"Los niños son perfectos tal y como son. Somos los adultos quienes tenemos la responsabilidad de protegerlos y guiarlos con respeto y amor"

"Los niños son perfectos tal y como son. Somos los adultos quienes tenemos la responsabilidad de protegerlos y guiarlos con respeto y amor"
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Entre los días 4 y 10 de octubre tendrá lugar el II Congreso Educar en Calma. Bajo el lema "El mundo que queremos para nuestros hijos aún no existe, pero entre todos podemos crearlo", se darán cita más de 70 profesionales del mundo de la crianza, la educación, la maternidad o el emprendimiento, que nos ofrecerán las claves para relacionarnos, criar y educar desde el paraguas de la dignidad y el respeto.

Hemos hablado con Elisa Molina, la creadora de este gran congreso, sobre los aspectos que los adultos deberíamos tener en cuenta a la hora de tratar y educar a los niños. Y es que, como bien dice ella, "los niños vienen de cuna perfectos, y somos los adultos quienes tenemos la responsabilidad de protegerlos y guiarlos con respeto y amor".

"Para cambiar la sociedad, hay que empezar cambiando uno mismo"

cambio

¿Quien no desea un mundo mejor para sus hijos? ¿Quién no se ha preguntado alguna vez por el futuro que les espera? ¿Qué padre o madre no desearía tener una varita mágica que cambiara muchas de las cosas que detestamos de la sociedad en la que vivimos, para el beneficio presente y futuro de nuestros hijos?

Efectivamente, como bien afirma Elisa Molina, fundadora de Educar en Calma, maestra de educación infantil y coach de familia, inteligencia emocional y Montessori, "el mundo que desearíamos para nuestros hijos todavía no existe". Pero la buena noticia es que entre todos podemos conseguirlo.

"A menudo juzgamos el mundo en el vivimos y criticamos la sociedad que tenemos, pero no nos damos cuenta de que la sociedad la formamos entre todos, por lo que si queremos un cambio de sociedad, debemos empezar por cambiar cada uno de nosotros"

"Todos podemos trabajar sobre una serie de cimientos básicos para conformar una sociedad mejor, con independencia de si somos padres, educadores, o no tratamos con niños".

amigas

"Por ejemplo, creo importante trabajar en nuestras relaciones interpersonales, trabajar nuestra asertividad, saber cómo dirigirnos con dignidad y respecto a los demás (y por supuesto hacerlo también en el ámbito laboral), cuidar nuestra relación de pareja, saber cómo adaptarnos y empatizar los unos con los otros..."

"Todo esto es básico en el desarrollo de una persona, y sentará las bases a la hora de educar a los niños, tanto si somos padres o madres, como si somos docentes, porque los educadores también jugamos un papel fundamental en este cambio de sociedad que anhelamos, pues para trabajar con éxito sobre los aspectos curriculares y académicos de los niños primero hay que conectar con sus necesidades".

La importancia de entender cómo funcionan las emociones (nuestras y de nuestros hijos) a la hora de educar

educación

Pero para trabajar todo lo anterior, Elisa considera fundamental entender primero cómo funciona el ser humano a nivel biológico y cerebral, pues esto nos permitirá comprender y trabajar sobre nuestra parte más emocional.

A la hora de educar a nuestros hijos o de relacionarnos con los demás, "las emociones que sentimos pueden llegar a condicionarnos y las falsas expectativas también pueden jugarnos malas pasadas. Por eso es necesario conocernos, explorarnos y conectar con nosotros mismos, para así  para poder trabajar sobre este aspecto emocional y que ello repercuta de forma positiva en nuestra relación con los demás".

Pero también es necesario saber que el cerebro del adulto no es igual que el del niño. Entendiendo y asumiendo estas diferencias, conseguiremos educar de forma respetuosa y positiva.

El reto de educar a nuestros hijos para un futuro cambiante

sociedad cambiante

Para la experta, el verdadero reto para los padres y madres del siglo XXI es educar a nuestros hijos para un futuro que no sabemos cómo será.

"Por ejemplo, nuestros abuelos sabían que si sus hijos estudiaban una carrera universitaria seguramente tendrían mayores oportunidades en un futuro, podrían acceder a un buen trabajo y tendrían una mejor calidad de vida".

"Sin embargo, ahora se sabe que el hecho de tener estudios no garantiza que el día de mañana nuestros hijos vayan a conseguir un buen puesto de trabajo. Sin duda, este y otros aspectos generan incertidumbre y es normal que nos sintamos abrumados sobre cómo educar para un futuro tan cambiante".

Para colmo, a esta incertidumbre debemos añadirle todos los cambios que la pandemia ha traído consigo, incluidos serios problemas de conciliación para las familias: "los padres estamos llegando a unos niveles de ansiedad y estrés sumamente importantes" y todo ello, como es lógico, acaba influyendo a la hora de educar y criar.

En este sentido, Elisa Molina considera necesario trabajar en tres aspectos fundamentales que ayudarían a lidiar con esta incertidumbre que nos rodea, al tiempo que contribuimos a crear una sociedad mejor:

1) Quedarse con lo verdaderamente importante de la vida

¿Cuántas veces nos preocupamos por cosas insignificantes? ¿Cuántas veces trasladamos nuestros miedos, dudas o creencias a nuestros hijos? ¿Somos conscientes de las veces que dejamos de valorar las cosas importantes en detrimento de otras que no lo son?

"Creo que como todos debemos plantearnos qué estamos haciendo con nuestra vida y a partir de ahí empezar a valorar y dar importancia a lo que realmente la tiene", asegura la educadora.

2) Analizar: ¿qué podemos cambiar o mejorar de nosotros?

Por otro lado, Elisa considera imprescindible hacer un ejercicio de reflexión personal y conexión con nosotros mismos para analizar qué aspectos debemos cambiar o mejorar para convertirnos en nuestra mejor versión para nosotros, nuestros hijos, nuestra familia y la sociedad.

Y es que, tal cual hemos comentado al inicio, el cambio empieza en nosotros.

3) Conectar diariamente con quienes nos rodean

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Pero este ejercicio de conexión también es fundamental hacerlo con las personas que nos rodean, especialmente con nuestra pareja y nuestros hijos.

"Debemos entender las necesidades de las personas que tenemos al lado y que amamos, empatizar con ellos y comprender que, a la hora de educar, no sirven ni los gritos ni los chantajes ni  los castigos. Todo esto nos aleja de nuestros hijos, no educa y no funciona, ni en el caso de niños pequeños ni con adolescentes",

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Más información | Puedes encontrar más consejos, ponencias y herramientas para educar de forma positiva en el II Congreso Educar en Calma (Del 4-10 de octubre. Inscripción gratuita)

Agradecimientos | Elisa Molina, Educar en Calma

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