
Hoy vamos a hablar, dentro de nuestro Curso de maternidad y paternidad, de los hermanos, pero especialmente de lo que podemos hacer y de lo que no debemos hacer para permitirles que se quieran.
Quizá es un tema que raramente tenemos en cuenta: los hermanos no siempre se aprecian o se respetan. Muchos adultos se alejan de sus hermanos, los tratan socialmente y se ofrecen cierto apoyo, pero la relación no se desarrolla en los términos de amor que podríamos desear.
La relación entre los hermanos se cimenta en las relaciones que establezcan en la infancia y dependerá, en buena parte, de la forma en la que los atendamos y tratemos. Creo la actitud correcta para que los hermanos crezcan queriéndose merece una larga explicación.
Todos deseamos que nuestros hijos crezcan queriéndose entre ellos tanto como nosotros los queremos por igual, pero ¿hacemos lo correcto para conseguirlo?








