El primer verano de tu bebé: guía práctica para que la logística (y la maleta) sea fácil

El primer verano de tu bebé: guía práctica para que la logística (y la maleta) sea fácil
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Cuando un bebé va a nacer, hacemos sitio en casa para todos los productos, accesorios y complementos que vamos a necesitar en su cuidado diario durante los primeros meses. La lista no es precisamente corta, lo que provoca que toda la casa esté inundada de elementos que evidencian que hay un bebé: desde el cambiador y la bañera en el baño, la trona en la cocina, el moisés y la cuna en el dormitorio y salón, pasando por todo tipo de pequeños elementos que se dispersan por todas partes, como los pañales, el cojín de lactancia, las muselinas, los chupetes, los doudous, la crema del pañal...

Es algo a lo que todas las familias se adaptan y que poco a poco va transformando la dinámica en casa. El problema se plantea cuando llega el momento de las primeras vacaciones y hay que hacer la maleta del bebé. ¿Cómo trasladar esos útiles necesarios en el día a día a una maleta con dimensiones reducidas? La clave estará en ser prácticos y elegir aquellos elementos más versátiles que nos den juego fuera de casa sin robar demasiado espacio.

Consejos para que no falte nada en la maleta del bebé

Empieza por una lista

Lo primero que te aconsejamos es hacer una lista con antelación suficiente e ir completando la maleta del bebé poco a poco. Si lo dejas para el último día, es muy probable que con las prisas olvides algo importante. Si tienes que comprar algo (que es lo más habitual en las primeras vacaciones), te darás cuenta al elaborar esta lista. En ese caso, puedes aprovechar la inmejorable relación calidad-precio de Kiabi, que además de contar con todo lo que necesita el bebé, está actualmente en periodo de rebajas.

Que no falte el portabebés

El portabebés es imprescindible si el bebé es pequeño, pero además es ideal para ganar autonomía en los viajes. Agradecerás llevarlo en momentos como excursiones, paseos por la playa o incluso a la hora de viajar en tren o avión, cuando la logística puede resultar abrumadora con un bebé en brazos o en el carro. Especialmente, si hay más niños pequeños en la familia: son muy útiles para no tener que llevar más de un carro.

Elige sillas de paseo compactas

Si la edad del bebé lo permite, lo mejor es optar por una de esas sillas de paseo que se reducen al mínimo cuando se pliegan (algunas, ¡al tamaño de un bolso shopper!). En bebés pequeños, también podrás aprovechar la silla del coche (grupo 0), para lo que quizá te resulte útil contar con una mosquitera. Así podrá utilizarla para descansar incluso al aire libre.

Muselinas para todo

Conviene llevarlas a mano porque son muy versátiles para cuidar al bebé. Así, las muselinas sirven para arroparlo cuando hay aire acondicionado o baja la temperatura de noche, para limpiarlo en las tomas o comidas, para controlar el babeo, a modo de sábana bajera improvisada o de arrullo, etc.

Mochila-cambiador

Cuando viajas con un bebé, pocas veces encuentras un cómodo espacio en el que hacer el cambio de pañal o vestirlo. Por eso, contar con una mochila-cambiador te resultará muy práctico, tanto para usarla en los alojamientos como para hacerlo en la calle. Podrás llevar todo lo que necesita el peque y montar un completo "vestuario" improvisado allá donde vayáis.

Prendas básicas de vacaciones

Recopila conjuntos y prendas en función de los días que vais a estar fuera y siempre añadiendo piezas extra para evitar tener que acabar lavando (¡en vacaciones se manchan con mucha facilidad!). Ten en cuenta todos los escenarios que vais a visitar (playa, montaña, campo, ciudad, etc.) y las características climatológicas habituales.

Aunque hay básicos que seguramente no podrán faltarte, como los bodies, camisetas, pantalones cortos, vestidos, los peleles y los pijamas, siempre dependiendo del clima del lugar de destino.

Si vais a ir a la playa o la piscina, tampoco podrán faltar los bañadores y los pañales acuáticos, así como las camisetas o peleles de baño, para proteger al pequeño del sol mientras disfruta de sus primeras veces en el agua. Aparte, tampoco deberá faltar la protección de la cabeza, en forma de gorras con cubrenucas y de gorros tanto para los paseos como para las jornadas de baño.

Higiene y baño

En cuanto a la higiene, si no quieres sobrecargar el equipaje, puedes optar por comprar los pañales y las toallitas húmedas en el destino al que te dirijas, llevando contigo lo justo para el viaje y el primer día. Te recomendamos viajar también con la toalla o capa de baño del bebé, que además te servirá a modo de cambiador o incluso de arrullo, si es necesario.

Como viajar con la bañera es poco viable, tendrás que adaptarte al lugar donde os alojéis para bañar al bebé. Por eso puede ser útil que añadas una alfombrilla de baño antideslizante para acoplar a bañeras y platos de ducha y evitar caídas.

Para las comidas

Para las comidas, si el bebé ya ha empezado con sólidos o triturados, no estará demás llevar algún juego de cubiertos blanditos y de su tamaño, además de baberos de silicona, que se pueden utilizar una y otra vez con tan solo lavarlos bajo el grifo. Si el bebé toma biberón, tendremos que viajar con suficientes recambios, además de con las dosis de leche en polvo para llevar a cualquier parte.

La hora de dormir

La mayoría de alojamientos ofrecen cunas a los huéspedes que viajan con bebés. Si no es el caso, tendrás que añadir al equipaje una cuna de viaje con colchón enrollable o una minicuna plegable.

Dependiendo del clima de la zona en la que estés y del alojamiento, puede que sea necesario usar un saquito de bebé ligero para abrigar al pequeño mientras duerme.

Para viajes en coche

Si vais a hacer un viaje largo en coche, debéis tener en cuenta tanto la seguridad, con un sistema de retención infantil adecuado, como el entretenimiento, sobre todo en bebés que ya no pasan todo el día durmiendo. Así, puede ser aconsejable llevar en el coche algunos juguetes y cuentos para entretener al pequeño.

Y, si lleváis el aire acondicionado, ten una muselina a mano para taparlo por si se duerme. Igualmente, en otros medios de transporte, como aviones o trenes, la climatización suele ser potente y conviene que viajes con alguna muselina o toquilla cerca.

Un minibotiquín

Cuando se viaja con bebés y niños en general siempre conviene incluir un botiquín básico con los analgésicos habituales, algunas tiritas, unas gasas y desinfectante, así como un termómetro.

Teniendo en cuenta estos consejos y con la ventaja que supone el variado catálogo de productos para el bebé que pone a tu disposición Kiabi, evitarás que preparar la primera maleta de vacaciones del bebé se convierta en una odisea. Así todo saldrá sobre ruedas y solo tendréis que preocuparos de disfrutar del primer verano de su vida.

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