Los hábitos a la hora de comer que todos los niños deben aprender

Los hábitos a la hora de comer que todos los niños deben aprender
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Cuando el bebé comienza la alimentación complementaria a partir de los seis meses se inicia una relación no sólo con los alimentos, sino también con todo lo que rodea a la hora de comer, tan importante como lo primero para establecer un comienzo saludable.

Es muy importante que los niños incorporen desde pequeños ciertos hábitos y rutinas a la hora de comer que les servirán para toda la vida. Si las repetimos en cada comida del día, aprenderán a adquirirlas de forma natural, sin mayor inconveniente.

Incluso antes de sentarnos a comer hay ciertos hábitos que podemos poner en práctica y que serán muy útiles para la educación de los niños.

Lavarse las manos antes de comer

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La preparación es una parte importante del proceso, y la higiene de manos es un paso indispensable a cualquier edad, pero sobretodo cuando hablamos de niños pequeños que lo tocan todo.

Un buen lavado de manos es un simple gesto que previene enfermedades y salva vidas evitando que gérmenes y microbios perjudiciales ingresen en el organismo.

Deben lavarse con agua y jabón entre 40 y 60 segundos frotando las manos entre sí, sin olvidar el dorso de cada una, entre los dedos y luego enjuagar muy bien bajo el grifo. Podemos colocar un taburete y un dispensador de jabón en el baño. Al principio tendremos que ayudarles nosotros, pero luego irá ganando autonomía a medida que crece.

Bien sentados y con seguridad

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Al comienzo, cuando el bebé utiliza una silla alta o trona debemos usar los arneses de seguridad para sujetarlo y vigilarlo para comprobar que esta seguro. Aunque use su trona, sentar al bebé en la mesa familiar es más importante de lo que crees.

A medida que crecen y utilizan un elevador o una silla adaptada a su edad, es importante que adquiera el hábito de una buena postura a la hora de comer, con la espalda apoyada en el respaldo y las piernas bien colocadas.

Buenos modales

También es importante que vayamos enseñándoles desde pequeños ciertos modales para comportarse en la mesa de forma adecuada. Sentarse a la mesa en familia a la hora de comer ayuda a que los niños desarrollen habilidades sociales e incorporen el uso de buenos modales a través de nuestro ejemplo.

Evitar distracciones

A la hora de comer, las pantallas deben quedar fuera. No es un buen hábito que el niño coma frente a la pantalla del móvil o de la tablet, tampoco frente al televisor, ya que esto les distrae y acaban comiendo de forma automática, sin prestar atención a los alimentos ni a la sensación de saciedad.

De hecho, comer con pantallas está relacionado con la obesidad infantil. Hay estudios que aseguran que los niños que comen frente a una pantalla pueden llegar a comer hasta un 10% más de esa comida.

Fomentemos el contacto visual y la comunicación con los hijos durante la hora de la comida. Es un momento clave para conectar con ellos, hablar de cómo ha ido el día si son mayores, aunque los horarios solo nos permitan hacerlo una vez al día.

Usar manos, cucharas, tenedores y vasos

Al principio, el bebé puede utilizar sus manos a la hora de comer. Esta primera relación a través del tacto les permite conocer mejor la textura y la temperatura de los alimentos, favoreciendo su desarrollo.

A medida que vaya creciendo y tenga las habilidades para ello, podremos enseñarle a usar los cubiertos a su ritmo, y con mucha paciencia. (Tranquilos, acabarán aprendiendo). Busquemos una vajilla segura, adaptada a su edad y de un material resistente que permita fomentar su autonomía.

Comer con tranquilidad, sin forzar

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Deja que el niño decida cuánto comer. No tiene que terminar toda la comida del plato si no lo desea, ya que forzarlo pude hacer que a la larga acabe rechazando la comida.

Tampoco debemos presionarlo para que acepte alimentos nuevos. Hay niños que puede llegar a necesitar que le presentemos la comida hasta 15 veces hasta que la acepte.

El momento de la comida tiene que ser un momento de tranquilidad, de conexión familiar, sin presiones ni agobios. También es importante que mantengamos un rutina en cuanto a horarios, intentar comer y cenar siempre a la misma hora, aunque podemos permitirnos ciertas licencias, especialmente durante los fines de semana y las vacaciones.

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