
Estamos en Navidad, días en los que se mandan miles de felicitaciones y en los que todas las empresas envían e-mails con alguna imagen que sirva para felicitar las fiestas.
Una de las que más sorprendido me ha dejado es ésta en la que podéis ver a la Virgen María sorprendida al ver que el test de embarazo ha dado positivo, por lo inusual de la imagen, por la humanización a la que se ha visto sometida y porque los autores de dicha felicitación navideña (o campaña publicitaria de Navidad) son de la iglesia anglicana St. Matthew’s de Auckland (Nueva Zelanda).
El objetivo de la campaña es claro, bajar a la Virgen María a un nivel terrenal, humano, y mostrar cómo se sintió el día que se dio cuenta de que estaba embarazada. Embarazada ella, que estaba soltera, que era muy joven y que lo último que esperaba en ese momento de su vida era tener un hijo.








