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Una madre alerta sobre el peligro de besar a los bebés, tras enfermar su hijo gravemente por el virus del herpes simple

Una madre alerta sobre el peligro de besar a los bebés, tras enfermar su hijo gravemente por el virus del herpes simple
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Por desgracia, no es la primera vez que nos hacemos eco de este tipo de noticias, pero creemos importante darle difusión para informar sobre los peligros que acarrea el virus del herpes simple en recién nacidos y bebés de corta edad.

Este virus, que principalmente se transmite a través de la saliva, ha puesto en grave peligro la vida de un bebé inglés, y ahora su madre quiere concienciar a otras familias compartiendo su historia en redes sociales.

Pudo haber contraído el virus por los besos que le dieron el día de su bautizo

Noah tenía tan solo cuatro semanas de vida cuando, en septiembre de 2018, su madre notó que había algo extraño en su ojito derecho. Estaba inflamado, enrojecido y algo lloroso, así que le llevó enseguida al pediatra.

Inicialmente, el médico le dijo que podía tratarse de una obstrucción del conducto lagrimal, y como Noah no presentaba fiebre, mojaba pañales y comía correctamente, su madre se despreocupó. Sin embargo, días después la lesión comenzó a empeorar, por lo que los médicos decidieron realizarle un examen para ver a qué se debía.

El resultado de los análisis fue positivo para el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), más conocido como herpes labial, y el tratamiento debía comenzar de inmediato porque la vida del bebé corría peligro.

El virus del herpes simple es inofensivo en adultos y niños sanos, pero no así en personas con el sistema inmunitario debilitado y en bebés, en los cuales la infección podría propagarse rápidamente y afectar a los órganos vitales.

El virus que había contraído Noah afectaba a su párpado, pero la detección precoz logró evitar que pasara al torrente sanguíneo, pudiéndole haber provocado la muerte. Aún así, el bebé estuvo a punto de quedarse ciego de un ojo y tuvo que permanecer hospitalizado durante más de dos meses.

Ahora Noah tiene nueve meses y aunque se ha recuperado sin secuelas, debe permanecer todavía con tratamiento profiláctico y revisiones médicas y oftalmológicas.

Su madre está convencida de que contrajo el VHS-1 el día de su bautizo, pues fueron muchos los familiares y amigos que estuvieron cogiéndole en brazos y besándole. Por eso, ha decidido publicar la historia y las fotos de su hijo en su cuenta de Facebook, con el ánimo de concienciar a todos acerca de los peligros que tiene besar a los bebés:

"Cada vez conozco más casos de bebés que enferman al contraer el virus VSH-1 (conocido como "el beso de la muerte"), así que quiero que todas las personas se den cuenta de los riesgos y las consecuencias que tiene besar a un bebé o recién nacido cuando tienes un herpes labial."

"Casi nadie ha visto las fotos de Noah cuando contrajo el virus, pero saber que cada vez son más las familias que pasan por lo mismo me ha animado a difundir nuestra historia."

"Cuando noté que algo marchaba mal, Noah tenía alrededor de cuatro semanas de vida. Fue en septiembre de 2018. Su ojo derecho estaba hinchado y con lágrimas, el niño estaba algo agitado. El pediatra me dijo que podría tratarse de un conducto lagrimal obstruído, así que como no tenía fiebre, comía bien y mojaba muchos pañales, no le di importancia."

"Pero unos días más tarde noté que tenía algunas ampollas alrededor del ojo y leí algo en Facebook acerca de un bebé que había enfermado por este virus y que presetaba unas ampollas similares. Inmediatamente lo llevé de nuevo al médico, quien me ratificó mis sospechas de que pudiera ser VHS-1."

"Nuestro médico nos remitió al hospital Barnsley y allí le administraron inyecciones y antibióticos hasta que tuvieron los resultados del análisis. Efectivamente, se trataba de VHS-1"

"El VHS-1, más comúnmente conocido como el virus de herpes labial, no es perjudicial para los adultos, pero en los bebés puede ser fatal si se propaga a sus cerebros y órganos vitales. Incluso en los casos en los que no presentes síntomas de herpes labial, el virus puede transmitirse a través de tu saliva, por eso nunca deberías pensar que estás siendo demasiado cuidadoso cuando tratas con un bebé."

"Noah ingresó en el hospital de niños de Sheffield y comenzó a ser tratado con antivirales durante dos semanas: todos los días, tres veces al día. Después comenzó con antivirales profilácticos durante seis meses. Pero, desafortunadamente, tuvo una recaída en marzo y de nuevo tuvo que pasar por lo mismo. Ahora deberá continuar con medicación hasta octubre".

"Todavía tenemos un largo camino por recorrer antes de que sea dado de alta definitivamente, por lo que debemos seguir con revisiones con sus médicos y oftalmólogos. Pero tras la cita que tuvimos ayer estamos contentos, porque su médico le vio bien y feliz."

"Tuvimos mucha suerte de haber alcanzado a tiempo este virus, de lo contrario, quizá mi hijo no estaría conmigo hoy aquí. Sin embargo, soy consciente de que otras familias pueden no ser tan afortunadas."

"Fue agotador, física y mentalmente, ver a Noah tan mal y haría cualquier cosa para evitar que otros padres tengan que pasar por lo mismo que hemos pasado nosotros. Así que, por favor, jamás beses a un recién nacido".

Un virus agresivo pero muy poco frecuente

Desde la Asociación de Virus del Herpes de Reino Unido insisten en afirmar que aunque agresivo, este tipo de virus es infrecuente en lactantes, y una causa "muy inusual de muerte neonatal".

Un bebé puede ser infectado por el virus del herpes simple a través de tres canales:

  • Infección intrauterina (la forma más rara de contagio, con menos del 5% de los casos). Ocurre cuando la madre contrae el virus durante la última etapa del embarazo no dando tiempo al desarrollo de anticuerpos que puedan proteger al bebé.

  • Infección neonatal (la forma más frecuente de contagio, con un 85% de los casos). Ocurre por el contacto del recién nacido con las secreciones genitales del canal de parto infectado, sea sintomático o asintomático.

  • Infección posnatal (ocurre en un 10% de los casos). Se produce por el contacto directo del recién nacido con el virus del herpes simple o por contacto con la saliva de una persona con la infección.

Según la Asociación de Virus del Herpes, el problema de esta forma de contagio es que muchas personas no saben que son portadoras del virus, ya que solo uno de cada tres presenta síntomas que conducen a un diagnóstico, o incluso a veces los síntomas son tan leves que pueden pasar desapercibidos.

Los síntomas incluyen desde un leve hormigueo o ardor en una zona específica de la piel, hasta ampollas de color rojizo y con vesícula que se irán reproduciendo a modo de racimo, escozor, picor y dolor.

Aunque el herpes labial en los adultos no es grave, en los recién nacidos o bebés muy pequeños sí puede llegar a serlo, pues su sistema inmune es todavía inmaduro y la infección podría propagarse rápidamente y afectar a los órganos vitales.

Por eso, cuando visitemos a un recién nacido es de vital importancia asegurarse que no estamos enfermos, extremar las medidas de higiene a la hora de tocarle o cogerle en brazos, y, sobre todo, no besarle cerca de los labios.

Vía Metro

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