Las ventanas abiertas en las aulas para prevenir el COVID podría perjudicar a los alumnos alérgicos al polen, alertan los expertos

Las ventanas abiertas en las aulas para prevenir el COVID podría perjudicar a los alumnos alérgicos al polen, alertan los expertos
Sin comentarios

Durante todo este curso, los niños se han enfrentado a las molestias e incomodidades que supone tener las ventanas abiertas en las aulas como medida de prevención frente al COVID. Por suerte, las corrientes de aire y el frío de los meses de invierno ya han quedado atrás, pero ahora los alumnos alérgicos deben enfrentarse a un nuevo problema: el polen.

Y es que si ya de por sí es difícil combatir esta alergia ambiental en situaciones normales, en momentos de pandemia en donde priman los planes al aire y las ventanas abiertas para favorecer la ventilación, todo se complica aún más.

Por ello, el Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de SEICAP ha elaborado unas recomendaciones para seguir en los centros educativos con el fin de minimizar la exposición al polen de los alumnos alérgicos que deben estudiar con las ventanas abiertas.

Alerta por altos niveles de pólenes en casi toda España

Las enfermedades alérgicas afectan en España a un 30 por ciento de la población, y aunque son las alergias alimentarias en la infancia las que más incremento han tenido en los últimos años, las alergias a pólenes y plantas también afectan a los niños, mermando notablemente su calidad de vida.

Según los expertos, en nuestro país las especies que más síntomas producen son las gramíneas, el olivo, las arizónicas, la salsola y el plátano de sombra, pero los niveles de estos pólenes no son iguales en todas las comunidades autónomas, de ahí la importancia de conocer las especies vegetales más presentes en nuestra zona.

Debido a las lluvias, el frío y las nevadas del invierno, esta primavera la polinización está siendo más intensa; tanto, que en estos días, las concentraciones de pólenes están superando los umbrales de riesgo en buena parte de España.

Ventanas abiertas en los colegios y alergia al polen: ¿qué hacer?

Algunas de las recomendaciones que se dan para aliviar los síntomas de alergia al polen es cerrar ventanas o evitar los planes al aire libre. Pero en estos momentos de pandemia, estos consejos chocan de frente con la importancia de ventilar y pasar el mayor tiempo en espacios abiertos para reducir el riesgo de contagio por aerosoles.

Durante este curso los alumnos han permanecido en las aulas con las ventanas abiertas como medida de prevención frente al COVID, pero ahora en primavera podría perjudicar a los niños alérgicos

Por ello, desde SEICAPP han elaborado un documento para los colegios con medidas que ayudarían a reducir la exposición al polen de estos alumnos:

  • Ubicar a los niños alérgicos al polen en zonas alejadas de las ventanas (más cercanos a puertas o paredes).
  • Limpiar e higienizar los filtros y conducciones de aire acondicionado y ventilación.
  • Valorar el uso de sistemas portátiles de limpieza de aire con filtros HEPA en cada aula.
  • Evitar realizar actividades al aire libre.
  • Además, y al igual que ocurriera el año pasado, los alergólogo insisten en la importancia de que los niños alérgicos a pólenes utilicen mascarillas homologadas FFP2, pues filtran las partículas suspendidas en el aire de manera más eficaz que las quirúrgicas.

Por otro lado, también aconsejan que los niños lleven el cabello recogido o utilicen gorra cuando estén al aire libre, y que se duchen y cambien de ropa al llegar a casa, pues el polen queda adherido al cabello y a las fibras.

Otros consejos para aliviar los síntomas de alergia

  • A la hora de salir a la calle es recomendable no hacerlo al atardecer, ya que es cuando más cantidad de polen hay en el ambiente.
  • No secar la ropa al aire libre.
  • Utilizar gafas de sol para evitar el contacto directo del polen en los ojos.
  • La casa debe ventilarse durante 15 minutos, evitando hacerlo si hay viento. Después, es recomendable que las ventanas permanezcan cerradas el mayor tiempo posible, sobre todo al atardecer y por la noche.
  • Se recomienda el uso de mosquiteras en las ventanas y pulverizar agua en las habitaciones para que arrastre el polen hacia el suelo.

En algunos casos, el pediatra o el alergólogo podrían prescribir medicamentos para aliviar los síntomas, siendo los más utilizados los antihistamínicos y los broncodilatadores en caso de asma.

Para terminar, los expertos nos recuerdan lo importante que es en estos momentos saber identificar los síntomas de alergia y distinguirlos de infecciones respiratorias como la originada por el virus SARS-CoV-2, pues algunos síntomas pueden coincidir.

Vía | SEICAP

En Bebés y Más | Alergia al polen en los niños, Cómo reconocer la alergia infantil, Mascarillas FFP2, ¿son recomendables para los niños?

Temas
Inicio