstracto

Si nos adentramos en su tipo de pensamiento, encontramos que, entre los 7 y los 11 años los niños entran en la llamada etapa de las operaciones concretas, propuesta por Piaget. En esta etapa adquieren, progresivamente, una mayor capacidad para organizar sus ideas, y van desarrollando también un pensamiento más lógico y racional.

Es cuando el niño puede entender cosas que antes no entendía, argumentar y además, resolver problemas más complejos, de forma más eficaz. Y a partir de los 11 años, cuando entran en la etapa de las operaciones formales, su pensamiento es mucho más abstracto.

Por otro lado, un estudio del que ya hablamos, elaborado por la Universidad de Exeter y que contó con 1.200 participantes, encontró que la mayoría de ellos dejó de creer en Papá Noel a los 8 años de edad. Además, en la mayoría de los casos fue por mera coincidencia, como descuidos de sus padres.

Es por todo esto que creemos que la horquilla de edades donde ya es sensato hablar con nuestros hijos sobre esto, oscila entre los 8 y los 11 años, aproximadamente, aunque cada familia decidirá lo que crea mejor. La madurez del niño también tiene un papel importante aquí.

3. Preguntar: ¿qué quieres saber?

Preguntar directamente a nuestros hijos qué quieren saber sobre el tema, una vez ya han empezado a preguntar, nos puede ayudar a saber hasta qué punto quieren saber "la verdad".

Si por ejemplo nos dicen "quiero saberlo todo, ¿realmente existen?", esto puede significar que ya están preparados para escuchar la verdad. En cambio, si nos dicen "es que en el colegio dicen que no existen... pero yo creo en ellos... tú qué opinas...", ahí parece haber dudas, y tal vez podamos esperar.

¿Cómo tener esta charla con ellos?

Si ya has decidido tener esta conversación con tus hijos, quizás te preguntes cómo hacerlo. Algunas pautas que te pueden ayudar son:

1. Cómo empezar: naturalidad y transparencia

Una vez decidamos tener esta charla con ellos, es importante la transparencia y la sinceridad. Hablar de ello con naturalidad, resolviendo sus dudas. Podemos enlazar sus preguntas con la historia que les contamos cuando les dijimos que existían.

Por ejemplo, si les dijimos que eran seres mágicos que pensaban en todos los niños, podemos decirles que hay muchas personas generosas que hacen voluntariados para que esos regalos lleguen a todos los niños, aunque esos reyes o ese papá noel no vaya físicamente a cada hogar a entregar los regalos.

2. Explicar el motivo de este "engaño"

Hay niños que se pueden sentir traicionados o engañados al escuchar la verdad, pero por eso es importante explicar los motivos de haber alimentado esta historia durante tantos años. Explicarles que cuando hablasteis sobre ello, aún eran pequeños, que ahora ya son mayores y pueden entender las cosas de otra forma.

Que el objetivo era mantener viva su ilusión, vivir la Navidad y los Reyes con magia... También puede ir bien recordar cómo se sintieron estos años yendo a las cabalgatas, haciendo la carta a los Reyes Magos, contándole a Papá Noel lo que querían... seguramente fueron muy felices, y eso es lo realmente importante.

Ahora deberán encontrar la felicidad en otras cosas de niños más mayores, pero eso no significa que no puedan sentir igualmente la magia y la ilusión de estas fechas.

3. Podemos seguir alimentando la magia

Recuerda que, aunque le digas a tus hijos la verdad, esto no está reñido con seguir alimentando la magia de estas fechas. La magia en realidad es algo intangible, algo irracional, algo que pueden sentir dentro de ellos aunque racionalmente, "sepan" las cosas. En cierta forma, es un acto de fe.

Por eso podéis seguir hablando de la historia de Papá Noel y los Reyes Magos, de su leyenda y tradición, de la ilusión que tienen muchos niños y niñas de recibir sus regalos. Conectar con lo que ellos sentían cuando eran más pequeños, recordar esos momentos, cuando hacían la carta a los Reyes...

Y es que, aunque ya sepan "la verdad", pueden seguir teniendo ilusión y vivir la experiencia de Papá Noel y Reyes como si fueran de verdad, aunque racionalmente sepan que son los papás o los seres queridos los que traen esos regalos.

Fotos | Portada (Freepik)

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