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Progresión de la dilatación: qué ocurre si el trabajo de parto se detiene

Progresión de la dilatación: qué ocurre si el trabajo de parto se detiene
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La experiencia de cada mujer en cada parto es única y de cómo se desarrolle depende que se convierta en un momento emotivo o doloroso. Son embargo, a pesar de los debates e investigaciones que se han desarrollado estos últimos años, el concepto de qué está normalizado en el trabajo de parto, aún no es unánime.

Así lo asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS) que señala un “aumento considerable en la aplicación de diversas prácticas de trabajo de parto que permiten iniciar, acelerar, terminar, regular o vigilar el proceso fisiológico de dicho proceso”.

Para la OMS esta medicalización creciente "tiende a debilitar la capacidad de la mujer de dar a luz y afecta de manera negativa su experiencia de parto". Pero, qué ocurre cuando el trabajo de parto no avanza. Consultamos qué dicen los expertos acerca de en qué situaciones es necesario recurrir a técnicas que ayuden a acelerar la dilatación durante el parto o cuándo hay que dejar que transcurra de manera natural.

Razones por las que el parto no avanza y qué hacer

La primera fase del parto es la dilatación, la que señala que el niño va a nacer. Para que el parto se desarrolle de manera normal el cuerpo de la embarazada y el bebé se modifican para permitir que la cabeza del feto pase por la pelvis materna, el canal del parto. La dilatación es el grado de apertura del orificio cervical (el cuello uterino), que pasa de estar cerrado a alcanzar los 10 centímetros.

La doctora Sandra Ortega, ginecóloga del Hospital Vithas Castellón, señala que se sabe que el trabajo del parto ha comenzado, cuando:

  • Hay una dilatación del cuello de al menos 2 cm.

  • Un acortamiento del cuello uterino: habitualmente mide 4 cm y las contracciones lo acortan hasta borrarlo por completo, quedando una fina capa.

  • Contracciones frecuentes, regulares y continuas (al menos 2 cada 10 minutos).

Es importante diferenciarlo de los pródomos de parto, que son señales previas que pueden iniciarse días antes del parto y desaparecen pasadas unas horas.

Pero hay ocasiones en las que la dilatación no avanza. La experta, miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), explica que "se entiende que el trabajo de parto no progresa cuando el cuello no dilata 1 cm por hora o la presentación del bebé no apoya sobre el cuello".

En estos casos, la ginecóloga añade que hay que buscar la posible causa:

  • Puede ser que la frecuencia e intensidad de las contracciones no es la esperada. Esto sucede con frecuencia cuando se aplica la anestesia epidural. En este caso se utiliza oxitocina sintética para recuperar las contracciones.

  • Se puede deber a que la posición de la cabeza no sea la correcta, por lo que es muy efectivo que la mujer cambie de posición, colocándose de cúbito lateral, sentada en una pelota suiza o fit ball o se ponga a cuatro patas para que la cabeza se acople al canal de parto, lo que ayuda a dilatar. Sentada sobre la pelota la fuerza de gravedad es mayor y eso facilita el descenso del bebé y la corriente sanguínea hacia la placenta, además de controlar el dolor de las contracciones de manera natural.

Otra posibilidad es que los diámetros de la cabeza del bebe no entren en la pelvis materna, lo que se denomina desproporción pelvi-fetal.
  • El cordón umbilical corto o las circulares de cordón ajustadas al cuello a veces son la causa por lo que la cabeza del bebe no puede descender. La monitorización fetal, nos ayuda mediante el registro de su frecuencia cardiaca y contracciones a sospechar la existencia de circulares de cordón ajustadas al cuello.

  • También las hormonas tienen su parte de culpa en este proceso fisiológico, como ha ocurrido durante todo el embarazo. Concretamente, la oxitocina es la responsable de que comience la dilatación del cuello uterino. Pero este proceso fisiológico puede frenarse a causa de otra hormona, el cortisol, que se libera cuando la mamá se pone nerviosa, y también por la adrenalina que provoca que la mujer esté más tensa y aumente la percepción del dolor. Pueden ayudar técnicas de relajación o, si es posible en la maternidad, la inmersión en agua caliente, que se aconseja cuando la mujer ha alcanzado una dilatación de al menos 5 cm.

La cesárea será la opción se ha esperado el tiempo fisiológico necesario, y corregido las posibles causas de parto estancado. Pero aún así la dilatación se detiene entre los 3 y 8 cm durante al menos 2 horas, y aunque se haya administrado oxitocina o se haya roto de la bolsa, las condiciones no cambian.

Qué dice la OMS

Parto

La Organización Mundial de la Salud distingue dos fases en el periodo de dilatación en sus ‘Recomendaciones para los cuidados durante el parto, para una experiencia de parto positiva’:

  • Fase latente: se caracteriza por contracciones uterinas dolorosas y cambios variables del cuello uterino, incluso con un cierto grado de borramiento y progresión más lenta de la dilatación hasta 5 cm para los primeros trabajos de parto. No hay una duración estándar y esta puede variar de una mujer a otra. Se mide mediante tacto vaginal.

  • Activa: cuando las contracciones uterinas son dolorosas y regulares con un grado importante de borramiento y dilatación más rápida del cuello uterino a partir de los 5 cm hasta la dilatación total. Generalmente no dura más de 12 horas en partos de madres primerizas y 10, en los siguientes.

La OMS señala que "para las embarazadas con inicio del trabajo de parto espontáneo, una velocidad de dilatación del cuello uterino menor que 1 cm por hora no debe ser un indicador de rutina para la intervención obstétrica". No sirve para identificar a las mujeres que corren riesgo de sufrir resultados adversos del parto. De hecho, algunos estudios sugieren que es más lento.

Es posible que el trabajo de parto no se acelere naturalmente hasta alcanzar un umbral de dilatación del cuello uterino de 5 cm. Por consiguiente, no se recomienda el uso de intervenciones médicas para acelerar el trabajo de parto y el nacimiento (como la estimulación con oxitocina o la cesárea) antes de este umbral, siempre y cuando se aseguren las buenas condiciones del feto y de la madre.

Además, tampoco recomienda aplicar estos cuidados para la prevención del retraso del trabajo de parto:

  • La amniotomía o rotura manual de la bolsa del líquido amniótico con administración de oxitocina.

  • El uso de oxitocina para la prevención del retraso del trabajo de parto en mujeres sometidas a anestesia epidural.

  • El uso de antiespasmódicos ni líquidos por vía intravenosa.

Fotos | iStock

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