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Los adolescentes son el segundo grupo de edad con mayor índice de ahogamientos: precauciones para un verano seguro

Los adolescentes son el segundo grupo de edad con mayor índice de ahogamientos: precauciones para un verano seguro
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Tanto en España como en otros países de nuestro entorno, los ahogamientos constituyen una de las principales causas de mortalidad infantil en los primeros años de vida. Pero cuando nuestros hijos llegan a la adolescencia, el riesgo de ahogamiento vuelve a incrementarse. Tal es así, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha incluído en la lista de los mayores riesgos para la salud de los adolescentes.

Te explicamos por qué se incrementan los ahogamientos en esta etapa de la vida y qué podemos hacer los padres para que nuestros hijos disfruten de un verano seguro.

Adolescentes, segundo grupo con el índice más alto de ahogamientos

Según los expertos, a partir de los cuatro años el riesgo de ahogamiento se reduce, pues es más fácil hablar con los niños acerca de los peligros del agua y la importancia de que se bañen siempre bajo la supervisión de un adulto. Además, a esa edad la mayoría ya cuentan con nociones de natación, y aunque jamás debemos confiarnos ni bajar la guardia, sin duda saber nadar puede evitar muchos accidentes.

Cuando nuestros hijos llegan a la adolescencia, el riesgo de ahogamientos vuelve a dispararse. En concreto, la franja de edad que registra el segundo índice más alto es la que se sitúa entre los 15 y los 19 años.

En la mayoría de las ocasiones, estos ahogamientos se producen por falta de vigilancia. Y es que el adolescente busca disfrutar y bañarse con su grupo de iguales sin la supervisión de los padres. Además, a los peligros que puede conllevar el mar o las piscinas se suman también otras masas de agua como los lagos, ríos y estanques, que frecuentan con amigos en sus excursiones o acampadas al aire libre.

¿Por qué se incrementan los ahogamientos en la adolescencia?

adolescentes verano

Los expertos aseguran que el incremento de ahogamientos se produce debido a tres factores, principalmente:

  • Los adolescentes tienden a sobrevalorar sus habilidades, bien porque consideran que son capaces de hacer cosas para las que realmente no están preparados, o bien porque se sienten presionados por su grupo de iguales, y buscando su aceptación llegan a poner al límite su resistencia física y sus capacidades en el agua.

  • La parte del cerebro que controla la toma de decisiones complejas aún está en desarrollo y esto les puede llevar a subestimar determinadas situaciones de peligro.

  • En ocasiones, los adolescentes pueden llegar a mezclar alcohol y baño, poniendo en grave riesgo sus vidas, pues el consumo de alcohol produce visión borrosa, pérdida del equilibrio, lentitud de reflejos y menor resistencia física en el agua. No en vano, según el portal Healthy Children, entre 30 y el 70% de los ahogamientos adolescentes se producen tras haber consumido alcohol.

Otros peligros que surgen en torno al momento del baño se relacionan con las zambullidas, los saltos de cabeza, los baños en masas de agua de las que el adolescente desconoce el tipo de marea, de fondo, de fauna acuática... o las insolaciones y cortes de digestión.

¿Qué precauciones deben tener nuestros adolescentes en el agua?

Es muy importante la prevención desde la infancia y la comunicación fluida entre padres e hijos. De este modo, nuestros hijos crecerán siendo conscientes de la importancia de tomar precauciones y evitar conductas de riesgo.

Aún así, al llegar a la adolescencia es importante que los padres supervisemos lo siguiente:

  • Hemos de asegurarnos de que hijo sabe nadar con soltura y tiene resistencia en el agua. Esto es posible conseguirlo si desde pequeños les hemos llevado a clases de natación y hemos fomentado la práctica de deportes y juegos acuáticos. Pero si no es así, nunca es tarde para tomar clases.
  • Debemos inculcarle la importancia de nadar siempre en compañía, hacerlo de día y en sitios habilitados para el baño que, a ser posible, cuenten con socorrista. Además, es fundamental asegurarse de que son conscientes de tomar las medidas de seguridad pertinentes a la hora de introducirse en el agua, arrojarse de cabeza o respetar las señales, por ejemplo.

  • Si nuestro hijo va a salir a navegar con un grupo de amigos, es imprescindible que vaya siempre a bordo con chaleco salvavidas.

  • Todos, grandes y pequeños, deberíamos tener nociones de primeros auxilios. En el caso de los adolescentes es fundamental que sepan cómo actuar en caso de peligro, pues esto podría salvar la vida de algún compañero en un momento dado.

Fotos | iStock

Vía | Healthy Children

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